Cuentas públicas

La devolución de deuda de la Generalitat toca techo este año

La amortización de pasivos alcanzará los 11.023 millones, de los que casi el 90% se deben al Estado

El ’president’ Pere Aragonès y el ’conseller’ de Economia, Jaume Giró, en el Parlament.

El ’president’ Pere Aragonès y el ’conseller’ de Economia, Jaume Giró, en el Parlament. / David Zorrakino / Europa Press

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Economía

Escribe desde Barcelona

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La Generalitat alcanzará este año el techo de la amortización de deuda, con un total de 11.023 millones de euros, de los que 9.852,49, es decir, el 89,29% tiene al Estado como acreedor por los recursos que aporta, desde el fondo de liquidez autonómica (FLA) a otros mecanismos nacidos en 2012, cuando los mercados se cerraron a la financiación de las autonomías. De la deuda total de la administración catalana a 31 de diciembre pasado situada en 82.365 millones, un total de 68.177 millones, más de 88 de cada 100 euros, tenían al Estado como acreedor. El resto del pasivo se eleva a 6.894 millones en préstamos bancarios, 2.472 en emisiones de deuda y 4.638 millones en financiaciones extrapresupuestarias como censos, 'factoring' y otros.

El de 2022 es el segundo ejercicio del trienio con mayor volumen de amortizaciones, tras los más de 10.311 millones del año pasado y a los que hay que sumar los 10.616,27 millones que tendrá que devolver en 2023, según los datos del Ejecutivo catalán. Según el calendario establecido, la Generalitat devolverá al Estado hasta 2033 recursos recibidos para facilitar su liquidez. 

La cantidad se irá reduciendo hasta llegar a 1.785 millones dentro de 11 años, de los que 1.658,92 millones, es decir, el 92,9%, aunque si las finanzas catalanas evolucionan como en la actualidad ya se incorporarán con anterioridad préstamos y deuda que la Generalitar emitirá en los mercados.

Recientemente, la agencia canadiense DBRS ha elevado de la anterior ‘BB’ a ‘BBB’ la nota de la deuda de la Generalitat, con lo que sale del nivel de bono basura, como ya hizo Fitch en julio del año pasado. Esta calificación facilita que la administración catalana pueda recurrir en un futuro más próximo a financiarse en los mercados.

La Generalitat ya ha logrado que dos de las tres agencias que supervisan su deuda la sitúen fuera del grado especulativo. Solo queda Moody’s.

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En todo caso, la dependencia del Estado se mantendrá al menos hasta 2033, según el calendario incluido por la Generalitat en la última presentación entregada a los inversores. Está previsto que la apelación a los mercados se pueda producir mucho antes.

La mayor parte de la hipoteca total del sector público catalán corresponde a la Generalitat, con 76.923 millones millones, seguida por las entidades SEC, es decir, aquellas cuyo déficit se contabiliza también, con un total de 5.416 millones. En el apartado de entidades de derecho público (5.117,75 millones), las que más destacan por su pasivo son Infraestructures Ferroviàries de Catalunya, con 1.348,11 millones a 31 de diciembre pasado; el Institut Català de Finances (ICF), con 548,75 millones, en el mismo periodo y el Institut Català cdel Sòl (Incasòl), con 250,73 millones. Entre las sociedades en las que la Generalitat tiene una participación del 100% destaca Infraestructures de la Generalitat de Catalunya, con 180,77 millones. En las que no controla la totalidad del capital destacan Fira 2000 (53,93% del capital), con un pasivo imputable de 259,17 millones. En el ámbito de fundaciones sobresalen la Fundació Privada de Gestió Sanitària de l'Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (60% del capital), con un pasivo imputable de 127,27 millones.