Consecuencias de la guerra

Los precios del petróleo y del gas se desbocan por el temor a un embargo al crudo ruso por parte de Estados Unidos

El petróleo acaricia su máximo de 2008 y el gas sobrepasa la barrera de los 300 euros

Un panel muestra los precios de la gasolina en una estación de servicio de Ebersburg, en Alemania.

Un panel muestra los precios de la gasolina en una estación de servicio de Ebersburg, en Alemania. / REUTERS / THILO SCHMUELGEN

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Sara Ledo
Sara Ledo

Periodista

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Petróleo y gas se disparan ante el temor a un embargo del petróleo ruso por parte de Estados Unidos. El precio del petróleo, según el barril Brent, de referencia en Europa tuvo un pico este lunes de 130 dólares por barril en los primeros compases de la sesión que cerró en 123,77 dólares, un 5% más que la jornada anterior; mientras el gas, según el TTF holandés, se disparó más de un 60% hasta alcanzar un máximo de 345 euros durante el día que posteriormente volvieron al entorno de los 220 euros de la apertura.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, reconocía este domingo que su país ha comenzado a discutir con la Unión Europea y el resto de aliados la posibilidad de prohibir las importaciones de petróleo ruso como nueva medida de presión contra el presidente ruso, Vladimir Putin. Y eso ha disparado los mercados de petróleo y gas, llevando el precio del barril de Brent para entrega en mayo en el mercado de futuros de Londres a rozar los 140 dólares, cerca del récord del 11 de julio de 2008, cuando alcanzó su precio máximo de 147 dólares. 

Estados Unidos tiene una dependencia menor de Rusia al producir su propio gas y petróleo a partir del 'fracking' (técnica de fracción hidráulica que permite extraer el denominado gas 'esquisto' que se encuentra atrapado a gran profundidad en capas de rocas en el subsuelo). Y solo importa el 7,9% del petróleo de ese país, según las cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), recogidas por EFE.

Sin embargo, la Unión Europea importa el 41% del gas natural y el 27% del petróleo que consume de Rusia, según datos de 2019 de Eurostat. Tras las declaraciones estadounidenses, el canciller alemán, Olaf Scholz, ha mostrado su negativa a dejar de comprar gas a Rusia, al aclarar que si bien el objetivo del Viejo Continente es buscar alternativas al gas ruso, "esto no ocurrirá de la noche a la mañana". "Nuestra intención es mantener la actividad comercial de suministro de energía con Rusia", ha aseverado en un comunicado Scholz, según recoge Reuters, inyectando algo de tranquilidad a los mercados.

Materias primas disparadas

Este es el último episodio en la guerra energética paralela que se vive desde la invasión de Ucrania y que ha disparado los precios de las materias primas energéticas sin aparente final. El 23 de febrero, un día antes de la invasión de Vladimir Putin en Ucrania, el precio del petróleo era de 97,89 euros y el del gas de 88,3 euros. Es decir, ambas materias primas se han disparado un 25% y un 150%, respectivamente, desde que comenzó la guerra.

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Esta escalada de precios envuelve al mundo en una senda inflacionista que tiene como primer indicador el alza del precio de los carburantes y de la electricidad. Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica, desde que se inicio el conflicto, el precio de la gasolina ha pasado de media desde los 1,589 euros por litro del 23 de febrero a los 1,698 euros de este domingo. En el caso del diésel, ha pasado de los 1,179 euros a los 1,608 en el mismo periodo.

Por su parte, el mercado eléctrico se ha roto completamente, al escalar hasta los 545 euros por megavatio-hora este martes, a la espera de que Bruselas decida desacoplar el precio del gas del precio de la electricidad. El mercado eléctrico europeo se rige por un sistema de fijación de precios marginalista. Esto significa que la última tecnología en casar oferta y demanda es la que marca el precio para el resto. Y la última tecnología, en el caso del mix español de electricidad, suelen ser los ciclos combinados --que queman gas natural--, pero sobre todo la energía hidráulica --que fija su precio en función del coste de oportunidad: ¿Qué supondría que no entrara la hidráulica?. Es decir, marca un precio muy similar al de los ciclos combinados, por tanto, mientras el gas esté alto, la electricidad seguirá alta, si no hay cambios.