Start-ups

Estreno de año meteórico para el ecosistema emprendedor barcelonés

La primera quincena de enero deja el cuarto 'unicornio' para Catalunya y lleva la valoración de Glovo y Wallbox más allá de los 2.000 millones

Wallbox el día que empezó a cotizar en la bolsa de Nueva York, donde acaba de lograr una capitalización bursátil de 2.500 millones de euros

Wallbox el día que empezó a cotizar en la bolsa de Nueva York, donde acaba de lograr una capitalización bursátil de 2.500 millones de euros

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Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

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A menos de una hora de la medianoche que da paso a 2022, un insólito correo electrónico entra en el buzón. “Dos referentes tecnológicos se unen: Delivery Hero firma un acuerdo para convertirse en el accionista mayoritario de Glovo”, reza el asunto. Esta operación, que convierte a uno de los iconos del ecosistema emprendedor barcelonés en una empresa de capital mayoritariamente alemán, también consolida su historia de éxito: la 'start-up' fundada por Oscar Pierre en 2015 vale ahora 2.300 millones de euros.

Y lo que a efectos prácticos parecía que iba a ser el acuerdo del año, ha resultado ser solo un augurio de todo lo que ha llovido en los siguientes 15 días: TravelPerk se ha convertido en 'unicornio' (empresa tecnológica valorada en más de mil millones de dólares), Wallbox ha superado los 2.000 millones de euros de valoración de mercado, las francesas Qonto y Back Market se han comprometido a invertir parte de sus últimas rondas en crecer en Barcelona y Colvin ha desembarcado en Francia comprando allí su primera empresa.

“Todo esto es indicador de recuperación”, introduce el consejero delegado de la asociación Tech Barcelona, Miquel Martí. “Los años anteriores habían sido pobres en cuanto inversión sobre todo por el covid: no tanto en operaciones, que las hubo, sino en los importes, que estaban siendo más pequeños”, contextualiza.

En 2021, en cambio, el tejido catalán terminaba el año batiendo su propio récord de inversión captada. Según una recopilación elaborada por Acció, la agencia de la Generalitat para la competitividad de la empresa, las 'start-ups' con sede en Catalunya levantaron 1.479 millones de euros el año pasado, un cifra un 65% superior al máximo alcanzado en 2018. El informe ya recogía, además, que Barcelona es la séptima región mejor posicionada de la Unión Europea en futuros 'unicornios', con 15 empresas en condiciones para entrar en este selecto club. Entre ellos, precisamente, TravelPerk y Colvin.

Cuatro unicornios

A la primera le ha costado menos de 10 días tras la publicación del informe entrar a jugar en esta liga. Los 115 millones de dólares que ha captado TravelPerk esta semana ponen el broche a una ronda de financiación de 275 millones de dólares (en torno a 240 millones de euros) que eleva la valoración de esta firma con sede en Barcelona y buena parte de su operativa en los Estados Unidos hasta los mil millones de dólares.

Este es el requisito esencial para ser reconocido como un unicornio, una insignia que el portal estadístico Deal Room concede solo a cuatro empresas catalanas: eDreams, Glovo, Wallbox y ahora TravelPerk. Son, las cuatro, empresas tecnológicas con sede en Barcelona que han logrado una valoración de mercado superior a esos mil millones de dólares, si bien hay quien se acoge a la definición más pura de 'unicornio' para eliminar a eDreams y Wallbox de esta lista por cotizar en bolsa y hay quien añade al listado Letgo por ser una start-up fundada en Barcelona, aunque ahora tenga su sede en Nueva York.

Sea como sea, en lo que sí hay consenso es en que Barcelona avanza a buen ritmo, pese a la distancia que aún mantiene con Madrid, a quien Deal Room atribuye 6 'unicornios', y con otras ciudades europeas punteras como Berlín (que tiene 27), Francia (24) o Ámsterdam (14). A su vez, Nueva York supera ya los 150.

“Que existan 'unicornios' es un buen indicador que muchos fondos tienen en cuenta, pero no es el único: también está la creación de empresas o el número de empresas que facturan, y aquí tenemos de todo”, plantea Martí, que además destaca la juventud del ecosistema barcelonés en relación al resto. “Cuando los ecosistemas maduran es cuando empiezan a existir las grandes operaciones: nosotros avanzamos rápido, pero aún estamos en fase de crecimiento y de intentar consolidar este mercado”, apunta. Pese a eso, según su opinión, Barcelona ofrece cada vez más muestras de ir por buen camino.

Aterrizaje francés

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De hecho, también esta semana han llegado otras dos de estas pruebas: el neobanco francés para pymes y autónomos Qonto, valorado ya en más de 4.000 millones de euros, ha cerrado una ronda de financiación de 486 millones de euros que en parte pretende invertir en abrir un ‘hub’ internacional en Barcelona. El portal de venta de electrónica reacondicionada Back Market, también francés y también valorado en 5.000 millones de euros, ha levantado a su vez 450 millones que destinará también parcialmente a contratar a unos 50 trabajadores para su oficina recién abierta de la capital catalana.

Por último, esta primera quincena también aúpa a la floristería online Colvin, que completa su abanico internacional entrando en mercado francés con la adquisición de Monsieur Marguerite. Con este movimiento, en plena carrera por convertirse en el quinto ‘unicornio’ catalán, esta ‘start-up’ también icónica del ecosistema se convierte como poco en una empresa capaz de comprar otras empresas.