El cierre de Zona Franca

Del Ford T al último Nissan Navara: Motor Ibérica cierra 101 años de historia en España

  • La empresa inició su historia en 1920 en Cádiz, en 1923 llegó a Barcelona, en 1967 se mudó a Zona Franca y en 1980 Nissan entró en el accionariado.

  • Un Navara blanco ha sido el último vehículo que Nissan Motor Ibérica ha producido en España antes de que el 31 de diciembre la planta cierre sus puertas.

Abrazos de despedida de trabajadores en su último día en Nissan.

Abrazos de despedida de trabajadores en su último día en Nissan. / JORDI OTIX

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Xavier Pérez
Xavier Pérez

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Especialista en Periodista de motor centrado en el sector del automóvil y la motocicleta, así como en todas las áreas de economía relacionadas con la automoción, la movilidad sostenible y la electrificación

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Gabriel Ubieto
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Los trabajadores de Nissan han apretado este jueves 16 de diciembre el último tornillo en la planta de la Zona Franca. El último modelo ensamblado en la histórica fábrica barcelonesa ha sido el de un Nissan Navara, 101 años después que el embrión de la actual factoría catalana empezara su singladura en España, 54 años después de que empezara a producir en Zona Franca y 41 años desde que lo hiciera bajo el nombre de Nissan.

Corría el año 1920 cuando Ford llegó a España. Pero, ¿qué tiene que ver Ford con Nissan en esta historia?. En 1920, la firma de Michigan construyó un centro de producción en Cádiz. Allí se fabricarían los primeros modelos de la compañía en el país. Solo tres años más tarde, la marca del óvalo se trasladó a Barcelona, al 149 de la Avenida Icaria del Poblenou.

En el barrio de la ciudad catalana, Ford disponía de una línea de montaje que le servía para reducir los impuestos sobre sus vehículos y así poderlos vender a un coste más asequible, ya que el Gobierno de por aquel entonces, liderado por Primo de Rivera, ahorraba impuestos a los coches fabricados en el país. En Barcelona, Ford Motor Ibérica produciría modelos como el Model A, el Model Y o el 8HP hasta el inicio de la Guerra Civil. Tras el conflicto, pasaría a fabricar los camiones de la marca Ebro. En 1954, la compañía se nacionalizó, cambiando su nombre a Motor Ibérica.

La llegada de Nissan

En el Poblenou siguió montando vehículos hasta 1967, cuando abandonó el concurrido barrio barcelonés para trasladarse a la Zona Franca, en una nueva planta que cerrará tras 54 años este 31 de diciembre. En 1980, tras 60 años operando como Motor Ibérica, Nissan adquirió una participación de la compañía.

Cedida

Fue entonces cuando nació Nissan Motor Ibérica, que llegó a Barcelona para fabricar todoterrenos, convirtiéndose en la primera fábrica de este tipo de vehículos para la marca japonesa en Europa. En 1981, todavía sin haber empezado a montar sus coches, Nissan mostró por primera vez en España el todoterreno Patrol en el Salón de Barcelona. Aunque luego se confirmaría esta noticia, fue en la muestra catalana donde la marca anunció la posibilidad de fabricarlo en la ciudad. Desde entonces, muchos vehículos de este tipo han salido con la enseña de la compañía japonesa, y también con el logotipo de otras marcas, por la puerta de sus instalaciones de la Zona Franca.

Pasaron dos años (1983) hasta que Nissan empezó a fabricar el Patrol en la Zona Franca. En total fueron 26 años los que dedicó Nissan a la fabricación del Patrol, cesando en 2009 definitivamente el ensamblaje de uno de los todoterrenos más populares de la historia. De hecho, a finales de los 80, uno de cada tres todoterrenos vendidos en el país era un Patrol.

Fábrica de todoterrenos

En Zona Franca también se fabricó en exclusiva para Europa el Terrano II Le siguió el Pathfinder. De este todoterreno se ensamblarían su segunda y su tercera generación en Barcelona, llegando de la mano con el pick-up Navara, fabricados ambos desde mediados de los 90 hasta 2015, dejando un balance de 400.000 unidades del pick-up y 173.000 del 4×4. El Navara, en su siguiente generación, seguiría en Barcelona junto al Renault Alaskan y el Mercedes-Benz Clase X, con los que comparte plataforma. Estos son los últimos modelos, junto a la eNV200, que Nissan ha fabricado en la capital catalana. El Navara ha sido el último en salir de la cadena de montaje.

Cedida

Ya con problemas de competitividad, la planta de Nissan en Barcelona se las ingenió para conseguir la producción de dos modelos más, la eNV200, su furgoneta eléctrica, y el Pulsar, el compacto de la marca, que se dejó de producir en 2018 tras cuatro años en las líneas de montaje de la Zona Franca. Era un modelo pensado para competir con los grandes en Europa, pero su demanda siempre quedó por debajo de lo que se esperaba del coche.

Lucha obrera entre motores

La historia de Nissan y la Motor Ibérica ha sido también una historia marcada por los conflictos sindicales. La industria del motor es un terreno abonado para que los sindicatos se organicen y durante los últimos 100 años las huelgas y paros se han sucedido. Algunos para conseguir mejoras salariales, otros para evitar despidos y el más reciente para pugnar por un futuro industrial más allá del logo de Nissan.

Carles Vila entró en Motor Ibérica en el 1974 y ya de antes de la Transición vivió el auge y el inicio del declive de la firma en España. Este delegado de CCOO entró en la clandestinidad y ya en democracia vivió la histórica huelga del 1976, cuando la dirección de Motor Ibérica despidió a más de 60 trabajadores después de protestas por mejores condiciones salariales. "Se mezcló la cuestión laboral con la política", rememora de aquel conflicto, preludio de las primeras elecciones democráticas en 40 años. 100 días de huelga tras los que consiguieron la readmisión parcial de los despedidos y consolidar la fuerza de la plantilla.

Protesta Nissan / JORDI OTIX

La compra de Motor Ibérica por Nissan situó a la compañía en el mapa internacional, la plantilla vivió un auge de la actividad fabril y hasta finales de los 90 Nissan vivió un idilio en Barcelona. La apertura de las fábricas de Sunderland no lo empañó, aunque sí levantó las suspicacias de las plantillas catalanas, temerosas que en un futuro las inversiones japonesas se fueran para las islas en vez de a la orilla del Mediterráneo. Carles se jubiló en el 2007, a las puertas del inicio de la decadencia de la planta. Pocos años más tarde, la firma ejecutó un ere con más de un millar de despidos, que en 2019 seguirían otros 600 más.

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Hasta que el 28 de mayo del 2020, cuando tras meses de ruido la dirección japonesa comunica el cierre definitivo de sus factorías en Catalunya. Las nubes negras tiñeron aquel día el logo de la planta de Zona Franca, ante 2.500 trabajadores que en plena pandemia salieron a la calle para exteriorizar su rabia e iniciar un camino de lucha que conduciría a otra huelga de casi 100 días. Paro que consiguió ganar un año de tiempo para conjurar a la Administración y a Nissan para buscar otro proyecto de futuro para las plantas, cuyo nombre se cerrará en los próximos días.

En total, más de 3,7 millones de coches han salido de la Zona Franca desde que Nissan llegó a España. Además de los modelos citados, también se produjeron furgonetas como la Vanette, la Primastar o la Evalia, así como vehículos de otras marcas como la Renault Traffic y la Opel Vivaro. Hoy cierra la producción una instalación con 517.000 metros cuadrados que llegó a tener una fabricación diaria de 630 vehículos. Desde este jueves ya no fabricará más. Triste punto y final.

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