Las claves de la ruptura

Puigneró reitera su apoyo a los planes de Aena en el aeropuerto

El 'vicepresident' asegura que existe margen suficiente para alcanzar todavía el consenso para la ampliación y minimizar el impacto en La Ricarda

Considera que "algunos quieren que tengamos una Catalunya con capital en Barajas"

Un avión despegando del Aeropuerto del Prat

Un avión despegando del Aeropuerto del Prat / FERRAN NADEU (Delegaciones)

3
Se lee en minutos

El vicepresidente del Govern de la Generalitat, Jordi Puigneró, se reafirma en que "sigue estando por el 'sí' a la ampliación del aeropuerto" y que reconducir la situación "es posible", pero que "depende de aquellos que han roto el acuerdo firmado". En su opinión debe ser el Gobierno el que debe olvidar los dichos y hechos inconvenientes por parte del Govern y dar vía libre al proyecto de Aena, tal y como se describió en el DORA (Documento de Regulación Aeroportuaria). Pese a este convencimiento, Puigneró opinó este viernes en Vic que "parece que algunos quieren que tengamos una Catalunya con capital en Barajas". La frase es una muestra más de la desconfianza que preside las relaciones entre el Govern y el Ejecutivo de Pedro Sánchez. El diccionario describe la palabra 'despropósito' como "dicho o hecho inoportuno o inconveniente". La propuesta de ampliación del Aeropuerto de Barcelona por parte de Aena ha estado envuelta efectivamente en las últimas semanas en palabras inoportunas, tuits inconvenientes y silencios malinterpretados. Entre tacticismos políticos y salidas de pista, la inversión de 1.700 millones que debería preparar la infraestructura barcelonesa para los próximos decenios está en el aire y a punto de rescate de caja negra.

La constatación de que el Govern no se opuso formalmente al Dora II en su presentación del viernes pasado ha sido fruto de polémica y excusa de ataques. Es cierto que los representantes del Govern no mostraron una oposición formal a la ocupación de los terrenos de La Ricarda en la presentación del DORA. Fuentes de Aena confirman que no se divulgarán actas de reuniones, pues no se está seguro de si alguien llegó a tomar nota o no. El mismo Puigneró defiende al papel de su equipo, que siempre dijo que la presentación del DORA "no era el momento de negociar nada". El Govern siempre ha sido consciente de que la única manera de incrementar la capacidad del aeropuerto era por la tercera pista pero que era posible buscar el equilibrio y reducir la afectación de La Ricarda en la negociación del plan director. "Si no se pueden alcanzar las 90 operaciones por hora, pues serán 86. Todo es negociable", opinaban los técnicos.

Noticias relacionadas

La directriz de Puigneró era clara para su equipo. El objetivo del acuerdo del 2 de agosto fue "desbloquear la inversión" para después afrontar la negociación del plan director y los detalles del proyecto". Pero las redes sociales juegan malas pasadas, plasman corrientes de opinión y evidencian estrategias. Pero en ocasiones pueden ser también un despropósito y causar un efecto indeseado. Y el tuit del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, causó una salida inesperada de la situación, aunque en ningún caso no meditada por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.

Pese a las críticas de aquellos que se oponen a la ampliación, como el alcalde de El Prat, Lluís Mijoler, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el ala podemita del Gobierno, en el departamento de Vicepresidencia del Govern dicen, repiten y reiteran que la posición del Govern siempre ha sido la misma: favorable a la ampliación y a minimizar el impacto medioambiental. La misma que la mostrada por la patronal y 200 asociaciones. Los planes de Aena también se han repetido en todos los foros sin grandes cambios, si acaso se suprimió del DORA la alusión de los metros concretos necesarios para ampliar la pista. En el Govern aseguran que Aena planteó esa ampliación "a ojo", y que iba a ser posible justificar mediante algún estudio independiente una reducción del impacto medioambiental. Una esperanza de acuerdo era también que el gestor aeroportuario siempre se ha mantenido abierto a compensar "de manera generosa" cualquier afrenta medioambiental. Pero con el sobreentendido de que la ampliación afectaría sí o sí a La Ricarda, ahí nunca hubo novedad, concluyen en fuentes del Govern.