Inclusión financiera

1,3 millones de personas, sin bancos ni cajeros cerca

Un estudio del Banco de España advierte de que la tendencia puede crecer con los ajustes previstos por la banca

Dos personas sacan dinero de sendos cajeros automáticos en Madrid.

Dos personas sacan dinero de sendos cajeros automáticos en Madrid. / EFE / EMILIO NARANJO

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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Unos 1,3 millones de personas se encuentran en España en una situación "que puede considerarse vulnerable" en cuanto al acceso a oficinas bancarias y cajeros tras los cierres de sucursales bancarias en los últimos años. Esa es una de las conclusiones de un artículo analítico titulado 'Infraestructuras del efectivo y vulnerabilidad en el acceso al efectivo en España', publicado por el Banco de España.

A pesar de que la red bancaria en España es "amplia" y con una "cobertura generalizada", cuenta con una distribución geográfica "heterogénea a nivel regional", concluye el estudio. Eso se traduce en que una parte de la población, la que vive en zonas de menor densidad, "carece de un punto de acceso al efectivo en su municipio y en un radio de 5 kilómetros". El acceso a estos servicios es uno de los elementos básicos de la inclusión financiera. A finales de 2020, un total de 1,2 millones de personas carecían de oficinas bancarias o cajeros en sus municipios, según el estudio.

Ante la avalancha "previsible" de cierres de oficinas y cajeros previstos por las entidades financieras en el proceso de integración y de reducción de costes en el que se encuentran, esta afectación al 3% de la población requiere impulsar soluciones para garantizar el acceso al efectivo. Una de las alternativas son las oficinas móviles, así como los agentes financieros, el uso de las oficinas de Correos y la retirada de efectivo en un establecimiento comercial. En zonas rurales de Irlanda, Reino unido o Austria está muy extendido el uso de oficinas postales. El estudio se realiza con datos cerrados en el 2020, cuando el número de oficinas bancarias y de cajeros automáticos se situó en 22.299 y en 49.481, respectivamente. Eso suponía 1,5 puntos de acceso al efectivo por cada 1.000 habitantes. Desde el 2008, el número de oficinas bancarias ha disminuido cerca del 50% y el total de cajeros automáticos se ha recortado un 20% por el profundo proceso de consolidación del sector.

Menor densidad de población

Según el organismo, estas diferencias territoriales se explican en la menor densidad de población de una región, así como la orografía del territorio. Como consecuencia de estos factores, la cobertura de la red de oficinas y de cajeros automáticos en estas zonas del país ha sido menor y se ha tenido que ver compensada, en parte, por soluciones alternativas, como agentes financieros u oficinas móviles, aunque estas no pueden sustituir completamente el abanico de servicios que prestan los canales tradicionales.

Según el estudio, 340.000 ciudadanos viven en municipios con una vulnerabilidad alta en cuanto al acceso a puntos de efectivo, lo que supone el 0,7% de la población. Estas localidades carecen de puntos tradicionales de acceso al efectivo, la distancia media al más próximo es de 9,4 kilómetros, la población mayor de 60 años supera el 4 % del total y la renta disponible está por debajo de la media nacional. En general son municipios pequeños, con una población media de 400 habitantes. Las provincias de León, Salamanca y Zamora concentran la mayor parte de la población en municipios considerados de muy alta vulnerabilidad en el acceso al efectivo.

A su vez, cerca de un millón de ciudadanos viven en municipios con una vulnerabilidad media en el acceso al efectivo. En proporción, cuentan con 0,6 puntos de acceso al efectivo por cada 1.000 habitantes, la distancia media es de tres kilómetros, el porcentaje de población mayor de 60 años supera el 35% del total y la renta disponible está por debajo de la media nacional. El tamaño medio de estos municipios es, aproximadamente, de 1.700 habitantes. Las provincias gallegas de Lugo, A Coruña y Orense concentran cerca del 24% de la población de los municipios considerados de vulnerabilidad media.

Sucursales y cajeros

La infraestructura bancaria se compone esencialmente de sucursales y cajeros automáticos situados en estas, y en menor medida, de cajeros automáticos desplazados (8,5% del total). El 78% de las oficinas y cajeros se encuentran en localidades con más de 10.000 habitantes.

Los cajeros de operadores independientes se concentran en grandes núcleos urbanos de la vertiente mediterránea y en el sur y centro peninsular. Suelen instalarse en zonas de mucho paso, como estaciones de tren, aeropuertos o centros comerciales. En España existen unos 6.000 cajeros de este tipo, que suponen el 12,1% del total. Solo el 1% está instalado en municipios con menos de 10.000 habitantes.

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Cuenca es la provincia con mayor número de puntos tradicionales de a ceso al efectivo por cada 1.000 habitantes, aunque se encuentran concentrados en "un número relativamente bajo de municipios". En el lado opuesto, Cádiz, con 1,1 puntos de acceso por cada 1.000 habitantes, los tiene distribuidos de forma más homogénea.

Castilla y León es la comunidad con una cobertura menos amplia, con Zamora y Ávila como las provincias con menores ratios de población con un punto de acceso tradicional al efectivo.

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