Entrevista al presidente de Seat

Wayne Griffiths: "España tiene todas las condiciones para liderar la fabricación de coches eléctricos urbanos"

  • El presidente de Seat y Cupra reconoce que el primer semestre ha sido muy duro y que la crisis de los semiconductores aún pasará factura.

  • Confía en una demanda que ha llegado a cifras previas a la pandemia y en el auge de la electrificación, que debe llevar a producir un vehículo 100% eléctrico ‘democrático’ en Martorell

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra.

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra. / Jordi Cotrina

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Xavier Pérez
Xavier Pérez

Redactor Jefe de Motor

Especialista en Periodista de motor centrado en el sector del automóvil y la motocicleta, así como en todas las áreas de economía relacionadas con la automoción, la movilidad sostenible y la electrificación

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El grupo Volkswagen presentó el pasado jueves sus resultados del primer semestre y lo hizo mostrando la recuperación de beneficios para Seat tras un primer trimestre complicado. Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra valora ese esfuerzo para volver a beneficios y destaca el incremento de la demanda y el impacto de la crisis de los semiconductores en el sector. 

¿Cómo valora este primer semestre del año? 

Hemos vendido 280.000 coches en el primer semestre. Es un 45% mejor que en 2020, aunque también es cierto que el año pasado fue un desastre. El primer trimestre también fue malo. Buscamos siempre la referencia en 2019, sin crisis y siendo la marca que más crecía en Europa. El Cupra Formentor y los híbridos enchufables nos están dando un alto nivel de demanda. Está claro que aún las ventas aún no están en el nivel de 2019, especialmente en España, pero nos acercamos. En los países en los que el covid ha sido más fuerte es donde está costando más esa recuperación. 

Pero no todo es culpa de la pandemia, ¿no? 

Pensábamos que era lo único que nos podría frenar, pero ha llegado la crisis de los semiconductores. Nos hace sufrir. En la primera parte del año encontramos una manera de gestionar la situación modificando flujos de producción de algunos modelos. Si no podíamos fabricar Leones y Formentores, producíamos Ibizas y Aronas. Nos adaptamos al momento y pudimos seguir produciendo y llenando la fábrica. En las últimas semanas se ha complicado mucho más. Julio ha sido un mes difícil, muy complicado. Pero si somos capaces de fabricar el coche, lo hacemos. Esto demanda mucha flexibilidad de los empleados pero tenemos la suerte de tener una muy buena relación con la representación sindical, nos ayuda mucho. Aún seguimos con nuestro plan de fabricar en agosto, aunque hay muchos desafíos. Esto nos ayudará a compensar algo del primer semestre. Quiero agradecer la buena disponibilidad y flexibilidad que han mostrado UGT y CC.OO. durante todos estos meses. 

Wayne Griffiths, máximo responsable de Seat y Cupra.

/ Joan Cortadellas

¿Confía en recuperar el ritmo?

Si juntamos el volumen que hemos perdido de producción, que hemos tenido que cambiar la producción que coches que habríamos preferido fabricar en otro momento, y con un coste fijo que no se puede tocar, creo que todo ello hace que sea complicado hablar de cifras positivas en el primer semestre. Eso es así, pero el trabajo que se está haciendo es bueno y de cara al segundo semestre creo que se verán buenos resultados.  Este es un problema que con el tiempo espero que se resuelva. Soy optimista. Porque… antes del covid no había falta de semiconductores. 

¿Han cambiado mucho las cosas con la crisis de los chips? 

Parece que hay un antes y un después de la pandemia con este tema. Y con muchos otros. Y es así. Ha habido muchos cambios y tenemos que acostumbrarnos. Los precios de las materias primas, la falta de chips. La maquinaria de la globalización se ha parado bruscamente, y hasta que no se vuelve a poner en marcha es un proceso muy lento. Cuando no se cierra el canal de Suez es una tormenta en Texas o que el covid se dispara en Malasia. Cada vez hay algo y este cambio es constante. La recuperación está tardando más de lo esperado. 

¿Cerrará un buen año?

Confiamos en la demanda, pero el gran reto que tenemos es fabricar los coches y tratar de ganar dinero. Tendremos que ajustar algunos costes. Pero vamos a seguir invirtiendo en electrificación que es nuestro gran objetivo. Electrificar Martorell, Seat y España. Y seguir invirtiendo en el lanzamiento de Cupra sin dejar de invertir en los nuevos productos que estamos desarrollando. El que mejor se adapte a esos cambios constantes en la industria será el que pueda seguir adelante. No es fácil con empresas grandes. Es como un gran barco que requiere mucho esfuerzo cambiarlo de dirección. 

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra en la sede de Casa Seat

/ Joan Cortadellas

¿No sería más fácil parar para ahorrar?

Tal vez, pero no queremos perder las oportunidades. Si puedes fabricar, hazlo. Yo prefiero siempre planificar para ganar y no para perder. Puede que no salga como piensas, pero nuestra obligación es intentarlo. Seguiremos luchando, las marcas funcionan, hay demanda. Salimos a ganar. No solo aquí sino en el país. España debe tener más confianza en sí misma y Seat, también. Somos capaces de competir y de ganar. Hay que creerlo. No vale salir a no perder o a empatar. El que hoy es conservador y sale a proteger, a seguir sobreviviendo, va a perder y va a desaparecer. España puede ser como cualquier país de Europa pero aún debe creérselo.

¿Cuál es su objetivo?

Hay que pensar en el trabajo que podemos hacer y no en lo mal que te puede haber ido. No he venido aquí solo a vender 600.000 coches y ganar dinero con esto. Nuestro proyecto es muy grande, la electrificación, y es para el futuro. Eso es lo que cada día me motiva. Tenemos el proyecto Future Fast Forward para la electrificación en la compañía y vamos a seguir con el desarrollo de Cupra. Por eso estoy yo aquí. Con este proyecto estamos haciendo avances muy rápidos y muy positivos. Participamos en el PERTE, lo apoyamos, y queremos estar preparados para tener el coche eléctrico en Martorell en 2025, un coche pequeño y urbano que va a democratizar la movilidad eléctrica, no solo para nuestras marcas, sino para todo el grupo.

¿La clave es electrificar Martorell?

Claro. Es el reto. Podríamos retrasarlo y ver cuando llegue el momento, pero hay que hacerlo ahora. Con la tecnología actual aún es caro fabricar coches, las baterías lo son y las fábricas de baterías aún no están preparadas, no existen. Somos pequeños en el grupo, pero tenemos que enfocarnos en esto. Hay que cambiar Martorell y pasar de ser una fábrica de coches de combustión a coches eléctricos. Mi labor es intentar que sea Martorell la referencia para los coches eléctricos. Y está funcionando porque ven que es una gran oportunidad para el grupo. Es un reto enorme, con toda la cadena de valor que engloba… Debemos enfocarnos en eso.

Y mantener el lanzamiento de Cupra...

Por supuesto. Hacer nacer una nueva marca de coches es un gran tema en estos momentos, un gran reto. Inversión, posicionamiento, ideas claras. Y me gusta. No solo ver las cifras de ventas, que también. Hemos logrado el objetivo de negocio de más de mil millones de euros en seis meses, eso es ilusionante, pero lo que me da mayor satisfacción es ver cómo la marca está funcionando. 

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra, con el Cupra Ateca

/ Joan Cortadellas

¿Está satisfecho con Cupra?

Vas por Europa y se van viendo Cupras en Alemania, Austria… y ves gente joven, con un perfil de comprador del Formentor de 40 y pocos años. Eso representa 15 años menos que la media del resto del mercado en este segmento. Atraemos gente joven al grupo, lo que da más sentido a la marca. No somos la alternativa barata a Volkswagen. Somos una marca deseable. Es la marca de Barcelona. Tenemos una marca española, de Barcelona, que tiene este impacto y no hay muchas más marcas en el país que lo puedan decir. Y pudiendo competir en un país como Alemania con marcas Premium como BMW o Mercede-Benz, estamos en esta liga, sin que sea ese el objetivo ni el posicionamiento. No nos queremos comparar con ellos. Necesitamos también a Cupra para llevar a cabo todo el tema de electrificación. Son retos distintos, van mano a mano, pero tienen que ir convergiendo en algún momento

Harán un coche eléctrico con plataforma MEB, pero en el grupo ya preparan el salto a otras plataformas ¿no?

Primero hay que hacer la plataforma pequeña. Seat y Martorell somos una empresa de coches pequeños, un segmento. Ese sigue siendo nuestro foco, pero también hay que pensar a futuro en la SSP con el León. Ahora estamos hablando de electrificar el coche pequeño, democratizarlo que es el segmento Ibiza-Arona, pero que habrá que hacer lo mismo con el León. Acabamos de lanzar el nuevo Léon y por eso tenemos tiempo, hemos invertido mil millones, tenemos que amortizarlo para los próximos siete años. Es un modelo que está muy bien preparado porque tiene híbridos enchufables. Tenemos que enfocarnos en los temas que nos ocupan ahora, luego ya vendrá esa evolución y la plataforma SSP, pero centrémonos en lo que hay que hacer ahora. Paso a paso, electrificar Martorell (algo que hasta hace un año no se hablaba de ello) y haciendo eso vamos a dar un futuro a la empresa. El futuro a medio corto plazo es eléctrico para llegar a los objetivos de CO2 y no hay otra tecnología que te lo permita. 

¿Y con fábrica de baterías en España?

Es uno de los proyectos más importantes y estratégicos que tiene el país. ¿La fábrica de baterías? Estoy algo cansado de que me pregunten siempre por dónde y cuándp. Pero si vamos a fabricar coches eléctricos en Martorell, tenemos que tener las baterías cerca, en Europa, y si es en España mejor. Vamos a luchar para ello, pero aún hay que tomar las decisiones.

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra en Casa Seat

/ Joan Cortadellas

¿No hay Plan ‘B’?

No. Para que el grupo cumpla con el reto de vender el 60-70% de coches eléctricos en 2030, necesita un coche que democratice esta tecnología, urbano, en un segmento grande, eléctrico y a un precio accesible. El grupo Volkswagen y Europa necesitan este coche. Y España puede hacerlo porque tiene todas las condiciones para liderar la fabricación de vehículos eléctricos urbanos. Nosotros tenemos experiencia y una de las plantas más modernas. Otro argumento importante para ello es que hay que tener fuentes de energías limpias, renovables, y eso España lo tiene. No solo para fabricar los coches sino también para fabricar las baterías, y crear infraestructuras de recarga. No hay otro país en Europa con unas condiciones tan favorables.

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¿Seat es su destino final?

Es mi destino. Yo soy muy de Shakespeare. De todo lo que estudié de joven lo único que me sirvió para algo es Shakespeare, economía, matemáticas, no. El destino… creo mucho en el destino. Las cosas no pasan por casualidad. Algo influye, no sé que es. Y eso es lo que me ha pasado, volver a BCN 25 años después era mi destino. Hace cinco años venía a vender coches con Luca de Meo, ahora soy el presidente, lanzando una nueva marca como Cupra y electrificando Martorell. Seat no es un paso en mi carrera, es mi destino. Ahora hay que cumplirlo.