Infraestructuras

El Govern trata de ganar tiempo con la ampliación de El Prat

El Ejecutivo catalán y ayuntamientos insisten en demorar la decisión sobre la prolongación de la pista

Un avión despega del aeropuerto de Barcelona-El Prat.

Un avión despega del aeropuerto de Barcelona-El Prat. / FERRAN NADEU

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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Sin grandes avances. La reunión del grupo de trabajo para la ampliación del aeropuerto e Barcelona-El Prat ha acabado hoy sin consenso con el gestor de la infraestructura, Aena, en cuanto a la ampliación de la pista, uno de los ejes básicos del proyecto cuya inversión total prevista asciende a unos 1.700 millones de euros.

"Las administraciones locales y la Generalitat consideran que la definición precisa del nuevo campo de vuelo del aeropuerto de Barcelona no es posible con un plazo temporal con el horizonte de septiembre", según una de las partes del documento de síntesis elaborado en la reunión al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. Esa es un de las conclusiones, que ahora se revisarán para elaborar un nuevo documento en un par de días, según fuentes conocedoras. En todo caso esa ampliación es una de las partes que más conflicto genera. La ampliación de la tercera pista supondría ocupar el espacio natural de La Ricarda de El Prat, protegido por normativa europea por incluirse en la Red Natura 2000.

Algunos de los municipios -- en este grupo de trabajo están representados Barcelona, El Prat, Castelldefels, Gavà, Viladecans y Sant Boi de Llobergat-- y especialmente, la Generalitat ha reclamado un aplazamiento de la aprobación del documento de regulación aeroportuaria (Dora), que recoge los planes de inversiones para todo el sistema para cinco años y que el Gobierno debe aprobar antes de que acabe septiembre. Según los responsables de Aena esa posibilidad "es inviable". Además de los municipios, en esta mesa, creada a instancias del 'president' Pere Aragonès, están representados Aena, los ministerios de Transportes y -Transición Ecológica y las 'conselleries' de Acció Climàtica i de Polítiques Digitals i Territori.

Volumen de inversión

En todo caso desde el Govern piden mantener "el volumen de inversión previsto en el documento inicial, el Dora, con independencia de la solución que recoja el futuro plan director, para poder tener cobertura económica en la ejecución de las actuaciones que se acuerden".

Fuentes del sector consideran también inviable una consulta a la Comisión Europea previa a la tramitación del plan director en relación a la Red Natura 2000, tal como defiende el Govern . "En Bruselas analizan los proyectos como tales, no intenciones en un sentido u otro", explican las mismas fuentes. A la vez recuerdan que los primeros contactos del gestor aeroportuario con el Govern para hablar de este proyecto se produjeron en 2019.

El proyecto de ampliación, que tropieza con el rechazo de algunos municipios y colectivos, cuenta con un gran respaldo empresaria, que incluso organizó un acto reivindicativo para exigir que la ampliación salga adelante. La propuesta de Aena consiste en destinar 1.700 millones de euros en el marco de un plan general que prevé la construcción de una nueva terminal y la ampliación de la tercera pista en 500 metros de longitud. El conjunto de actuaciones permitiría al Aeropuerto Josep Tarradellas alcanzar una capacidad de hasta 72 millones de pasajeros anuales.

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En la actualidad, las instalaciones no permiten alcanzar el objetivo de 90 operaciones a la hora y llegan a 80. La única manera de lograrlo sería volando por encima del término de Gavà, a lo que se oponen los vecinos y que es una opción que se ha descartado, al haber un amplio consenso en la necesidad de reducir la huella ambiental del aeropuerto.

Una de las condiciones que el Govern había impuesto para apoyar el proyecto era incluir las estaciones de alta velocidad (AVE) de Girona y Reus en los planes de inversión del gestor ferroviario, Adif y conectar esta red con el aeropuerto de Barcelona. Sobre esta cuestión en la reunión ha habido un amplio consenso, según las fuentes consultadas. Lo mismo sucede con la mayor conectividad intercontinental de las instalaciones.