Operación empresarial

La Caixa financia parte de la opa australiana a Naturgy

El banco del grupo participa con unos 200 millones en el crédito a IFM en un préstamo con 29 entidades financieras, entre ellas VidaCaixa

Criteria, máximo accionista de CaixaBank y de la energética, trata a la vez de dificultar la operación para garantizar su españolidad y planes industriales

Sede central de CaixaBank en Barcelona.

Sede central de CaixaBank en Barcelona. / ENRIC FONTCUBERTA

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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La Caixa es como si tuviera dos almas en la oferta de adquisición de acciones (opa) parcial del fondo australiano IFM sobre Naturgy, que el Gobierno debe aprobar en pocas semanas. Por un lado, se ha convertido en el garante de la españolidad de la compañía energética presidida por Francisco Reynés y en vigilante de la operación. Lo hace a través de Criteria, el hólding de participaciones de la Fundación Bancaria La Caixa que, a la vez que principal accionista de la compañía energética lo es también de CaixaBank (30%), que es uno de los protagonistas del sindicato de 29 bancos que financian la oferta del 22,6% del capital, supeditada a obener al menos el 17%, con un préstamo de 1.800 millones. El resto, hasta llegar a 4.900 millones, IFM pretende aportarlo con fondos propios.

Este es un caso no tan raro en un gran grupo con intereses en la banca y en distintos sectores, según los analistas. Que una entidad financiera como CaixaBank forme parte de la financiación de una operación de este tipo, y más tras absorber a Bankia, es lo habitual. En especial teniendo en cuenta que el préstamo se ha suscrito con un interés anual del 3,5%. Al inicio aportó unos 450 millones, al igual que Santander; y BNP Paribas, unos 900. En una segunda fase de la operación se ha distribuido el riesgo y la entidad catalana aporta unos 200 millones, una cantidad similar a la de BNP Paribas y Santander. A ellos se suman otras 26 entidades, entre las que están VidaCaixa (controlada al 100% por CaixaBank) y Erste, también participado por el banco catalán; o BBVA, Abanca, Cajamar, Kutxa, Liberbank, Banco Cooperativo Español, Ibercaja y Bankinter. Y el resto son extranjeros, como Intesa, Bank of China, Generali, ING, Unicredit, Credit Siuisse, , Metlife o Banco Pichincha.

Banco soberano

Criteria, controlada en un 100% por la Fundación Bancaria La Caixa, tiene el 30% de CaixaBank. Participar en una operación de financiación de 29 bancos y que, además, es rentable, "refuerza la imagen de independencia de la entidad y de que el banco es soberano", según defiende el presidente de la fundación y de Criteria, Isidre Fainé, explican fuentes próximas. Sería difícil de justificar ante el 70% restante de accionistas por qué el banco no interviene en una operación que puede resultar rentable.

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Por el otro lado, Naturgy es una de las firmes y más históricas apuestas de Criteria y aporta además más de 340 millones en dividendos que alimentan la obra social de La Caixa, más del la mitad del presupuesto anual de la entidad. En pocas semanas ha pasado del 24,8% al 25,8% del capital de la compañía energética, lo que le permite reclamar un consejero más y tendría tres. Se consolida de esta forma como principal accionista, tras anunciar hace unas semanas que iba a incrementar su participación hasta un máximo del 29,99% (superar el 30% le obligaría a lanzar una opa sobre el 100% del capital).

Esta maniobra, a la vez que refuerza su control sobre Naturgy, facilita la tarea al Gobierno, que debe aprobar la opa de IFM, al tratarse de un inversor extranjero que trata de hacerse con más del 10% o un porcentaje de control de una empresa española considerada estratégica. Cuanta más participación tenga Criteria más estrecho es el margen para que la opa prospere. Los fondos CVC, en una sociedad en la que participa la familia March; y GIP, tienen un 20% cada uno, anunciaron que no venderían, aunque al ser inversores financieros existía el riesgo de que lo hicieran. De ahí el movimiento del brazo inversor de La Caixa para garantizar el perfil industrial de Naturgy. Y la pública argelina Sonatrach, otro accionista fijo, tiene otro casi 4%. El tiempo dirá.