Según la OIT

Cuatro de cada 10 trabajadoras del hogar en España cobran menos del salario mínimo

  • Un informe de la OIT señala al colectivo de empleadas del hogar como uno de los más damnificados por el virus

Una trabajadora del hogar durante su jornada laboral, en una foto de archivo.

Una trabajadora del hogar durante su jornada laboral, en una foto de archivo. / Joan Cortadellas (El Periódico)

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

Escribe desde Barcelona

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En España cuatro de cada 10 trabajadoras del hogar cobran por debajo del salario mínimo. Una pobreza de ingresos que se explican, entre otros, por las elevadas tasas de trabajo informal entre el colectivo y que coloca a las personas dedicadas a este oficio como de las más precarias del mercado laboral español. Hasta el punto de que una trabajadora del hogar cobra la mitad del salario medio español. Así lo constata un informe publicado este martes por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que señala a este colectivo como uno de las más damnificados por la presente crisis económica del coronavirus y a España como uno de los países con mayor desigualdad de rendas para con estas trabajadoras.

En España hay, según las estimaciones de la OIT en base a datos del 2017, un total de 615.479 personas dedicadas al trabajo del hogar y de los cuidados. Una cifra que, pese al desfase, constata un porcentaje elevado de empleo ‘en negro’. Pues según los últimos datos de la Seguridad Social de mayo, hay actualmente 385.776 empleadas del hogar dadas de alta. Es decir, con matices, cerca del 40% del colectivo opera sin contrato, sin derechos reconocidos y sin ningún tipo de cobertura formal. Lo que deja el terreno abonado para situaciones como la que denuncia el informe de la OIT: el 39,2% de las trabajadoras del hogar en España gana menos de 950 euros al mes; donde actualmente está fijado el salario mínimo interprofesional (SMI).

La situación de las trabajadoras del hogar en España no es la peor de Europa, pero sí de las peores entre los países de la Unión Europea analizados por la OIT. No llega al extremo de Turquía, donde el 78,6% de las trabajadoras del hogar cobra el salario mínimo y está por debajo del caso italiano, en este sentido la vergüenza del Viejo Continente: el 59,4% cobra por debajo de su SMI. España está más cerca de Francia o de Portugal (36,4%, ambos) en este sentido. Aunque con un salario mínimo claramente por debajo de los vecinos galos.

Los salarios son tan pobres entre el colectivo de trabajadoras del hogar que lo más habitual es que ganen la mitad de lo que gana un trabajador medio de cualquier otro gremio. La OIT, en este sentido, señala que los altos índices de informalidad dificultan un cumplimiento efectivo del salario mínimo. Y que, si este se respetara, la brecha entre estas trabajadoras y el resto se reduciría considerablemente. Pues si actualmente una trabajadora del hogar cobra el 52,6% menos de lo que cobra un trabajador medio, poniendo el SMI como base esa brecha se reduciría al 32,5%.  

Despedidas tras llegar el virus

Hasta el 20% de las trabajadoras del hogar en Europa perdieron su empleo cuando estalló la pandemia. Y es que este ha sido uno de los colectivos más damnificados por los efectos económicos de la covid-19, tanto en España como en el resto del mundo; según un informe publicado este martes por la Organización Internacional del Trabajo. Si bien en Europa la pandemia se ha traducido en un número no menor de casos en una pérdida del trabajo (y los ingresos), en otros lugares del planeta el mazazo ha sido mucho más contundente: en América Latina una de cada dos empleadas del hogar perdieron su empleo.

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El informe de la OIT realiza un balance de situación una década después de la creación del convenio 189, aquel referente al compromiso de los Estados firmantes a garantizar unas condiciones laborales dignas para el colectivo de trabajadoras del hogar. España todavía no ha ratificado este medida pese a ser una promesa electoral de los dos partidos del Gobierno de coalición. Lo que se traduce, entre otros, a que las trabajadoras de este colectivo, pese a que estén dadas de alta en la Seguridad Social y coticen, no tienen derecho a prestaciones por desempleo, entre otros.

“Los trabajadores domésticos se encuentran entre los más afectados por las consecuencias de la actual pandemia de covid-19”, concluye la OIT en su informe. No obstante, hasta en esto no todos los individuos son iguales. Las personas que estaban trabajando en situación irregular fuera de su país cuando estalló la pandemia se han visto todavía más afectadas, especialmente por su dificultad para acceder a las ayudas públicas dispuestas por los Estados durante el covid. “Los trabajadores domésticos migrantes internos se enfrentan a situaciones especialmente extremas”, insisten desde la organización internacional.