Hasta marzo

CaixaBank gana 4.786 millones por el beneficio contable del precio pagado por Bankia

  • Sin contar con ello, el banco hubiera ganado 514 millones en solitario (471% más) o 580 millones con Bankia (215% más) por las menores provisiones

  • Gortázar afirma que la entidad tiene "margen" para mejorar las condiciones del ere y "escucha" al Gobierno, pero advierte que "en cualquier escenario" reducirá los costes en los 770 millones que anunció

  • El consejero delegado también defiende que su sueldo y el de Goirigolzarri los decidió el consejo del banco, en el que el Estado tiene una representante

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (izquierda), y el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortazar, a su llegada a una rueda de prensa en la Sede social de CaixaBank en Valencia.

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (izquierda), y el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortazar, a su llegada a una rueda de prensa en la Sede social de CaixaBank en Valencia. / EUROPA PRESS / Rober Solsona

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Pablo Allendesalazar
Pablo Allendesalazar

Periodista

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CaixaBank ganó 4.786 millones de euros entre enero y marzo, frente a los 90 millones del mismo periodo del año pasado. La elevadísima diferencia responde a un beneficio contable provocado por el precio pagado por Bankia: al banco de origen catalán le costó 5.314 millones (ampliación de capital para el canje de acciones) hacerse con el patrimonio neto de la entidad nacionalizada (13.088 millones de euros), lo que tras una serie de ajustes a la baja en el valor de los activos (3.474 millones de euros) dio lugar a lo que se conoce como un fondo de comercio negativo ('badwill') de 4.300 millones, que CaixaBank se ha apuntado como beneficio.

La entidad, así, pagó por Bankia un 20% más de lo que valía en bolsa antes de anunciarse las negociaciones de fusión, pero menos de la mitad de su valor teórico contable (casi todos los bancos cotizan por debajo del mismo debido a que los inversores les penalizan por su baja rentabilidad). Las ganancias que ello ha generado a CaixaBank no entran en caja y el banco no las repartirá como dividendo a los accionistas, en línea con lo demandado por el Banco Central Europeo (BCE) al sector. En cambio, sí elevan el capital, por lo que servirán para absorber la merma en el mismo que supondrá el coste del ere que ultima la entidad, como el BCE ha instado a hacer a los bancos inmersos en fusiones.

En cualquier caso, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, ha subrayado que, aunque tenga "poco sentido", la normativa contable obliga a apuntarse el 'badwill' como beneficio para poder incorporar todo el capital de Bankia al nuevo grupo, pero ello no implica que CaixaBank tenga un beneficio real mayor a su disposición para pagar el ere. Así, el coste del mismo reducirá la solvencia: el banco ha estimado que los gastos de reestructuración por la fusión (no solo del ere) reducirán su capital en unos 2.290 millones, hasta situarlo en torno a un todavía cómodo 12% gracias en buena medida al exceso que reservaba Bankia para pagar un dividendo extraordinario de unos 1.790 millones a sus accionistas, de los que un 61,83% hubieran correspondido al Estado.

El ejecutivo, asimismo, se ha mostrado confiado en que CaixaBank no sufrirá un impacto reputacional por las pérdidas contables que la fusión causará en un primer momento al Estado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, como adelantó EL PERIÓDICO en octubre. El FROB comunicará en unas semanas sus resultados del año pasado y, debido a que ha pasado de tener una posición de control en Bankia a un porcentaje minoritario del accionariado de CaixaBank, debe cambiar su forma de contabilizar su participación, lo que le provocará unas pérdidas estimadas en unos 5.000 millones. "La inversión pública en Bankia valía (en bolsa) 2.000 millones antes de que se filtrasen las negociaciones de fusión y ahora vale 3.500 millones. De lo que debemos fiarnos es de lo que valen las cosas en el mercado", ha argumentado Gortázar.

Eres y sueldos

El primer ejecutivo de CaixaBank ha asegurado, asimismo, que el grupo tiene "margen" para mejorar las condiciones del ere que negocia con los sindicatos (8.291 salidas inicialmente, aunque propuso hace unos días recolocar internamente a 500) y se ha mostrado confiado en que los representantes de los trabajadores también lo tengan. Así, ha afirmado no contemplar otro escenario que llegar a un acuerdo a finales de este trimestre para que las salidas se produzcan dentro de entre seis y 12 meses. Es necesario un pacto "razonable", ha sostenido, para que la entidad afronte el "duro entorno" de menor uso de las oficinas en favor de los canales digitales y de cinco años más de bajos tipos de interés.

En este sentido, ha asegurado que la entidad "escucha" al Gobierno, después de que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, haya criticado públicamente las cifras de ajuste de plantilla planteadas, pero ha advertido de que los gestores tienen la obligación de "tomar las decisiones mejores para los intereses de la entidad" y que siguen "comprometidos con lograr en cualquier escenario" el recorte de costes de 770 millones al año anunciado. Asimismo, ha recordado que el 99% de los accionistas (incluido el Estado) aprobó la fusión a sabiendas de que habría un ere: "Ya anunciamos que habría sinergias, a nadie se le oculta".

En cuanto a las críticas de Calviño a los "inaceptables" sueldos de los banqueros, Gortázar también ha manifestado su "máximo respeto" a la posición del Gobierno al respecto y ha asegurado que a los gestores de CaixaBank les toca "ser deportivos y aceptar todas las opiniones". Con todo, ha aducido que su salario y el del presidente, José Ignacio Goirigolzarri, "se discutieron y aprobaron en el consejo", en el que tiene una representante el Estado (16,1% del capital, solo por detrás del 30% de la Fundación Bancaria La Caixa). "No me gustaría opinar sobre mi propio sueldo, soy el menos indicado. Pero los sueldos de los directivos no es un tema exclusivo de la banca ni de España", ha respondido respecto a si le parece ética su remuneración.

Resultados sin extraordinarios

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Sin tener en cuenta el 'badwill' ni los 40 millones de gastos extraordinarios por la fusión, CaixaBank hubiera ganado 514 millones, un 471% más que los 90 millones del mismo periodo de 2020. El fuerte incremento se debió básicamente a que el año pasado tuvo que realizar, como el resto del sector, unas provisiones extraordinarias (400 millones en el primer trimestre) para protegerse de las futuras pérdidas que le provocará la pandemia por impagos y devaluaciones de activos que este año no ha repetido (-66% en dotaciones).

La integración de Bankia se produjo el 31 de marzo, con lo que sus resultados no se reflejan en las cuentas de CaixaBank. Bankia en solitario hubiera ganado 54 millones (65 millones sin los gastos extraordinarios), un 43% menos (o 30,5%), debido a que la caída de los ingresos no pudo ser compensada por las menores provisiones. Si hubieran estado integrados desde enero, el resultado conjunto hubiera sido de 580 millones, un 215% más.