Mercado laboral

La desescalada de abril da oxígeno al empleo, que suma 134.000 ocupados

  • La campaña de Semana Santa permite crear empleo, pero deja el registro más flojo desde el 2014

  • El paro volvió a bajar por segundo mes consecutivo y se aleja de la cota de los cuatro millones de desempleados

Una terraza de la Rambla de Catalunya el pasado 11 de marzo.

Una terraza de la Rambla de Catalunya el pasado 11 de marzo. / Ferran Nadeu

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

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El relajamiento de las restricciones para Semana Santa ha dado oxígeno a la actividad económica y el mercado laboral español ha conseguido sumar 134.396 nuevos ocupados en el mes de abril. El turismo interno ha animado las contrataciones y la Seguridad Social encadena así su tercer mes con más empleo creado que destruido. Algo que también se notó en la afectación de los ertes, que volvió a bajar, hasta los 638.283 empleados en suspensión. La recuperación, no obstante, encara con prudencia los meses veraniegos y las empresas, si bien han contratado, lo han hecho con bastante más mesura que en años anteriores, tal como reflejan los datos publicados este miércoles por los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social.

Si el mercado laboral fuera un paciente, su mejoría sería positiva, pero el avance de su recuperación lento. Pues la comparativa entre el antes y el después del covid todavía tiene campo por recorrer. A cierre de abril había en España 661.581 parados más, sobre un total de 3,91 desempleados, y 194.931 ocupados menos, sobre un total 19,05 trabajadores en activo, que antes de decretarse el primer estado de alarma.

El empleo en España, aún en pandemia, está muy marcado tradicionalmente por los ciclos. Abril suele ser un punto de inflexión entre el final del invierno y el calentamiento para la campaña de verano y muchas empresas ya aguantan las contrataciones primaverales hasta finales de septiembre. No obstante, la transición entre la tercera y la cuarta ola ha dejado un oxígeno de mínimos para sectores como la hostelería y el comercio y abril se ha anotado el aumento en afiliados a la Seguridad Social más flojo desde el 2014; si no se tienen en cuenta los catastróficos datos del 2020. Es decir, el mercado laboral ya ha salido del tsunami del primer estado de alarma, pero sus constantes todavía están débiles y por debajo de los niveles precovid.

El paro volvió a bajar, por segundo mes consecutivo, restó 39.012 personas apuntadas en el SEPE y se aleja de la cota de los cuatro millones de desempleados. Concretamente España cerró abril con 3,91 millones de parados, no es el peor dato en lo que va de pandemia, pero sí la cifra más alta en un abril desde el 2016; cuando todavía el mercado laboral español estaba en fase de recuperación de la Gran Recesión. No obstante, este indicador sigue un guion similar al de afiliados a la Seguridad Social: baja, eso es positivo; pero lo hace con leve intensidad. Sin tener en cuenta el muy excepcional 2020; este abril ha registrado la menor reducción del paro desde el 2012. "Estos datos dan continuidad a una reducción del paro que con toda probabilidad continuará durante los próximos meses", ha declarado el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey; durante la rueda de prensa de valoración de las estadísticas.

La hostelería se reactiva con prudencia

Con una campaña de Semana Santa de por medio, por más que esta fue muy de mínimos, el sector que tiró del empleo en abril fue la hostelería. Este gremio sumó 40.548 nuevos afiliados, la mitad del empleo generado en abril del 2019. Aunque el tirón de sectores estacionales como este deja estadísticas que en otras economías serían impensables. El último día del mes de abril se finiquitaron 194.626 contratos; lo que evidencia la alta rotación que, incluso en pandemia, caracteriza las relaciones laborales españolas.

El flujo de contrataciones es otro indicador que refleja que las empresas van todavía con el freno de mano puesto a la hora de incorporar nuevo personal. En abril se firmaron un total de 1,35 millones de contratos (9 de cada 10 temporales), una cifra altísima para lo que son los estándares europeos, pero relativamente baja para los españoles. Pues en abril del 2019 se firmaron 1,7 millones. Este 2021 se han firmado menos y, más importante, menos indefinidos. La contratación de fijos ha bajado el 20,8% respecto a las rubricas certificadas en marzo, hasta un total de 164.080. Un descenso que desde el Gobierno atribuyen a que abril tiene "menos días laborables" que marzo.

Sectores como el comercio fueron más comedidos en sus incorporaciones respecto a otros años, con un incremento respecto a marzo del 0,5%, y esa falta de intensidad explica, entre otros, el flojo abril registrado. Mientras, algunos gremios como la construcción continúan en su línea alcista (+1,2%) y ya reúnen a más trabajadores en activo que antes de irrumpir la pandemia. "Las actividades no restringidas están teniendo un comportamiento extremadamente positivo, [...] incluso superior que antes de la pandemia", ha declarado el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo.

Catalunya baja del medio millón de parados

El mercado laboral catalán siguió en el mes de abril un guion similar al del conjunto de España. La afiliación subió con moderación y el paro encadenó su segundo mes consecutivo de descensos. La buena evolución de este segundo indicador permitió que Catalunya cerrara el mes por debajo de la simbólica cota del medio millón de desempleados, concretamente 497.185 personas que buscan pero no encuentran trabajo.

El director de relaciones laborales de la Generalitat, Enric Vinaixa, ha valorado esa reducción de los datos del paro con "moderado optimismo", aunque ha alertado de la cronificación de desempleo entre una amplia capa de la población: el 60,1% de los parados en Catalunya llevan más de un año buscando y sin encontrar trabajo.

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Catalunya está siendo más eficiente a la hora de reactivar empleo que en sacar a gente del paro, dos variables que perfectamente pueden coexistir y que indican, parcialmente, que una parte de las personas sin ocupación les cuesta mucho reengancharse una vez son expulsadas del mercado laboral. Pues el mercado laboral catalán está a 42.738 empleos de volver a los niveles precrisis, pero acumula 101.971 desempleados más.

Madrid, pese a un menor nivel de restricciones sobre su economía, no consiguió crear más empleo que Catalunya. Y fue Andalucía, seguida de los catalanes y luego de los madrileños, la autonomía que mayor saldo de afiliados a la Seguridad Social registró en abril. Aunque en términos relativos fueron las Islas Baleares, aprovechando el tirón turístico, las que mayor proporción de empleo ganaron (+2,7%, sobre una media del +0,7%).

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