IRPF

¿Cómo tributan los matrimonios en otros países?

La tributación individual es la obligatoria en la mayoría de haciendas

Pareja de novios de Vietnam y de Suiza, en una boda organizada por Your Barcelona Wedding.

Pareja de novios de Vietnam y de Suiza, en una boda organizada por Your Barcelona Wedding. / MARCO ANSALONI

Se lee en minutos

La declaración de la renta individual, es decir, por separado es obligatoria en la mayoría de países como Austria, Bélgica, Estonia, Grecia, Letonia, Holanda, Eslovenia, Australia, Canadá, Finlandia, Italia, Lituania, Eslovaquia y Reino Unido. Solo existe una fórmula para matrimonios obligatoria en Francia. En Alemania y Portugal es opcional, tienen escalas diferenciadas en EEUU e Irlanda y cuentan con una reducción en el caso de España y Luxemburgo. He aquí unos ejemplos:

Francia: división por los miembros de la familia

En Francia, tras el matrimonio, ambos cónyuges ya no tributan individualmente, sino sobre la base de una renta imponible conjunta. Esto tiene dos consecuencias importantes: deben declarar conjuntamente sus ingresos y gastos; y se benefician de dos partes (pareja sin hijos) para el cálculo de sus impuestos. Para calcular el impuesto, la Administración divide esta renta unificada entre el número de unidades fiscales del hogar, es decir, dos unidades para un matrimonio sin hijos, para obtener el "cociente matrimonial" (llamado "cociente familiar" cuando hay hijos). 

A partir de estos ingresos, Hacienda calcula una cantidad de impuestos que luego se multiplica por el número de acciones, es decir, dos. Hay que tener en cuenta que la progresividad de la escala de impuestos no es neutral. 

El impuesto sobre la renta sigue una escala denominada progresiva, es decir, el tipo impositivo aumenta con el nivel de remuneración. Así, las rentas entre 0 y 9.964 euros no tributan, las rentas entre 9.965 y 27.519 euros tributan al 14%, y las rentas entre 27.520 y 73.779 euros al 30%. A partir de ahí, el tipo impositivo es del 41% e incluso del 45% a partir de 156.245 euros de base imponible neta.

Reino Unido: con posibilidad de transferencia

En el Reino Unido, cada individuo dentro del matrimonio debe hacer la declaración del impuesto sobre la renta por separado. La única ventaja fiscal posible como pareja es el llamado ‘Marriage Allowance’. La persona en la pareja que más gana puede transferir una desgravación fiscal de hasta 1.260 libras (1.450 euros) al otro miembro de la pareja que menos gana, siempre que sus ingresos anuales sean de un máximo de 12,570 libras (14.470 euros) y de 50.000 (57.580 euros) para el que más gana. Esto supone una desgravación fiscal en ejercicio actual de 252 libras para la pareja. 

Alemania: todo por dos

El modelo que establece la carga fiscal sobre la renta de un matrimonio en Alemania se llama 'Ehegattensplitting'; el modelo establece que la pareja consta como una única unidad fiscal sobre la que se realiza la declaración fiscal. Una vez que la declaración conjunta arroja una suma final, la cifra resultante se divide por la mitad (de ahí viene precisamente el nombre del modelo: 'splitting' – dividir en inglés). Sobre esa cifra dividida se aplica entonces el impuesto de la renta correspondiente, basado en una presión progresiva. El impuesto se multiplicará entonces por dos y la cifra resultante será el impuesto final sobre la renta que el matrimonio tendrá que pagar al final del año fiscal, independientemente de lo que haya ganado cada uno de los cónyuges.

Noticias relacionadas

Es un modelo cuyo origen se remonta a finales de la década de los 50 del siglo pasado. Partidos políticos de centroizquierda (los socialdemócratas y Los Verdes) consideran que Ehegattensplitting ya no se corresponde con la la actual Alemania, en la que las realidades familiares y de ingresos son más complejas que hace 70 años, y piden una reforma del modelo.  

Recientes estudios de varios centros económicos apuntan que el modelo desincentiva por lo general el trabajo del cónyuge con unos ingresos más bajos, que ve como el actual sistema fiscal le deja un ingreso neto muy bajo. En Alemania, las mujeres suelen tener de media salarios más bajos que los hombres. El modelo fiscal, sumado a la maternidad - que funciona a menudo como freno de la carrera profesional femenina -, lleva a que sigan siendo las mujeres las que tiendan a abandonar el trabajo en detrimento del marido.