Manifestaciones en las calles

Los sindicatos señalan al Gobierno en este Primero de Mayo: "Ahora toca cumplir"

  • CCOO y UGT vuelven a convocar manifestaciones en las calles para reivindicar el Día Internacional de los Trabajadores, con la voluntad de presionar al Ejecutivo y que este cumpla con sus compromisos electorales

Los líderes de UGT (izquierda) y CCOO (derecha) presentan los actos del Primero de Mayo del 2021.

Los líderes de UGT (izquierda) y CCOO (derecha) presentan los actos del Primero de Mayo del 2021. / Isabel Infantes / Europa Press

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"Tenemos la impresión de que si no hay un aliento desde la calle, desde la movilización sindical, va a ser complicado que [el Gobierno cumpla con] los objetivos en materia de reforma laboral, de reforma de las pensiones, de reforma de desempleo o reformas de fiscalidad", ha declarado el secretario general de CCOO, Unai Sordo, este jueves durante la rueda de prensa para presentar los actos del Primero de Mayo. Los sindicatos con representación mayoritaria, CCOO y UGT, volverán a reivindicar este año el Día Internacional de los Trabajadores desde las calles, tras celebrarlo virtualmente el año anterior forzados por la pandemia.

Presionar al Gobierno para que cumpla con sus compromisos electorales está en el punto de mira de las centrales, en este Primero de Mayo que los sindicatos esperan sea "seguro, multitudinario y con la ilusión de que las cosas pueden cambiar", según ha afirmado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. Las centrales celebrarán concentraciones presenciales en las principales ciudades de todo el país bajo el lema: "Ahora toca cumplir".

CCOO y UGT instarán al Gobierno a atender en la mayor brevedad posible la derogación de la primera parte de la reforma laboral del PP y su reforma de las pensiones, así como un despliegue "justo" de los fondos europeos para la reconstrucción poscovid. Las centrales también han recordado la asignatura pendiente que tiene el Ejecutivo para con la subida del salario mínimo interprofesional, en teoría congelado transitoriamente hasta que se pactara un nuevo aumento. “No queremos ser diferentes [a los países de nuestro entorno], vamos a mantener esa presión", ha declarado Álvarez.

Punto de inflexión

La principal reivindicación de los sindicatos para este Primero de Mayo, no obstante, será la derogación de un primer bloque de la reforma laboral del PP. Algo que viene protagonizando todos los primeros de mayo desde el 2012 y que esperan que este sea el último. "La reforma laboral que los sindicatos queremos llevar al baúl de los recuerdos es una reforma laboral para un país low cost", ha declarado Sordo. Sobre esta las mesas vuelven a estar abiertas, con una patronal reticente a negociar cualquier modificación y un Ejecutivo que se ha comprometido con Bruselas a que acometería dichos cambios antes de acabar el presente año.

La otra gran carpeta sobre la que los sindicatos han estado ocupados durante los últimos meses es la derogación de la reforma de pensiones introducida en el 2013 y que actualmente el ministro de Inclusión, José Luís Escrivá, negocia con ellos. En esa trinchera, las centrales ven con buenos ojos la propuesta de revalorización de las pensiones según el IPC que planea el Gobierno y le instan a que asuma la derogación factor de sostenibilidad, que liga el importe de las prestaciones a la esperanza de vida. Sobre eso "podríamos cerrar un acuerdo", ha declarado Sordo.

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Pues son otros aspectos donde se focalizan las divergencias, como la fórmula que sustituirá a ese factor de sostenibilidad; de la que Escrivá ya ha avanzado que también irá vinculada a la esperanza de vida, más con otros complementos. Tampoco gusta a los sindicatos las pretensiones del ministro de introducir incentivos y penalizaciones a las jubilaciones anticipadas voluntarias.

Sobre estas materias los sindicatos no están encontrando en el Ejecutivo toda la predisposición que esperaban y pretenden que este Primero de Mayo sea un "punto de inflexión" hacia escenarios de mayores movilizaciones. "Tiene pinta de que tendrá que aumentar su intensidad", ha reconocido el líder de CCOO. El reto que las centrales tienen ahora por delante es conseguir implicar a la ciudadanía para poder plantear y sostener esa presión al Ejecutivo.