banca

El Sabadell certifica ante los accionistas su hoja de ruta en solitario

González-Bueno recoge el testigo de Jaume Guardiola en una junta que ratifica a Josep Oliu como presidente no ejecutivo

Jaume Guardiola, Josep Oliu y César González-Bueno, este jueves.

Jaume Guardiola, Josep Oliu y César González-Bueno, este jueves. / ROC CANALS

3
Se lee en minutos
Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

Escribe desde Barcelona

ver +

En solitario tras el fiasco del intento de fusión con el BBVA. Y sin vender filiales. No está previsto "ningún proceso de venta en un futuro próximo", ni de la filial británica, TSB, ni de la mexicana. Tajante, el nuevo consejero delegado de Banc Sabadell, César González-Bueno se ha estrenado ante la junta de accionistas en Alicante en la que ha recibido el testigo de su predecesor, Jaume Guardiola y ha ratificado la hoja de ruta de la entidad con la estructura organizativa que aprobó la semana pasada, el primer día en el cargo que, a su juicio, permitirá "alinear a todos los equipos del banco para incrementar, aún más," el foco en los clientes.

A su vez se ha ratificado la pérdida de funciones ejecutivas del presidente, Josep Oliu, que lleva 21 años en el cargo y que, como él mismo ha afirmado en su discurso, ahora se focalizará "en los aspectos estratégicos y de control y de supervisión de la gestión de la entidad".

González-Bueno, que atesora una gran experiencia en banca y, en especial, en el ámbito digital ya que fue quien popularizó ING Direct en España, ha asegurado que el objetivo ahora, además del mercado doméstico será "acelerar la senda de rentabilidad" y aumentar la contribución al grupo de las filiales extranjeras. El consejero delegado ha defendido la reestructuración organizativa que aprobó el consejo de administración la semana pasada, su primer día en el cargo, que ha definido como "más plana" y con una gran contribución del "talento interno", así como "más ágil y más enfocada al cliente".

Sin operaciones de consolidación

En cuanto a la división de la organización en tres negocios (particulares, empresas y corporativa), ha destacado el papel del segmento de empresas como "uno de los activos diferenciales" del banco, actividad en la que es líder. A juicio de González-Bueno, el organigrama nuevo "dota a cada negocio de mayor autonomía y agilidad".

Oliu, por su parte, ha pasado de puntillas sobre al fiasco de la fusión con el BBVA, "que se desestimó por razones económicas". Tras ese episodio, el consejo de administración ha concluido, que "por el momento", no hay atractivo en "acometer operaciones de consolidación". Ha destacado los esfuerzos realizados para mejorar su solvencia y deshacerse de activos de menor calidad. Oliu ha recordado el impacto del covid, del 'brexit' y las dudas acerca de las pérdidas que podrían padecer las pymes, una pare esencial del negocio del banco, en la cotización de las acciones.

El Sabadell ha puesto el foco, ha añadido, en el negocio doméstico, potenciando los puntos fuertes de la entidad, "con los servicios de banca de empresa" y a la vez acelerando el proceso de digitalización y "una mayor productividad en la banca de particulares".

Control de la estrategia

El banco introduce cambios en las comisiones. Se crea una comisión delegada de créditos, una nueva de estrategia y sostenibilidad y la de nombramientos tendrá "la función de velar por el buen gobierno corporativo". El consejo queda configurado por el presidente, 10 consejeros independientes, dos externos, uno de los cuales es dominical y dos son ejecutivos.

Noticias relacionadas

Por su parte, el consejero delegado saliente después de 13 años en el cargo, Jaume Guardiola, se ha despedido del cargo, afirmando que deja un banco que "se proyecta hacia delante de manera mucho más sólida". Al presentar los resultados de 2020, ha dicho que el futuro se encara "habiendo cubierto los potenciales impactos de la crisis del covid-19, y mejorando sustancialmente su base de costes".

El banco redujo el año pasado a dos millones sus beneficios tras "hacer limpieza" de cara a la nueva etapa en solitario.