Automoción

Seat reafirma el compromiso de producir un coche eléctrico urbano en Martorell

  • Seat espera la adjudicación de una nueva plataforma pequela para coches eléctricos del Grupo Volkswagen para producir un urbano eléctrico en Martorell a partir de 2025 con las dimensiones del Arona

  • Cupra confirma que lanzará el Tavascan, un SUV cupé 100% eléctrico de grandes dimensiones en 2024, pero que no se producirá en Martorell

Wayne Griffiths, presidente de Seat

Wayne Griffiths, presidente de Seat / Lluis Gene

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Àlex Soler / Xavier Pérez

Wayne Griffiths, consejero delegado de Cupra y presidente de Seat, ha confirmado en la presentación del balance económico anual de Seat, que el Grupo Volkswagen ha adjudicado a Seat la misión de desarrollar una variación de la plataforma MEB para vehículos pequeños, del tamaño del Ibiza y el Arona, para todo el consorcio alemán, es decir, que usarán tanto Seat, como AudiVolkswagenSkoda y la misma Cupra.

Este esqueleto, además, será la base de un vehículo urbano 100% eléctrico de Seat que se producirá en Martorell a partir de 2025 y que se convertirá en el primer vehículo totalmente eléctrico ensamblado en la planta catalana, un encargo que la enseña española esperaba desde que el pasado mes de julio anunció la inversión de 5.000 millones de euros para 2025 para adaptar sus instalaciones a la producción de coches eléctricos. De hecho, en ese mismo año es en el que espera Seat empezar a producir este vehículo urbano eléctrico. Según Griffiths, su ambición es llegar a producir “más de 500.000 coches eléctricos urbanos al año en Martorell, también para el Grupo Volkswagen”. “Necesitamos, sin embargo, un compromiso claro por parte de la Comisión Europea”, ha añadido. El utilitario se situará en el segmento de precio de entre 20.000 y 25.000 euros con el objetivo de hacer accesible la electromovilidad a la población de forma "masiva".

Silueta del coche urbano eléctrico que Seat producirá en Martorell a partir de 2025

/ El Periódico

Griffiths ha recordado el papel histórico de Seat en la industria del automóvil española y ha reivindicado su responsabilidad para "poner España sobre ruedas eléctricas". Para cumplir con este cometido, la firma catalana ha presentado el proyecto Future Fast Forward, que contempla la creación de un ecosistema de vehículos eléctricos, la estimulación de la demanda y el desarrollo de infraestructuras públicas de recarga.

La automovilística ha reclamado el apoyo de instituciones y ha nombrado algunas de las empresas que, junto a Seat, participarán en el proyecto, como Antolín, CaixaBank, Ficosa, Gestamp o Iberdrola, entre otras. La compañía tiene previsto (una vez producida la adjudicación oficial de la plataforma por parte del Grupo Volkswagen) ampliar y adaptar su actual centro de componentes de El Prat de Llobregat para convertirlo en la planta de ensamblaje de las baterías ("entre Barcelona y Martorell", ha dicho Griffiths), clave para la producción de un coche eléctrico, que posteriormente viajarán por tren hasta Martorell para ser instaladas en los nuevos modelos del segmento B 100% eléctricos.

El nuevo vehículo urbano será el tercer coche eléctrico de la marca española tras la llegada del Born y Tavascán, con el que empleará una nueva variante la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, arquitectura que montarán muchos otros modelos eléctricos del consorcio alemán divididos entre las demás marcas. El Volkswagen ID. 3, el ID. 4 o el Skoda Enyaq. Con este nuevo modelo, enclavado en el segmento B, podría finiquitar la trayectoria del actual Ibiza. 

El Tavascan, en 2024

Griffiths también ha desvelado que el Tavascan dejará de ser un prototipo para convertirse en un coche más de la gama de Cupra. Este vehículo se presentó en forma de concepto en el Salón de Frankfurt de 2019 como el primer coche eléctrico de la marca, antes de que se conociera que el eléctrico Born no sería Seat, sino Cupra. El nuevo todocamino eléctrico llegará en 2024 y no se producirá en la planta de Martorell.

El Tavascan, que lleva por nombre de uno de los pueblos más emblemáticos del Pirineo, es un SUV cupé basado en la plataforma MEB del Grupo Volkswagen que, en el momento de su presentación como prototipo, montaba una batería de 77 kWh de capacidad para una autonomía total de 450 kilómetros. Sus motores eléctricos, que le proporcionaban tracción total, entregaban 306 CV de potencia para acelerar de 0 a 100 en 6,5 segundos.

Cupra Tavascán.


/ Cupra

En el momento de su presentación, su diseño se llevó todas las miradas, con un frontal agresivo y afilado con el logotipo de Cupra iluminado en el paragolpes y la inscripción ‘Cupra’ entre los grupos ópticos, que afinan la firma lumínica de la marca. Con grandes pasos de rueda, de perfil llamaban la atención el contraste entre la fluidez general de su silueta y algunas líneas muy marcadas que aportan caracter. Sus llantas eran de 22 pulgadas. En la trasera, la luneta, muy inclinada, quedaba encima de unos grupos ópticos inéditos unidos por una franja iluminada con el logotipo de cupra también iluminado en rojo en el centro. El nombre del modelo, en el color cobre de Cupra, redondeaba el conjunto en la zona superior de su difusor. En el interior, una enorme pantalla de 13 pulgadas reclamaba todo el protagonismo en un espacio casi minimalista, escudada de un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas.

Pérdidas de 194 millones

Según el balance económico anual presentado por la marca, Seat perdió 194 millones de euros el año pasado por culpa del Covid-19, que lastró una racha de buenos ejercicios que culminó en 2019 con un beneficio neto de 346 millones de euros. Según la marca, estos resultados eran esperados tras el paso del virus y la caída de ventas del 25,6%, hasta las 427.000 unidades, que supuso una reducción de los ingresos del 21% hasta los 8.784 millones de euros. Cupra, por su parte, cerró un buen año con un incremento de las ventas del 11% hasta las 27.400 unidades.

En 2021, año para la que llegarán las nuevas generaciones del Ibiza y el Arona, Seat se ha marcado el objetivo de volver a la rentabilidad. "Queremos aumentar las ventas y recuperar nuestros volúmenes a los niveles anteriores al Covid. En 2021 nuestro objetivo financiero es volver a la rentabilidad", ha apuntado Griffiths.

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Pendientes de los semiconductores

La planta de Martorell se ha visto afectada en lo que va de año por la llamada crisis de los semiconductores. La ausencia de microchips, provocada por el aumento de la demanda en electrónica de consumo, la propia pandemia y la rotura de la cadena de suministro, obligó a plantear un erte en la fábrica al no poder producir los coches. Desde la compañía esperan recuperar el ritmo productivo, incluso trabajando en agosto para atender la demanda de Seat León y Cupra Formentor, básicamente. Esta intención deberá pactarse con los sindicatos, que también se encuentran trabajando en el nuevo convenio. Seat querría, según su responsable de recursos humanos, Xavier Ros, prorrogar el actual convenio un año más dado el reto que se avecina en la marca en los cinco próximos años a expensas de la evolución de la electrificación. Desde el comité de empresa esperan recibir esa poropuesta para estudiarla junto a la de acelerar la producción en agosto. El problema de este último punto es que si se reestablece el flujo de producción de semiconductores, no saben si habrá suficientes para abastecer la planta en agosto hasta pocas semans antes.

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