turismo

Alemanes en Mallorca: "Nos tomamos un respiro del covid"

Los primeros visitantes aseguran que persiguen "desconectar" ante la amenaza de un nuevo confinamiento

Alemanes en Mallorca: "Nos tomamos un respiro del covid"
Se lee en minutos

Iñaki Olaizola

El principal motivo de su escapada a Mallorca de los primeros turistas alemanes que llegan a la isla ha sido «desconectar» de las restricciones que han llegado de la mano del covid-19 así como escaparse, aunque solo sea por unos días, de la incertidumbre epidemiológica que vuelve a planear sobre su país.

Una mujer de mediana edad, triatleta, confesaba que se iba a alojar en un establecimiento de Cala d’Or donde esperaba poder ejercitarse en la bicicleta y nadando «antes de que llegaran más turistas de su país en Pascua». Se declaró conocedora de las restricciones que deberá guardar en Mallorca asegurando que lo único diferente a su país era el toque de queda.

Giuseppe y Marcel son dos jóvenes de Dortmund que ayer se desplazaron a Düsseldorf para poder tomar el vuelo con destino a Mallorca. Aunque confesaron que en todas sus anteriores estancias en Mallorca habían disfrutado de los balnearios que jalonan la zona de s’Arenal de Palma en esta ocasión habían optado por cambiar de zona y alojarse en un hotel de Cala Rajada.

«Queremos relajarnos del estrés del coronavirus, de las manifestaciones y de la amenaza de otro confinamiento que planea sobre nuestro país», aseguraron sin pronunciarse cuál era su relación (si eran convivientes habituales) y asegurando que, pese a que sabían que los bares y restaurantes cerraban a las cinco de la tarde, se habían cerciorado de que su hotel contaba con un bar que estaría abierto en horario de tarde/noche.

Noticias relacionadas

Un matrimonio con dos niñas de corta edad revelaba que habían decidido viajar por primera vez a Mallorca por casualidad, gracias a un cambio de trabajo que les había dejado un periodo de vacaciones. Alojados en Magaluf, pensaban disfrutar de la isla «comiendo helado» con sus hijas y visitando Palma.

Otra pareja de mediana edad, que declinó facilitar su identidad, explicó que trabajan cuidando a personas discapacitadas y que estas eran sus primeras vacaciones desde hace un año. Su actividad asistencial les ha habituado a llevar mascarilla en todo momento y no les asustaban las restricciones vigentes en una isla a la que, confesaron, también viajaban por primera vez ante la imposibilidad de hacerlo en su propio país.