Igualdad

Seguimiento de mínimos de la huelga del 8-M en Catalunya

  • El paro laboral organizado desde el sindicalismo alternativo registra un apoyo simbólico y el consumo energético es superior al de un lunes ordinario

Momentos de tensión entre policías nacionales y manifestantes en la Plaza de Neptuno, en Madrid. / Ricardo Rubio (EUROPA PRESS)

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El Periódico

La huelga del 8 de marzo está teniendo un seguimiento de mínimos en Catalunya. Más simbólico que efectivo, la actividad económica apenas ha notado la incidencia de un paro promovido desde el sindicalismo alternativo y que CCOO y UGT no han secundado. Según los datos facilitados por el Departament de Treball de la Generalitat, el consumo energético es ligeramente superior este lunes al de la semana anterior. Donde más apoyo ha tenido la huelga laboral ha sido en el servicio de metro de la capital catalana, donde el 8% de los trabajadores ha decidido secundarla. No obstante, no se han registrado incidencias en los transportes, dada la combinación entre unos servicios mínimos del 85% y un apoyo reducido a la huelga.

Hasta las 12 del mediodía de este lunes 8 de marzo, el apoyo de los trabajadores a los paros convocados por la CGT, la IAC y la Intersindical CSC ha sido residual. En las aulas no se ha superado el 2% de seguimiento en ningún ámbito, ni en la pública, ni la privada, ni la concertada. Más reducido ha sido el apoyo en la sanitat, donde el seguimiento ha sido del 0,5%. Los transportes, en un día lluvioso y con las concentraciones convocadas a media tarde, han operado con elevada normalidad, dados los bajos seguimientos, que, salvo en el metro, no ha superado el 1,3% de apoyo.

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A diferencia de años anteriores, cuando hubo un debate nutrido en el mundo sindical sobre que dimensión debía tener las reivindicaciones del 8-M en los centros de trabajo, este pandémico Día Internacional de la Mujer Trabajadora apenas se ha notado laboralmente. En efemérides anteriores, los sindicatos con representación mayoritaria -CCOO y UGT-, plantearon paros generales en sectores concretos -los más feminizados- y paros parciales entre el conjunto de los trabajadores. Este año, marcado por la excepcionalidad de la pandemia, estas centrales no han apostado por activar movilizaciones, más allá de paradas simbólicas de unos minutos a las puertas de las empresas.

El sindicalismo alternativo, no obstante, ha vuelto a convocar huelga general como viene siendo habitual desde el 2018 en Catalunya. Con un muy escaso seguimiento este año. Según números del Departament de Treball, el consumo energético (el medidor habitual para tomar el pulso de si ha habido más o menos actividad) ha subido el 2,9% respecto al lunes de la semana pasada. Según han notificado también desde Treball, no se les ha notificado ninguna incidencia en los centros de trabajo ni denuncias a la Inspección vinculadas con la huelga.