Movimientos estratégicos

¿Por qué hay tanto furor por comprar torres de telecomunicaciones?

Las operadores se desprenden de las instalaciones para obtener recursos de cara a las inversiones necesarias para el 5G

Compañías como Cellnex ganan protagonismo como gestoras y arrendadoras de los activos a sus antiguas propietarias

Torres de telecomunicaciones.

Torres de telecomunicaciones. / Shutterstock

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Sara Ledo
Sara Ledo

Periodista

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Telefónica se desprendía hace unas semanas de su filial de torres de telecomunicaciones, Telxius, para vendérsela a American Tower. Vodafone anunciaba hace unos meses que sacaría su filial Vantage Towers a Bolsa y Orange prevé desagregar toda su actividad relacionada con la infraestructura de telefonía móvil en Europa. En medio de este movimiento de las operadoras tradicionales, toman cada vez más protagonismo otros actores como Cellnex, con cuartel general en Barcelona y presencia en hasta once países, que lidera el mercado europeo de las torres telecomunicaciones. La compañía, que tiene a los Benetton y los fondos de Abu Dabhi y Singapur entre sus accionistas, anunció esta semana su cuarta ampliación de capital en dos años. ¿Por qué este furor por las torres?

Las torres y mástiles de telecomunicaciones son estructuras que alojan antenas de comunicaciones inalámbricas, desde radio y televisión hasta telecomunicaciones. Por ello, las operadoras tradicionales de telefonía son las grandes propietarias de estas infraestructuras.

Estas compañías tienen un problema de crecimiento de ingresos, limitado a los servicios tradicionales, y de rentabilidad, por la deuda que arrastran del pasado, pero deben hacer frente a grandes inversiones de cara al inminente despliegue del 5G. Según el que hasta hace unos meses consejero delegado de Vodafone en España, Antonio Coimbra, España necesita 5.000 millones de euros en los próximos años para construir una red de 5G similar a la que tiene de 4G. En este contexto, las 'telecos' tradicionales ven que estos activos (las torres, pero también los centros de datos e incluso la fibra) que no pueden aportarles un valor diferencial y, sin embargo, si las venden pueden suponer una importante inyección de capital. 

Muchas de ellas crean sociedades independientes a las que arrastran esos activos y, posteriormente, o bien las sacan a Bolsa como pretende Vodafone o las venden, como han hecho Telefónica, Iliad o Bouygues Telecom en los últimos años. Y ahí es donde entran los denominados nuevos operadores independientes o neutros como Cellnex, también llamados ‘towercos’ ('tower companies'), que se dedican a gestionar estas infraestructuras que posteriormente alquilarán a sus antiguas propietarias, las operadoras tradicionales. 

"Las torres son activos súperinteresantes no solo para los ‘towercos’ sino también para los fondos de infraestructuras porque son activos de infraestructura pasiva fáciles de gestionar y cuando están en manos de una operadora independiente se pueden incentivar mucho", explica la socia de Strategy & Transactions de EY, Isabel de Dios. Una misma torre puede ser alquilada a varios operadores tradicionales, de forma que se reducen los costes y, al mismo tiempo, se mejoran los márgenes. En este sentido apuntaba esta semana, el consejero delegado de Cellnex, Tobías Martínez, tras el acuerdo con Hivory en Francia, mercado en el que Cellnex trabajará con tres operadores distintos: "Este acuerdo pone en valor el porqué del modelo de negocio de los operadores neutros", aseguró.

El mercado europeo lleva cierto decalaje de madurez respecto al norteamericano, según explica el socio responsable de Telecomunicaciones de KPMG, Javier Arenzana. Pero en Estados Unidos estos movimientos de traspaso de torres a operadores de infraestructura mayoristas se produjeron hace tiempo y en la actualidad cerca del 90% de las torres están en manos de operadores neutros. Las principales compañías allí son American Tower, líder mundial que acaba de desembarcar en Europa con la adquisición de Telxius, y su rival Crown Castle

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En Europa, el 'boom' acaba de comenzar. Y se calcula que entorno a un 25% de las torres ya está en manos de operadores independientes. Y según un informe de Morgan Stanley se necesitarán unas 100.000 torres nuevas hasta 2025. Además de la inminente llegada del 5G que ofrece una mayor calidad de conexión pero necesita una cobertura más amplia y, por tanto, más torres en un mismo espacio. 

Además, en Europa, donde hay una fragmentación enorme del número de 'telecos' (un centenar) frente a Estados Unidos que, con una población equivalente, cuenta con 3 o 4 operadores, "la posibilidad de avanzar con esquemas consolidación de infraestructuras es una manera de racionalizar el número de actores dadas las limitaciones que imponen los reguladores", advierte Arenzana.