Proyecto piloto

Las claves de la propuesta de Errejón para reducir la jornada laboral a 4 días

  • El líder de Más País propone un sistema flexible con fines de semana de tres días o jornadas más cortas

  • El acuerdo con el Gobierno recoge un fondo de 50 millones para testar la idea en algunas empresas

Íñigo Errejón.

Íñigo Errejón.

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Los fines de semana de tres días podrían estar cerca. El deseo de muchos por acortar la semana laboral es uno de los objetivos del líder de Más País, Íñigo Errejón, que la semana pasada logró acordar con el Gobierno de coalición la creación de un fondo de 50 millones de euros para ayudar a las empresas que quieran implantar la jornada laboral de 32 horas semanales de manera voluntaria. El planteamiento pactado entre el político madrileño y la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, es poner en marcha esta medida para testar su eficacia. Pero, ¿en qué consiste exactamente?.

¿Qué propone?

En octubre de 2019, a las puertas de la repetición electoral, Errejón presentó el programa de Más País. El partido, con apenas unas semanas de vida, apostó fuerte por una idea sorprendente: reducir la jornada laboral a 32 horas. Es decir, en lugar de trabajar cinco días a la semana, trabajar solo cuatro. La medida, base del programa de Más País, apuesta por aprovechar "los avances tecnológicos y los aumentos de la productividad" para rebajar las horas de trabajo.

El planteamiento de Errejón es que la jornada semanal de 40 horas laborales pase a ser de 32 horas. Según detalla el programa del partido, este tiempo se podrá distribuir de manera flexible, pudiendo optar por semanas de cuatro días de 8 horas laborales o mantener el sistema actual de cinco días pero con jornadas de 6 horas y 24 minutos. Incluso, plantean "su acumulación en años sabáticos pagados".

¿Qué beneficios tendría?

La propuesta de Errejón fue una de las bazas fuertes de su programa electoral. Tanto es así que está presente en tres de los cuatro documentos que recogían sus promesas de cara a las elecciones. Apoyándose en el estudio del laboratorio de ideas Autonomy, Más País defiende que reducir la jornada laboral tendría "evidentes ventajas medioambientales al reducir los desplazamientos al trabajo". Además, sostienen que supondría una mejora de la salud física y mental y que favorecería la conciliación familiar y la corresponsabilidad de las tareas de cuidado.

Además, Errejón aboga por la necesidad de equilibrar el actual sistema de trabajo en el que conviven empleos precarios que alcanzan unas cuantas horas semanales con puestos de trabajo en los que las horas extra están a la orden del día. Por ello, hacen hincapié en la oportunidad de caminar "hacia un reparto justo e igualitario de la carga de trabajo remunerado".

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¿Qué ha negociado con el Gobierno?

La semana pasada, minutos antes de que el Congreso debatiera el real decreto de medidas para agilizar la llegada de los fondos de la Unión Europea, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y Errejón alcanzaron un acuerdo para crear un proyecto piloto de reducción de la jornada laboral a cuatro días en varias empresas. Está planificado para que dure 3 años y disponga de un presupuesto de 50 millones de euros, con el objetivo de paliar los posibles gastos derivados de la bajada de jornada.

No obstante, la idea es que este fondo, derivado de las ayudas de recuperación de la Unión Europea, sea cada vez más innecesario a medida que las empresas "hayan ido implementando los cambios para que esto sea posible" y "el aumento de la productividad derivado vaya financiado la propia reducción de la jornada laboral". Aun así, Errejón deberá seguir negociando los detalles del proyecto con la ministra de Industria, Reyes Maroto.

¿Qué piensan en el Ejecutivo?

Más allá del acuerdo de la semana pasada, en los últimos meses socialistas y morados ya habían chocado por esta propuesta. El vicepresidente segundo y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, anunció a comienzos del pasado diciembre que el Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, estaba "estudiando" la posibilidad de rebajar la jornada laboral, siempre en el marco del diálogo social. Además, reconoció que "podría favorecer sin duda la creación de empleo".

Una posición completamente diferente a la que esgrimió días después el ministro de Seguridad Social, José Luís Escrivá. "No me parece que España sea un país que con los niveles de productividad y competitividad que tiene deba dar prioridad a ese asunto. No creo que tengamos margen para eso", sentenció, echando por tierra la propuesta.