Google investiga a otra especialista en ética de su unidad de Inteligencia Artificial

El gigante bloquea las cuentas de Margaret Mitchell por filtrar datos confidenciales

Centro de almacenamiento datos de Google en Iowa, Estados Unidos.

Centro de almacenamiento datos de Google en Iowa, Estados Unidos.

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El Periódico

Google está investigando a un miembro de su equipo de ética de la Inteligencia Artificial tras descubrir que miles de documentos confidenciales han sido filtrados a través del servidor de este empleado y han sido compartidos con cuentas externas a la firma. El gigante tecnológico ha bloqueado la cuenta corporativa de esta persona, según ha informado la compañía este miércoles.

"Nuestros sistemas de seguridad bloquean automáticamente la cuenta corporativa de un empleado cuando detectan que la cuenta o datos confidenciales están en peligro", señala Google en un comunicado. "Estamos investigando este asunto como parte de los protocolos estándard para recabar información adicional", añade.

La confirmación oficial llega después de que el portal especializado Aixos informara de que la investigadora de ética de la inteligencia artificial Margaret Mitchell estaba bajo investigación por buscar en los archivos de Google pruebas de trato discriminatorio por parte de la empresa hacia Timnit Gebru, otro miembro del equipo de ética de AI recientemente despedida. El despido de Gebru ha causado una tormenta entre los trabajadores de Google, que han criticado las políticas de diversidad del gigante tecnológico e incluso han formado un sindicato.

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Gebru, codirectora de su equipo de ética y cuyo trabajo ha ayudado a revelar prejuicios raciales en los algoritmos de reconocimiento facial, fue despedida el pasado diciembre después de que redactara un informe sobre sesgos en algoritmos lingüísticos. Ella denunció que su despido se debió a que criticó las políticas de diversidad de Google, algo que la empresa niega.

El despido de Gebru ha desconcertado a los profesionales de este ámbito. "Esto nos ha dejado confundidos. Ella es una persona extremadamente mesurada y nada estridente. Si le echan a ella, te hace pensar que entonces no puedes hablar", explicaba a EL PERIÓDICO Carlos Castillo, investigador en ética de los algoritmos en la Universitat Pompeu Fabra.