Empresas en pandemia

Exportaciones desde casa por videoconferencia

Prodeca impulsa reuniones bilaterales entre firmas de alimentación y clientes de Corea y Taiwán para potenciar las exportaciones

Empresa de Taiwán en un encuentro virtual con la firma Espinaler. 

Empresa de Taiwán en un encuentro virtual con la firma Espinaler. 

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La pandemia ha obligado a afrontar la internacionalización de las empresas con nuevas estrategias. La oficina de promoción de productos alimentarios catalanes, Prodeca, ha organizado durante cuatro semanas encuentros telemáticos del sector 'Fine Food', el delicatesen del sector de la alimentación, con empresas de Corea y Taiwán. En total, nueve empresas catalanas, cuatro de Corea y otras cuatro de Taiwán. Más de 40 reuniones, en las que se presentan los productos ante distribuidores y mayoristas, en esta ocasión por videoconferencia. 

"Era la primera vez que organizábamos encuentros de este tipo y de hecho las empresas coreanas y taiwanesas eran reacias, al entender culturalmente que cualquier acuerdo comercial necesita un vínculo personal para ser cerrado", explica Maria Camino, responsable de Fine Food de Prodeca. La estrategia de mediación seguida por Prodeca fue enviar productos con antelación para la reunión y dar protagonismo a un consultor mediador en los encuentros. Todas las reuniones por videoconferencia en inglés o con traductor. "Al menos dos empresas han cerrado ya acuerdos", asegura Camino, algo reseñable ya que en la batalla exportadora no es raro que las negociaciones y los trámites burocráticos relacionados con la exportación duren hasta un año antes de fructificar. Y antes de las entrevistas, dos meses de preparación de éstas por parte de Prodeca. Las empresas catalanas que han participado en estos encuentros han sido Bombones Cudié, Espinaler, Set & Ros, Priordei, Anela Fruits, Sant Aniol, Vichy Catalán, Laumont y Domenio Wines

Para los responsables de Espinaler, el encuentro ha sido un éxito y potencia la vocación exportadora de la empresa. Esta firma catalana está especializada en salsas y conservas y ya tiene presencia en Taiwán pero pretende abrirse camino en el complejo mercado de Corea. Con una facturación del orden de los 20 millones de euros y la vocación de que el 30% de las ventas provengan del extranjero, las exportaciones de la firma crecerán este año en torno al 55%. "El problema es que las conservas no se ven todavía como un producto gurmet en otros países, algo que los grandes chefs europeos están ayudando a cambiar", explica Dolors Bosch, responsable de exportaciones de Espinaler. "La gran ventaja es que una conserva se puede guardar 6 años sin pérdida de calidad", añade. Para Espinaler, exportar es un proceso lento que se debe planificar ante la diversidad de trámites que es necesario abordar. 

Encuentro virtual de la empresa Set&Ros con una empresa coreana. 

/ El Periódico

Otra firma que participó en la reciente ronda de negociaciones es Set&Ros, una firma productora de aceite de oliva de alta calidad. Es una de esas firmas productoras de aceite de diversas variedades que ha pasado de gestionar sus 97 hectáreas repartidas por el Penedès y el Alt Camp a comercializar internacionalmente su producción. El 85% de lo que produce se destina a la exportación. "El gran problema del aceite es que el consumidor español no quiere pagar más por un producto 'premium', lo que obliga a fijarse en otros mercados", reconocen en la empresa. Set&Ros vende especialmente en Bélgica, Rusia y Moldavia, y produce, con su sofisticado molino de tecnología italiana que permite una acidez de 0,1º, para marcas de Suiza y de EEUU. Sus clientes directos son especialmente hoteles de prestigio, pero también las embajadas españolas o clientes directos a través de la web. Para este productor de delicatesen, la clave de los encuentros con empresas de Corea y Taiwán ha sido el intercambio de información previo y el envío del producto para que pudiesen valorar sus características organolépticas.  

Presupuesto 

En el contexto de pandemia actual y debido a las restricciones de movilidad internacional, Prodeca ha planteado este encuentro con operadores asiáticos de manera telemática con encuentros flexibles pero habitualmente de una media hora. El presupuesto de la actuación de Prodeca con Corea y Taiwán ha sido de unos 27.000 euros (entre consultores y transportes), costes de estructura a parte. Con el asesoramiento de dos consultoras especializadas en los mercados de destino, los responsables comerciales de las firmas asiáticas han podido ver, tocar y degustar los alimentos, salvaguardando el contacto directo de los encuentros presenciales y trasladando el valor añadido en cuanto a gusto, olfato y diseño de los productos.

El sector

El sector Fine Food es un segmento clave en la industria agroalimentaria catalana. Comprende una amplia diversidad de categorías de alimentos y bebidas (lácteos, miel, huevos, productos de pastelería, confitería y dulces, café, té y infusiones, salsas, helados, cerveza, agua, bebidas fermentadas, destilados, conservas vegetales, conservas de pescado y marisco, vinagres, reparaciones de fruta, mermeladas de fruta y zumos) y su diferenciación procede de una calidad superior, un canal de ventas exclusivo, un embalaje sofisticado y distintivo, y de una historia propia arraigada. 

Con un volumen de negocio anual de casi los 11.000 millones de euros al año y más de 1.700 industrias, el sector Fine Food catalán cuenta con una estructura muy sólida y competitiva. Sumando el aceite de oliva (que por definición formaría parte del sector pero que cuenta con entidad propia y desde Prodeca se trata diferenciadamente), supera los 13.000 millones de euros y unas 1.900 empresas, lo que representa el 50% del volumen de negocio de la industria de alimentos y bebidas.

Magnitudes

En cuanto a las exportaciones, el sector Fine Food es el segundo sector exportador agroalimentario catalán, solo por detrás del cárnico, tanto en valor como en volumen. Los principales productos exportados son los de las categorías de panadería y pastelería, cacao y sus preparaciones y extractos, esencias y concentrados. Como muestra de la su capacidad y potencialidad exportadora, en los últimos 10 años (2009-2019), el sector Fine Food catalán ha aumentado un 118,63% el valor de sus exportaciones y un 65,63% del volumen.

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Corea y Taiwán suponen dos de los mercados más dinámicos y con más potencial para el conjunto del sector agroalimentario catalán y actualmente suponen el 15º y el 36º destinos de las exportaciones agroalimentarias catalanas. Al cierre del 2019, Catalunya exportó alimentos por valor de 143,46 millones de euros a Corea y 45,52 millones de euros a Taiwán. 

Específicamente en el ámbito del multiproducto, se prevé que el crecimiento del valor del consumo en bebidas y alimentos de Corea y Taiwán en el sector Fine Food los próximos 5 años será del 9,95% y el 11,03%, respectivamente. En Taiwán, un mercado que muestra un interés creciente para los productos occidentales, los alimentos gurmet están enfocados a un público objetivo con un nivel de ingresos medio y alto y completan esta necesidad e consumo de productos diferenciados y alta calidad. Y la demanda de mercado está en alza. 

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