Competencia

Grietas en el matrimonio entre China y Alibaba

Pekín abre una investigación antimonopolio contra el el gigante del comercio electrónico, que apunta directamente al fundador, Jack Ma

Jack Ma -fundador de Alibaba y hombre más rico de China.

Jack Ma -fundador de Alibaba y hombre más rico de China. / Reuters

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Adrián Foncillas
Adrián Foncillas

Periodista

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China ha anunciado este 24 de diciembre que fiscaliza a Alibaba por sus prácticas monopolísticas, la última bofetada que recibe el fundador de la compañía, Jack Ma, en su 'annus horribilis' y la confirmación del fin de su idilio con el Gobierno. No fue esta vez la condena de un disidente, enterrada entre festejos navideños para mitigar su impacto mediático, sino la ejemplarizante investigación sobre la compañía tecnológica más icónica de China.

La noticia devastó la cotización del gigante del comercio electrónico, con caídas de casi el 9% en el 'parquet' de Hong Kong, y provocó un tsunami que devastó todo el sector. Las pérdidas acumuladas de Alibaba y otras tres grandes tecnológicas (Tencent, JD y Meituan) rozaron los 90.000 millones de dólares entre sospechas de que conviene ya poner las barbas a remojar. 

Las conductas investigadas son acuerdos de negocio exclusivo como la imposición a los mayoristas de elegir una plataforma de distribución entre dos competidores, ha aclarado la agencia oficial Xinhua. Esa “exclusividad forzosa”, continúa la nota, habría cerrado la entrada de nuevos actores al mercado. También se han anunciado contactos inminentes con Ant Group, el brazo tecnofinanciero de Alibaba, para "guiarla y obligar a que cumpla los principios de la ley y el mercado". La nómina de instituciones encargadas de la operación evidencia su magnitud: el Banco Central, la Comisión Reguladora de Seguros y Finanzas, la Comisión Reguladora de Valores y la Administración Nacional de Divisas Extranjeras.  

La investigación debería aclarar si el éxito de Alibaba descansa en un brillante modelo de negocio o en el abuso de una posición dominante. Es más probable que termine con una multa simbólica, vaticinan los expertos. A corto plazo recortará sus beneficios pero el impacto no será grande porque la alta competitividad del sector ya frena la entrada de nuevos agentes, ha señalado Wang Chen, del fondo de inversión Xufunds, al diario hongkonés 'South China Morning Post'. "Alibaba mantendrá el grueso de su mercado incluso si reduce su crecimiento. La investigación beneficiará a la larga al comercio electrónico porque impedirá la rápida expansión de algunas grandes compañías", ha continuado.  

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Se ha escrito mucho sobre aquel discurso en el que Jack Ma desdeñó a la banca tradicional como un modelo caduco que embridaba la expansión del sector electrónico. Unos piensan que fue la traición que arruinó su matrimonio con Pekín; otros señalan que solo fue la patada pública tras padecer largas turbulencias detrás de las cortinas. Lo cierto es que ahí empezó el frenesí. Pekín canceló la salida a bolsa de Ant Group que, con 34.500 millones de dólares, iba a pulverizar todos los registros históricos. Fue simbólico que el Día de los Solteros, la orgía consumista que ideara Jack Ma, el Gobierno organizara para la prensa extranjera una visita a JD, su mayor competidor. Y, apenas dos semanas atrás, Pekín impuso multas a Alibaba y Tencent por ignorar la obligatoria comunicación a los órganos reguladores de sus adquisiciones de compañías. Fueron ridículas, apenas el equivalente de 60.000 euros, pero suficientes para mandar el mensaje de que había acabado la barra libre en una industria tradicionalmente mimada. 

Son días ásperos para Jack Ma, epítome en China del empresario triunfador y con ubicuas biografías en las librerías de aeropuertos. Se ofrecía en su juventud como guía gratuito a los turistas en su localidad natal de Hangzhou para limar su inglés y encadenó fracasos hasta dar con la tecla. Va a contrapelo del perfil grisáceo de los magnates chinos, son ya míticos sus disfraces en las anuales fiestas de la compañía y se ríe de su fealdad comparándose con ET el extraterrestre. En los últimos años ejercía de relaciones públicas de la compañía y pregonaba las ventajas de la economía globalizada ante jefes de Estado con un discurso similar al de Pekín.