Diálogo social

La división en el Gobierno amenaza con retrasar al 2021 la revisión del salario mínimo

  • La vicepresidenta Calviño desliza posponer las negociaciones si sindicatos y patronal no consensuan una cifra
  • Trabajo presiona para cerrar la actualización antes de acabar el año y se compromete a evitar la congelación
Pablo Iglesias, con las vicepresidentas Carmen Calvo, Nadia Calviño y Teresa Ribera, este 10 de octubre en Guarda (Portugal), en la XXI Cumbre Hispano-Lusa.

Pablo Iglesias, con las vicepresidentas Carmen Calvo, Nadia Calviño y Teresa Ribera, este 10 de octubre en Guarda (Portugal), en la XXI Cumbre Hispano-Lusa. / JUANJO MARTÍN (EFE)

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Las divisiones en el seno del Gobierno están tensando las negociaciones para revisar el salario mínimo interprofesional y amenazan con dilatar ya a partir del 2021 su posible subida. El reloj avanza y las posiciones apenas se mueven, con la patronal anclada en la congelación y parte del Gobierno avivando dicha postura con sus reticencias a apoyar subidas que no avalen los empresarios. Este lunes terminó al filo de las nueve de la noche y sin acuerdo una nueva reunión entre el Ministerio de Trabajo, CCOO, UGT y CEOE. La fecha del 29 de diciembre, el último Consejo de Ministros ordinario del año, está cada vez está más cerca.

Trabajo se comprometió a que el SMI subiría y su intención es cerrar dicha actualización al alza antes de acabar este ejercicio. Yolanda Díaz tiene ofrecer una subida para evitar que los sindicatos se levanten de la mesa, pero a la vez esta tiene que ser los suficientemente limitada para atraer a la patronal. Si es que finalmente los de Antonio Garamendi acaban entrando a negociar cualquier cosa que no sea la congelación. La hipótesis de un incremento del 0,9%, igual que a funcionarios o pensionistas, gana peso. No obstante, la infructuosa reunión de este lunes ha llegado marcada por las declaraciones de la vicepresidenta económica Nadia Calviño, que ha deslizado horas antes que si no existe consenso en el diálogo social, una opción es "tomarse un tiempo" y retomar las negociaciones a partir del 2021.

En una semana de pugnas internas en el Gobierno, el salario mínimo se erige como otro foco de fricciones entre las dos almas que se sientan al Consejo de Ministros. Actualmente en 950 euros, la patronal se apoya en parte del Ejecutivo que compra su idea de que "ahora no es el momento" para subirlo. Y los sindicatos hacen piña con la otra, que sí considera necesaria una subida y pretende cerrarla antes de comenzar el 2021. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aprieta para tener un acuerdo en el seno del diálogo social antes de comerse las uvas y su equipo tiene pendiente volver a citar a patronal y sindicatos para tratar de alcanzar una cifra consensuada entre las partes.

"Sería muy preocupante que no pudiéramos subir nueve euros a los que menos ganan", ha declarado este lunes en los micrófonos de La Sexta antes de entrar a un acto del Consejo Económico y Social (CES). Esos nueve euros son una cifra de incremento muy cercana al 0,9%, el mismo porcentaje en el que han subido los sueldos de los funcionarios y las pensiones este 2020. Las conversaciones de la reunión de este lunes se han movido por esas coordenadas, aunque Trabajo no ha llegado a presentar una propuesta con una horquilla cerrada de incrementos, según afirman fuentes presentes en las negociaciones.

"Tomarse un tiempo"

Las partes están lejos todavía de un entente y el propio Ministerio de Trabajo no tiene margen para grandes maniobras, debido al frente interno no resuelto. La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, ha deslizado la posibilidad de dilatar hasta el 2021 la revisión del salario mínimo si finalmente estas semanas la patronal no se suma a un acuerdo. "Si no hay acuerdo entre los agentes sociales a lo mejor lo que se nos está diciendo es que hay que tomarse tiempo y que esta decisión debe tomarse con la recuperación económica enfilada", ha afirmado este lunes en una entrevista en La Sexta.

Un comentario que ha despertado el rechazo en la bancada sindical, poco coincidente con la línea que suele defender Calviño. "El Gobierno no puede otorgar derecho de veto a CEOE. [...] Para CCOO y UGT el escenario económico del próximo año no solo justifica una subida del SMI sino que la hace necesaria para acelerar la recuperación", han declarado las centrales en un comunicado posterior a la reunión.  Entre las centrales existe preocupación porque la tesis de la congelación (o tomar la decisión ya bien entrado en el 2021) se acabe imponiendo en el seno del Consejo de Ministros. Y declaraciones como la de la otra vicepresidenta Carmen Calvo, no calman dicha preocupación. "No subiría el salario mínimo ahora", afirmó la semana pasada.

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La principal baza que ha jugado Yolanda Díaz durante los últimos meses para hacer valer sus postulados en el Consejo de Ministros ha sido el acuerdo. Bajo la lógica de que los postulados que ella defendía no eran suyos, sino de los agentes sociales. Ese ha sido el argumento con las cuatro renovaciones de los ertes, la nueva ley del teletrabajo o la anterior subida del salario mínimo. No obstante, la capacidad de Trabajo para trazar un nuevo entente con patronal y sindicatos vuelve a ponerse a prueba y Calviño mete el dedo en la llaga ante esas dificultades. "Si no hay acuerdo [...] hay que tomarse un tiempo", ha afirmado. El 29 de diciembre está previsto el último Consejo de Ministros ordinario de este 2020 y las negociaciones, tanto entre el Gobierno y los agentes sociales, como dentro del Gobierno, siguen abiertas.