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Escrivá contradice a Iglesias y no ve "margen" para reducir la jornada laboral

El ministro de Seguridad Social afirma que el Gobierno no ha hablado de esta cuestión

José Luis Escrivá.

José Luis Escrivá. / el periódico

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Nueva contradicción en el seno del Gobierno. El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, ha defendido este miércoles que en España "no hay margen" para reducir la jornada laboral. Unas declaraciones contrapuestas con las realizadas la semana pasada por el vicepresidente de asuntos sociales, Pablo Iglesias, que se mostró partidario de abrir el debate sobre la jornada semanal de cuatro días, tal como han empezado a plantear en los últimos meses diferentes actores, desde el principal sindicato alemán, la multinacional Unilever o el partido de Íñigo Errejón, Más País.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, preguntado sobre su opinión acerca de una eventual semana laboral de cuatro días, Escrivá ha contestado: "No me parece que España sea un país que con los niveles de productividad y competitividad que tiene deba dar prioridad a ese asunto. No creo que tengamos margen para eso".

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El titular de Seguridad Social también ha afirmado que en el seno del Consejo de Ministros no se ha hablado de este asunto. Estas afirmaciones del ministro contrastan con las que hizo la semana pasada el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, quien aseguró que el Gobierno "explora" la reducción de la jornada laboral en el marco del "diálogo social", una medida que a su juicio "sin duda" favorecería la generación de empleo.

Más tarde, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, explicó que en el programa del Gobierno de coalición se habla de la reordenación de los usos del tiempo de trabajo, algo que se tratará cuando se lleve a la mesa de diálogo social. La nueva ley de usos del tiempo es una cuestión que figura en el acuerdo de coalición, pero sobre la que todavía no se ha discutido formalmente ni en el seno del Gobierno ni entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales.