Sentencia en Oviedo

Perdonan 1,2 millones a una autónoma por la Ley de Segunda Oportunidad

La mujer había figurado como avalista de la empresa de un familiar hace más de diez años y los bancos le reclamaban el pago ahora

Juzgados de Llamaquique (Oviedo)

Juzgados de Llamaquique (Oviedo) / LNE

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José Luis Salinas

Una autónoma pasó en solo unos meses de deber 1,2 millones de euros–deuda que, por otra parte, no había adquirido de forma directa, si no por ser avalista de una compañía de un familiar– a no adeudar nada a ninguno de los dos bancos que la apremiaban para que pagara. No hubo ningún milagro. Lo único que hizo fue tomar el camino que marca la ley de Segunda Oportunidad, en vigor desde 2015, y demostrar ante el juez que estaba actuando de buena fe y que había puesto todo de su parte para abonar tan abultado débito. El magistrado del juzgado de lo mercantil número 2 de Oviedo recoge en un auto que la deudora obró con esa buena intención y por ello se le perdonan los pagos pendientes.

La mujer figuraba como administradora de una empresa de un familiar, aunque no ejercía como tal. La compañía, ligada a la construcción, se vio envuelta en problemas y los bancos acudieron a su puerta a reclamar el dinero. Eran dos créditos con dos entidades diferentes que reclamaban dos deudas: una de solo 226,8 euros y otra enorme, de 1.191.304 euros. El abogado que ejerció como representante de la afectada, Lucas Outeiral Vega, del despacho Insolvenia, explica que “en menos de cinco meses conseguimos librarla de esas deudas, que había adquirido como avalista hace más de diez años”.

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En menos de cinco meses conseguimos librarla de esas deudas, contraídas hace más de diez años"

Lucas Outeiral

Abogado

Para llegar a la exoneración de las deudas tuvo que pasar por un proceso judicial que empezó con el nombramiento de un administrador concursal que evaluó los bienes que tenía, así como el dinero ahorrado, y ver si con todo daba para cubrir la deuda. No daba. Se quedaba muy lejos. También dio buenas referencias al juez sobre la disposición de la autónoma para solucionar el embrollo. El magistrado señala en su resolución que en este caso “se daban los requisitos establecidos legalmente para poder exonerar” a la deudora. “Si se cumplen determinados requisitos, la ley de Segunda Oportunidad permite llegar a acuerdos de pago muy ventajosos e incluso poder liberarse de todas las deudas”, apunta el abogado. También para librarse de las listas de morosos.