Empleo

Trabajo facilita el acceso de los trabajadores en erte a los cursos de formación

El Ministerio liderado por Yolanda Díaz publica una orden ministerial que elimina trabas burocráticas para que los empleados con recortes de jornada puedan reciclarse

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. / José Luís Roca (El Periódico)

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El Ministerio de Trabajo publicará este viernes una orden ministerial para facilitar e incentivar que los trabajadores afectados por un erte puedan acceder a cursos de formación. Los empleados afectados por un expediente de suspensión, ya sea total o parcial, tendrán la calificación de "colectivo prioritario" a la hora de acceder a los recursos públicos con los que reciclarse laboralmente mientras dure su suspensión. Así lo han confirmado fuentes del departamento liderado por Yolanda Díaz, que dan cumplimiento así a uno de los compromisos adquiridos durante la última negociación para prorrogar los ertes de la covid.

La orden ministerial elaborada desde Trabajo habilita que los afectados por erte puedan participar, indistintamente, tanto a las formaciones diseñadas para trabajadores en activo, como para las personas en paro. Hasta ahora, un afectado por erte solo podía acceder a las formaciones de personal en activo, pues se considera que su relación laboral sigue vigente, aunque en suspenso. Las personas trabajadoras no tendrán la consideración tampoco de desempleadas a los efectos del límite de participación en estos cursos.

Trabajo también abre para los afectados por erte las ayudas al transporte para facilitar su desplazamiento a los cursos presenciales. Dicha ayuda en concepto de transporte público urbano tendrá una cuantía máxima de 1,5 euros por día de asistencia, según contempla el texto que está previsto que salga aprobado este viernes.

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Unos 730.000 trabajadores se encuentran actualmente en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), según los últimos datos publicados por el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luís Escrivá. Y la intención de su homóloga de Trabajo es que estas personas puedan aprovechar el tiempo que dejan de trabajar, forzados por los efectos de la pandemia, para reciclarse. Pues algunos sectores, como por ejemplo el hotelero, arrastran muchos meses con poca o nula actividad y no tienen perspectivas de poder reactivarse en el corto plazo. 

Este fue uno de los consensos tejidos con patronal y sindicatos y algunas empresas ya han aplicado este espíritu en sus reestructuraciones. La multinacional Indra pactó recientemente un despido colectivo en su división de servicios que acabó pactando con 580 salidas (de las 1.036 inicialmente propuestas). Uno de los puntos para rebajar la afectación fue pactar un erte de seis meses para 125 empleados, con el compromiso de que estos realizaran cursos de formación para reincorporarse más cualificados.