techo de cristal

Igualdad sin ánimo de lucro: Las mujeres dirigen las fundaciones, aunque los patronos siguen siendo hombres

Seis de cada diez directivas en instituciones sin ánimo de lucro en Catalunya son mujeres, tres veces más que en la empresa ordinaria; según un estudio de la CCF

Voluntarios de la fundación Formació i Treball reparten comida entre las personas más vulnerables, el pasado 16 de mayo en Barcelona.

Voluntarios de la fundación Formació i Treball reparten comida entre las personas más vulnerables, el pasado 16 de mayo en Barcelona. / JORDI COTRINA

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Las fundaciones sin ánimo de lucro son un terreno más abonado para la paridad de género que la empresa ordinaria. El techo de cristal, entendido como la dificultad de las mujeres para acceder a los puestos directivos, está en gran parte dinamitado en las instituciones sin ánimo de lucro. En gran parte. Seis de cada diez puestos directivos en las fundaciones catalanas los ocupan mujeres, una presencia tres veces superior a la que existe en la empresa ordinaria; según un estudio publicado este lunes por la Coordinadora Catalana de Fundacions (CCF).

No obstante, este ámbito, que en Catalunya representa el 1,5% del PIB y ocupa a 90.000 personas (el 2,5% del empleo), no es ajeno a algunos prejuicios y brechas de género que persisten en la sociedad. Y es que si bien las fundaciones las dirigen mujeres, las presiden hombres. Solo el 33% de las sillas en los patronatos de las fundaciones catalanas las ocupan mujeres. "Somos unos avanzados en cuestiones de género, pese a que siempre se puede mejorar", ha afirmado el presidente de la CCF, Pere A. Fàbregas.

Una proporción inferior a la existente en la gran empresa española, pero manifiesta. Pues las mujeres ocupaban el 27,5% de puestos en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35 en el 2019, seis puntos por por debajo de las fundaciones. Donde no hay ánimo de lucro hay más paridad en las máximas esferas, aunque todavía no se cumple con ese objetivo del 40% para el 2022 recomendado por la CNMV.

¿Por qué las fundaciones presentan mayores niveles de paridad que el sector privado? El estudio elaborado por la CCF, en base a entrevistas con 236 fundaciones, no acaba de ofrecer una respuesta detallada a esta pregunta. “Las mujeres se pueden sentir más inclinadas a trabajar en estos sectores porque perciben que tendrán una flexibilidad laboral más alta”, ha afirmado la vocal de la junta de la CCF y profesora de ESADE, Eugènia Benito.

La sombra del desigual reparto de responsabilidades en el hogar pesa también sobre las instituciones sin ánimo de lucro, entidades con una menor capacidad para ofrecer salarios elevados a sus trabajadores. Otra de las hipótesis que explican, dándole la vuelta al encuadre, una menor presencia de hombres. Pues pese a la mayor paridad en muchos aspectos, las fundaciones arrastran prejuicios habituales también en la empresa ordinaria.

La tecnología, un campo que se resiste

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La masculinización existente en las fundaciones dedicadas a la investigación y la tecnología es un ejemplo. Pues si bien en términos generales seis de cada diez directivos son mujeres, en las tecnológicas representan a cuatro de cada diez. Una falta de paridad generalizada en el campo tecnológico pues solo el 26% de los trabajadores del sector son mujeres, según un reciente informe de la Mobile World Capital. Y es que la falta de participación femenina se remonta ya a las etapas formativas: solo el 6% de las personas matriculadas en cursos de formación profesional relacionados con la informática o las telecomunicaciones son mujeres; según el mismo estudio.

Otro de los dejes que arrastra el sector sin ánimo de lucro es la relación de "a mayor tamaño, menor paridad". Y es que cuanto más grande es la fundación, menos mayoritaria es la presencia de mujeres en puestos directivos. "Estamos significativamente mejor que el resto de empresas, pero tenemos que seguir trabajando", ha concluido el presidente de la CCF, Pere A. Fàbregas. El máximo representante de la CCF ha explicado que la mayoría de fundaciones en Catalunya ya plantean los procesos de renovación de sus patronatos con el objetivo de reducir la preponderancia de hombres y, en caso de ser estos mayoritarios, se busca proponer a mujeres en caso de nuevas vacantes.