29 nov 2020

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HISTORIAS MÍNIMAS

El silencioso renacer de la Pursang

Una 'start-up' catalana emula el mítico modelo de motocross de Bultaco en versión eléctrica. Las primeras estarán en el mercado en enero

Carme Escales

Jim Palau-Ribes, con su prototipo de Pursang, la moto eléctrica que fabrica su start-up de Barcelona que estará en el mercado en enero.

Jim Palau-Ribes, con su prototipo de Pursang, la moto eléctrica que fabrica su start-up de Barcelona que estará en el mercado en enero. / JORDI OTIX

A mediados de los años 80 dejó de fabricarse un modelo de moto cross que había sido todo un mito, la Bultaco Pursang ideada por el creativo Paco Bultó. En Sant Quirze de Safaja, Jim Palau-Ribes tenía un vecino que tenía una, y a él le volvía loco. Este diseñador industrial y máster en diseño de automoción y transporte en Elisava, que con 24 años ya era diseñador de Alfa Romeo en Italia y los ocho años anteriores los había trabajado en firmas de motor como Audi, Mazda y Lamborghini, y Gas Gas en Catalunya, no perdió nunca de vista la Pursang. Quería rendirle tributo ingeniando un modelo propio actual que la resucitase.

Y ahora ya lo tiene, la Pursang E-Track estará en la calle en enero. Totalmente eléctrica, nace ya con proyección internacional, pues 20 de los primeros 24 ejemplares que se harán ya se han vendido a través de la web de la firma antes de fabricarse. Cuatro de ellas han sido adquiridas en Catalunya y el resto, las recibirán motoristas de Francia, Italia, Alemania, Suiza, Holanda y Reino Unido.

20 de los 24 primeros ejemplares ya están vendidos a moteros de toda Europa

Tras dos años de preparar esta salida al mercado junto a su equipo, la gran afición de este ingeniero a dedicar horas de su tiempo libre a emular una moto como aquella ya es una realidad. Para ello, junto a otros cuatro socios procedentes de diferentes sectores, ha creado la 'start-up' Pursang Motorcycles. Con una inversión inicial de 300.000 euros, y gracias a alguna ronda de financiación han sumado ya 800.000 euros. En sus oficinas ubicadas en Barcelona trabajan ahora cinco personas, una plantilla que esperan ir aumentando.

Fabricación Km0

Totalmente de proximidad, esta moto eléctrica de estilo clásico lleva suspensión fabricada en Igualada, chasis construido en Banyoles, frenos de Mataró y llantas de Sant Joan Despí. Varias piezas se imprimen en el Consorci 3D Factory Incubator de la Zona Franca, en Barcelona, y la ensambladura final se externaliza en la fábrica de Rieju S. A., en Figueres. Las baterías (con un tiempo de recarga de 6 horas) son de la marca alemana Bosch, igual que el motor, pero este último se fabrica en el norte de España. La moto tiene una autonomía de 140 quilómetros y alcanza un máximo de 120 km/h de velocidad, acordes a la movilidad sostenible, sin emisiones ni contaminación acústica.

La oficina técnica de Pursang Motorcycles, la nave en la que trabajan los proyectos y desarrollan los prototipos, se encuentra en Sant Feliu de Codines. "Lo decimos con orgullo, porque esta proximidad aporta más calidad a la moto, pues tenemos un mejor control de toda la cadena de suministro, para poder hacer también evolución", explica Palau-Ribes, cofundador y consejero delegado de la firma. El precio al mercado de la Pursang E-Track es de 13.700 euros con IVA y para el próximo año esperan fabricar un total de 400 y doblar ya esa cantidad en el 2022. Tienen previsto además crear una red de puntos de venta en toda Europa.

Consejero delegado de su propia afición

Con chasis propio y motor de otras marcas, Jim Palau-Ribes se había preparado modelos para participar en carreras de motocross. Esa era su afición, siempre en paralelo a su dedicación profesional en el ingenio de motos.