TRANSACCIONES BANCARIAS

El BBVA hace caja con la venta de su filial en EEUU para comprar el Sabadell

El banco logra 8.500 millones de capital con los que financiar la adquisición sin tener que acudir al mercado

El grupo planea también remunerar a sus accionistas vía dividendo y "relevante" recompra de acciones

BBVA vende su negocio en Estados Unidos. por 9.700 millones de euros. Lo explica Carlos Torres, presidente de BBVA. En la foto, el logo del BBVA en el edificio del Nasdaq en Nueva York. / EFE / KENA BETANCUR / VÍDEO: EFE

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Pablo Allendesalazar

Día de infarto para el BBVA. El banco ha anunciado a primera hora de este lunes la multimillonaria venta de su división en Estados Unidos, pero una filtración posterior le ha obligado a confirmar también que mantiene negociaciones para fusionarse (comprar y absorber, en la práctica) con el Sabadell. Las dos operaciones están íntimamente relacionadas: los fondos que va a obtener por la venta de su filial le van a permitir financiar la adquisición de su competidor.

El grupo de origen vasco, así, ha comunicado por sopresa antes de la apertura de las bolsas la venta de su filial estadounidense al banco norteamericano PNC por un pago en metálico de unos 9.700 millones de euros al cambio actual. La operación le permitirá ganar 8.500 millones de capital, una cantidad enorme (supone un incremento del 21% sobre su solvencia actual y casi dobla su colchón sobre el mínimo regulatorio, hasta superar los 18.000 millones) que le ayudará a financiar la adquisición de su competidor.

En una conferencia con analistas, su presidente, Carlos Torres Vila, ha confirmado que destinará ese exceso de capital a posibles compras, además de a remunerar al castigado accionista vía dividendos y "relevante" recomprar de acciones (lo que aumenta el valor del resto de títulos). El ejecutivo se ha negado a valorar la opción del Sabadell. Horas después, sin embargo, 'El Confidencial' ha informado de que las dos entidades han contratado asesores para estudiar su fusión, lo que ha obligado a los dos bancos a confirmar las negociaciones a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

Los inversores ya lo daban por descontado. Antes de la confirmación oficial de las conversaciones, las acciones del Sabadell se han disparado un 24,59%, hasta elevar el valor bursátil de la entidad a los 2.358 millones de euros, una revalorización superior a las del propio BBVA (15,25%, 24.391 millones). La clave es que la venta de la unidad estadounidense permitiría al BBVA absorber la entidad vallesana sin tener que ampliar capital. Acudir al mercado a lograr fondos hubiera sido complejo en el momento actual: la rentabilidad del sector está hundida desde hace años por los bajos tipos de interés oficiales, lo que provoca que las cotizaciones bursátiles de los bancos estén en mínimos históricos, con lo que cualquier ampliación diluye enormemente el valor de la participación de los accionistas actuales.

Doble lectura

La venta de la filial estadounidense tiene una doble lectura. Por una parte, viene a constatar que el BBVA no ha logrado hacer exitosa la apuesta de su expresidente Francisco González por el país. El grupo compró y fusionó varios bancos regionales del sur de Estados Unidos antes y en los primeros compases de la Gran Recesión (entre el 2004 y el 2009, pero sobre todo en el 2007 con la adquisición de Compass). Entre el último trimestre del 2019 y el primero de este año, el banco tuvo que aflorar pérdidas por 3.402 millones por la devaluación de la filial. Pese a ello, el precio acordado con PNC solo le supondrá una plusvalía de 580 millones.

Sin embargo, el BBVA también ha logrado un precio excelente por la unidad en el contexto bancario actual, como han reconocido los analistas y la bolsa. Se ha beneficiado de que PNC ingresó unos 9.300 millones de euros después de impuestos el pasado mayo por la venta de su participación del 22% en Blackrock, la mayor gestora de fondos del mundo. "No es habitual que surja un comprador estratégico con dinero en mano", ha admitido Torres Vila, quien ha destacado que la operación se realizará en metálico en lugar de en acciones. Las operaciones con intercambio de títulos son las más habituales en estos tiempos y hubiera sido menos atractiva para el BBVA, porque habría reducido su margen para remunerar a los accionistas y hacer compras.

Buen precio

El precio, así, supone valorar la filial del BBVA en 1,34 veces su patrimonio contable. Por ponerlo en perspectiva, los bancos españoles (no así los estadounidenses) cotizan en bolsa a en torno a 0,3-0,4 veces su valor en libros y CaixaBank ha valorado Bankia en menos de la mitad de su valor contable. PNC, además, va a pagar una cantidad equivalente a 19,7 veces al resultado de la filial en el 2019; más de 2,5 veces la valoración media que dan los analistas a la unidad (3.800 millones de euros) por un negocio que supuso menos del 10% del beneficio del BBVA el año pasado, y casi el 50% del valor en bolsa del grupo antes de anunciarse la operación. En la práctica, el banco va a recibir una cantidad similar a la que ha invertido en la filial en todos estos años, lo cual es un buen saldo dada la evolución del sector financiero en la última década. 

La operación elevará el capital del BBVA en unos 300 puntos básicos, hasta el 14,5%. Dicho nivel está más en línea con el de los competidores europeos del grupo (la banca española tiene la menor solvencia de la zona euro), pero el grupo español no va a preservar un nivel tan holgado. "No nos gusta operar con colchones muy grandes porque penalizan la rentabilidad, pero tampoco que el mercado perciba que no tenemos suficiente capital", ha explicado su consejero delegado, Onur Genç.

Rentabilidad en juego

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La rentabilidad se mide como la relación entre el capital y los resultados, con lo que se ve penalizada por la venta del negocio estadounidense -más allá del primer efecto positivo de las plusvalías- por una doble vía: aumenta la solvencia y reduce los beneficios (al dejar de percibirse los generados por dicha filial). De ahí que el banco haya dejado clara su intención de invertir prontamente el exceso de capital en forma de compras y remuneración al accionista. El éxito a medio plazo dependerá de que las adquisiciones que haga -caso del Sabadell- generen una rentabilidad mayor que la que hubiera podido obtener por la división vendida. 

La filial estadounidense del BBVA tiene unos 104.000 millones de dólares en activos (87.800 millones de euros) y cuenta con 637 sucursales. Su presencia se concentra sobre todo en Texas, Alabama y Arizona, pero también tiene negocio en Florida, California, Colorado, y Nuevo México. A PNC, entidad con 461.800 millones de dólares en activo (389.000 millones de euros) y presencia en el Medioeste y la costa Atlántica norte y central del país, la compra le permitirá crear el quinto banco del mercado estadounidense.