adquisiciones

El mercado español solo ha registrado una opa desde marzo

La oferta de adquisición de MásMóvil es la única operación registrada desde que el Gobierno limitó estas ofertas

Compañías estratégicas del Ibex 35 han perdido hasta más del 50% de su capitalización desde diciembre

Paneles indicadores de la Bolsa de Madrid.

Paneles indicadores de la Bolsa de Madrid. / DAVID CASTRO

Se lee en minutos

Max Jiménez Botías

La normativa aprobada en marzo por el Gobierno central para evitar intentos hostiles de control de empresas cotizadas durante la pandemia no ha evitado que un grupo significativo de las empresas del Ibex 35 --sin tener en cuenta la recuperación significativa de la jornada de este lunes-- haya alcanzado valoraciones tan bajas que pueden invitar a grandes multinacionales a aprovechar el momento para intentar el control de compañías consideradas estratégicas, pero, desde luego, ha bloqueado el camino a esos posibles intentos. Desde marzo, y con la ley vigente para empresas que no son del ámbito de la Unión Europea (UE), lo cierto es que la única oferta pública de adquisición (opa) que ha tenido lugar es la presentada por Lorca Comunicación,  (KKR, Providence y Cinven) sobre MásMóvil en julio, cuyo objetivo, precisamente, ha sido que la compañía deje de cotizar en el mercado. 

Lorca es una sociedad española, pero sus socios --con presencia en España a través de empresas locales-- son de origen británico-irlandés y estadounidense, lo que permite hacerse una idea de que la normativa aprobada en marzo tiene alguna brecha por la que podrían colarse en el mercado español inversores procedentes de latitudes no incluidas en la norma de blindaje.

Efecto de las limitaciones

"Es difícil saber si las limitaciones impuestas han influido en que se hallan producido muchas menos operaciones con las circunstancias de mercado tan especiales por las que atravesamos", considera Nuria Álvarez, analista del sector financiero de Renta4. Se da la circunstancia de que los bancos han perdido hasta el 70% de su valor desde diciembre del 2019 hasta septiembre de este año. Si se contabilizan las pérdidas ligadas a la segunda ola de la pandemia, el batacazo aún es más profundo. Pero dífícilmente nadie en el sector piensa que se vaya a producir la toma de control hostil de un banco español en el mercado por parte de otro internacional. No tanto por la normativa antiopas como por la dificultad que implicaría una operación de caracter internacional.  Y por lo que respecta a Europa, más allá de una entidad francesa, alemana o italiana, ningún banco continental parece con capacidad suficiente para intervenir en el mercado en ete momento. Es más, los que tenían capacidad hace tiempo que decidieron abandonar el mercado español, donde no consiguieron hacerse con una parte significativa del mercado.

"¿Es atractivo en este momento el sector financiero español?", se pregunta Álvarez. "BNP podría pensar que le interesa 'opar' al Sabadell", agrega. Pero una fusión transfronteriza resultaría muy complicada de llevar a cabo por las implicaciones que tiene de todo tipo: "Donde situar la sede, cómo hacer compatibles culturas de empresa muy diferente o incluso tecnología", apostilla. 

La caída del mercado

Pero el sector financiero no es el único que ha perdido valor. En conjunto, el mercado --comprendido por los valores de mayor capitalización-- ha perdido más de un 25% de su valor hasta septiembre. Y aparte de los bancos, hay otros títulos que superan en la caída al índice. Entre ellos, figuran empresas cruciales para la economía española, como Telefónica y Repsol. La primera ha perdido un 51% de su valor. La que fuera las primera empresa española por capitalización vale ahora solo 15.800 millones de euros.  Repsol ha perdido el 56% de su valor para bajar hasta los 9.000 millones de euros.

Y no son las únicas. En el sector aéreo, Aena, el gestor aeroportuario español, vale ahora un 30% menos que en diciembre del 2019. IAG, el grupo aéreo donde se incluye Iberia tiene una capitalización casi siete veces menor que hace nueve meses. Sin duda, la pandemia ha dejado sin defensa a estas compañías ante intentos hostiles de control, solo la normativa antiopas de marzo ofrece un parapeto en el que resguardarse.

La evolución decreciente del valor se manifiesta también en empresas como Indra o Meliá, cuya capitalización parece más cercana a la capacidad de compra de grandes operadores internacionales. Incluso, Inditex, la empresa española de mayor capitalización del IBex 35 ha perdido hasta un 24% del valor, aunque en este caso, los 74.000 millones que registraba a finales de septiembre hacen de ella un hueso duro de roer.

"La decisión que tomó el Gobierno en marzo es una manera de cubrirse las espaldas cuando se tiene un mercado muy castigado y evitar, así, que por una situación puntual venga alguien a llevarse una compañía estratégica", destaca Álvarez.

Te puede interesar

El interés de los inversores extranjeros por la bolsa española aumenta

La participación de los inversores extranjeros en la bolsa española alcanzó su cuarto máximo anual consecutivo al cierre de 2019. El interés por el mercado español ha aumentado en los últimos años mientras que la inversión directa de las familias ha descendido hasta un 16% pero, aun así, el 12% de los hogares españoles es propietario directo de acciones cotizadas, una realidad que, junto con el proceso de reducción de las deudas de los hogares, ha ayudado a mejorar considerablemente la posición financiera neta de las familias del país, según un estudio de BME.