texto polémico

ERC y JxCat cuelan en el Parlament una norma para garantizar financiación pública a las cámaras

La proposición otorga representatividad a estos organismos, a la que se oponen las mayores patronales y sindicatos en Catalunya

Canadell con Torra, en julio pasado. 

Canadell con Torra, en julio pasado.  / EFE

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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Nuevo intento. Ahora por la puerta de atrás, para garantizar financiación pública y representatividad institucional a las 13 cámaras catalanas, en especial, a la mayor de todas, la de Barcelona, de mayoría independentista.

Tras paralizar esta iniciativa el verano pasado después que no solo las patronales Foment del Treball y Pimec se opusieran sino también los sindicatos UGT y CCOOJxCat y ERC, los socios del Govern, han entrado en el Parlament un texto que recoge de nuevo los aspectos que enervaron a los agentes sociales: la financiación pública, pero especialmente la representatividad. 

Pero esta vez la iniciativa se tramita por la puerta de atrás, en vez de como proyecto de ley, por el procedimiento de lectura única, lo que evita pasar por el Govern y un proceso de enmiendas. Se trata de la "proposición de ley de representación en el ámbito institucional y de financiación de las cámaras de comercio, industria, servicios y navegación de Catalunya y su consejo general".  

Esta normativa era un compromiso del anterior 'president', Quim Torra, quien ya anunció que se aportarían 2,5 millones de euros a las cámaras catalanas este mismo año. Se da la circunstancia de que el Consell General, el organismo al que se otorga representatividad y financiación y que agrupa a las 13 cámaras catalanas, está encabezado por el presidente de la Cambra de Barcelona, el independentista y puigdemontista Joan Canadell, que no ha ocultado públicamente su interés por entrar en política. De hecho, en unos meses dejará el cargo en manos de su vicepresidenta primera, Mònica Roca, que forma parte también de la candidatura que ganó las elecciones, fomentada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC).

Además de garantizar que las cámaras deben ser convocadas "a los entes u órganos administrativos colegiados de carácter económico o empresarial (...)", la proposición afirma "la ley de Presupuestos de la Generalitat ha de consignar una partida presupuestaria específica destinada a financiar la prestación básica de servicios de las cámaras a las empresas". Se trata, añade esta propuesta, de que estas organizaciones dispongan "de los recursos públicos que les permitan llevar a cabo sus funciones sin depender de las circunstancias de un mercado cada día más cambiante". Desde el 2010, las cámaras carecen de la financiación obligatoria que hasta ese momento tenían que pagar las empresas y autónomos por el mero hecho de serlo.

Tasas

El texto también permite que las cámaras firmen  convenios "de encargo de funciones públicoadministrativas, así como las tareas de representación institucional" o que haya tasas ligadas a la realización de determinados servicios o prestaciones públicas.

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"Esto es un escándalo y un procedimiento antidemocrático", denuncian fuentes de las patronales. En verano, una reunión en la que participaron representantes de las patronales Foment del Treball y Pimec, de UGT y de CCOO, por un lado y del Consell de Cambres y la secretaria general de Empresa, Marta Felip, por el otro; acabó en portazo.

El encuentro tenía como objetivo, por parte de los agentes sociales, tratar de frenar el proyecto de ley que el Govern pretendía aprobar con urgencia. Ni cámaras y Govern convencieron a los agentes sociales ni estos a sus interlocutores. Tras un periodo de tranquilidad, nuevo intento.