24 nov 2020

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sector aéreo

Vueling recompone su estrategia

La aerolínea se ha visto obligada a revisar sus previsiones de crecimiento de la actividad en la última parte del año

La negociación con los pilotos le de margen de maniobra, pero depende de que los ertes se amplíen en el 2021

Max Jiménez Botías

Marco Sandavini, presdiente de Vueling.

Marco Sandavini, presdiente de Vueling.

Eurocontrol, el organismo que registra el tráfico aéreo en Europa, contabilizó 12.221 vuelos el martes 20 de octubre, una cifra que representó solo el 39% del nivel alcanzado en el mismo día del 2019, que suele ser el día más tranquilo de la semana por lo que se refiere al tráfico aéreo, por lo que la media de los siete días de esa semana refleja una caía menor: del 56,6% comprada con lo que ocurrió un año antes. 

Los datos de octubre vienen a significar, de hecho, que las previsiones realizadas por las compañías aéreas europeas para afrontar esta última parte del año se ven sobrepasadas por los acontecimientos enmarcados en la segunda ola del covid-19. En las últimas dos semanas, la mayor parte de las grandes aerolíneas europeas han disminuido su capacidad. Destaca Ryanair, con 177 vuelos, pero le siguen EasyJet (61), Lufthansa (37), Eurowings (35), TAP (23) y Vueling (23), entre otros.

El otro aspecto relevante que recoge Eurocontrol es que la mayor parte de la actividad de las compañías aéreas europeas se concentra en vuelos domésticos. Es decir, dentro del propio territorio (9.918, sobre un total de 12.221). Pero las restricciones a la movilidad obligan a estas compañías a rehacer sus planes para aforntar el último trimestre del año. En septiembre contaba con un escenario más benigno, que arrojaban descensos de la actividad entre el 15% y el 20% en el último trimestre del año e inicios del siguiente, pero las nuevas previsiones apuntan a descensos de entre el 50% y el 60% de la capacidad.

Menor capacidad en el cuarto trimestre

Vueling, una de las principales operadoras del aeropuerto de Barcleona-El Prat, no se ha sido ajena a las condiciones cambiantes del sector aéreo europeo y se ha visto obligada a redefinir una nueva estratégica que la lleva a afrontar la actividad del último trimestre de año con una capacidad del 40% con respecto a la que tenía en el 2019.

La compañía destaca: "En el mes de agosto anunciamos que en septiembre reducíamos la capacidad en un 20% en toda la red, con un total de 1.492.058 asientos a la venta. En octubre, hemos reducido a 1.150.824 asientos nuestra oferta, lo que supone otra reducción de un 23%. Y en noviembre la tendencia sigue siendo parecida". En realidad, es peor, ya que se espera otro descenso del 28% en el penúltimo mes del año.

"Es probable que la recuperación sea más lenta de lo que se espera en el 2021. Hay informes que vaticinan que el sector no se recuperará hasta el 2024", apuntan fuentes de la compañía, que se ha visto obligada a replantearse su estrategia laboral para ajustarla a la capacidad operativa. Acaba de firmar un pacto con los trabajadores que implica reducción de horarios y sueldos a través de un erte. Pero ese pacto está condicionado a la prolongación de los ertes más allá del 31 de enero del año que viene. "Damos por hecho que por lo menos hasta después de Semana Santa se mantendrá, y nos gustaría que se prolongaran por lo que resta del año 2021", explican las mismas fuentes. Si no es así, al final Vueling tendrá que plantearse reducir su estructura, tanto por lo que se refiere a aviones como a la plantilla.

Nuevas oportunidades

Paralelamente, la aerolínea está trabajando en la búsqueda de nuevas oportunidades. Por ejemplo, la compañía ha abierto por primera vez tres rutas domésticas en Francia, su mercado internacional más importante junto con Italia: París (Orly)-Montpellier, París (Orly)-Brest y París (Orly)-Marsella. En este sentido, la aerolínea ha puesto a la venta una ruta especial para Navidades: Santiago de Compostela-Gran Canaria. Todo ello, en la línea de potenciar los mercados de corto y medio radio, dadas las restricciones por la pandemia.

La compañía que preside Marco Sansavini se encuentra bajo el paragüas de IAG, que acaba de realizar una ampliación de capital para afrontar los efectos económicos de la pandemia. Pero ese colchón el consorcio IAG no para todos los golpes. Con sus recursos propios más la ampliación de capital de 2.741 millones de euros, dispone de una caja de 6.000 millones. Pero tiene un consumo de recursos de 800 millones al mes, lo que no le da tanto margen de actuación. En un año puede consumir esas reservas si la actividad no remonta, lo que podría orientar la estrategia de la compañía a buscar nuevos recursos financieros.

Vueling por su parte ha recibido créditos del ICO por valor de 213  millones de euros que equivalen a los resultados del año pasado. Aunque ese dinero hay que devolverlo y, en estos momentos, la caída de ingresos no ayuda a generar flujo de caja. Tampoco optimismo para afrontar la encrucijada en la que se encuentra el sector.