30 nov 2020

Ir a contenido

consecuencias de la pandemia

El virus que transformó la economía

Los empresarios aseguran que la crisis ha acelerado procesos como la digitalización

Los patronos reclaman reformas profundas y estables con el máximo consenso politico

Agustí Sala

El virus que transformó la economía

"Una crisis transformadora". Esa es la definición que empleó el presidente de la fundación CEDE, Isidre Fainé durante la clausura del XIX Congreso de Directivos CEDE en València, para describir el 'shock' que vive la economía española como consecuencia de la pandemia. Muchos procesos y cambios que estaban a punto o que se atisbaban se han acelerado, como la transición ecológica o la digitalización, tal como certificaron los directivos de grandes empresas que participaron en este cónclave.

NaturgyTelefónicaMercadonaBankia, Aigües de Barcelona (Agbar), CaixaBank... En el congreso bajo el lema 'El tiempo del liderazgo tranformador', en el que entre los asistentenes y los que lo siguieron por internet, pariticiparon unos 3.000 empresarios, hubo muchos ejemplos de que el confinamiento y la expansión del virus han precipitado la transformación. Nuevos hábitos, nuevas formas de demanda, nuevos canales de compra... y adaptación acelerada de las compañías. 

El Rey a su llegada al congreso, flanquesado por Fainbé, la vicepresidenta Nadia Calviño y el 'president' Ximo Puig / fernando bustamante

De ahí los avisos por parte de empresarios de toda índole de que es imprescindible compatibilizar la necesaria protección de la salud con la de la economía. "No hay que parar". Ilustrativo, el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, tras intervenir en el congreso, afirmó también que si se destinan todos los esfuerzos a paralizar la actividad "podemos acabar muriéndonos de hambre".

En este contexto, no queda más que la unidad política. Diálogo y entendimiento entre las diferentes fuerzas políticas son los ingredientes necesarios, que exigieron los asistentes, algunos de los cuales representan a las mayores empresas del país. Esta vía junto con la colaboración con el sector privado, es, a su vez, la mejor fórmula para garantizar un buen uso de los 140.000 milloens en fondos europeos que estarán a disposición de España, aseguran.

En este sentido, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, dio a conocer los que para él son los prinicipales ingredientes para catapultar el crecimiento: "un presupuesto con el máximo nivel de consensooptimizar la inversión de los fondos europeos y un cambio profundo del modelo educativo y de la política activa de empleo como exige un mercado laboral en continua transformación".

Àngel Simón / FERNANDO BUSTAMANTE

En el mismo foro, el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, que vaticinó un desplome del 14% en la economía este año y un paro del 22,5%, recordó que las empresas tienen una "oportunidad única" con esos recursos procedentes de la UE para avanzar en la transformación digital, la transición ecológica, la formación, y sobre todo, la internacionalización, "que no puede parar". 

Si hubo algún mensaje insistente fue el de la unidad para combatir una crisis inédita. Es una apelación que ya se ha reiterado desde otras instancias, como el Banco de España, cuyo gobernador, Pablo Hernández de Cos, ha hecho varios llamamientos al consenso para afrontar las reformas que la economía requiere. 

Incidiendo en este punto,  Garamendi destacó que "la sociedad española es moderada y está alejada del debate político”. Y ante una política dominada por la bronca recordó los "seis acuerdos" alcanzados por los agentes sociales, patronos y sindicatos, con el Gobierno. "No coincidimos en todo ideológicamente, pero nos ponemos de acuerdo incluso en los desacuerdos", bromeó. 

Isidre Fainé, además de animar a los directivos a liderar el reto que supone esta "crisis transformadora", resumió el sentir general del empresariado al reclamar "reformas amplias, profundas y estables", basadas en el consenso político. Recordó que la crisis refleja, por una parte, que "no habíamos hecho los deberes para construir una economia sólida, flexible y, por tanto, resiliente," al estilo de las del norte de Europa; pero por otro lado, que las políticas públicas, las empresas y los trabajadores "han intentando proporcionar las mejores respuestas posibles", aunque aún mejorables.    

En opinión del presidente de la Fundación CEDE, esta crisis "está actuando como catalizador de diversas fuerzas de cambio que ya estaban en marcha. Y además ha sido el desencadenante de otras nuevas tendencias. España tiene bazas a jugar para situarse entre los ganadores. Pero no nos engañemos, no lo tenemos nada fácil", alertó.

El presidente de Prensa Ibérica, Javier Moll, con Juan Roig / FERNANDO BUSTAMANTE

Certificaron este proceso el vicepresidente ejecutivo de Suez y presidente de Agbar, Àngel Simón; el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, y el de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. "La pandemia ha acelerado la digitalización de las empresas tres o cinco años", apuntó el máximo ejecutivo de la mayor operdora de telecomunicaciones española. Y consideró esencial invertir en la gestión del talento. "Hoy ocurre lo que sucede en cualquier revolución, cambian los trabajos", dijo.

Alvarez-Pallete incidió en que la pandemia ha aumentado la necesidad de "invertir en la formación" de los trabajadores. "Va a ser esencial. Nosotros (en Telefónica) tenemos en marcha el mayor programa de formación de Europa con 22.000 personas", afirmó. Reynés coincidió con Álvarez-Pallete en la importancia del capital humano de las empresas y la necesidad de impulsar su cambio de habilidades ante el mundo digital.

Álvarez-Pallete y Reynés / FERNANDO BUSTAMANTE

El presidente de Telefónica recordó el impacto que supuso el estallido de la pandemia y cómo ha acelerado la transformación digital. "De un día para otro tuvimos al 100 % de la poblacion confinada y al 90 % de nuestros empleados teletrabajando. Tuvimos un crecimiento del tráfico de datos del 70% y podemos decir con orgullo que las infraestructuras han funcionado", dijo.

El primer ejecutivio de Agbar, por su parte, destacó la transformación acelerada experimentada. “Hemos tenido que poner a prueba nuestra capacidad de innovación: pasando de teletrabajar el 20% al 100%, protección de trabajadores, cambio de procesos sin que el usuario lo percibiera e innovación social para no dejar a nadie sin agua”, explicó.

Antonio Garamendi / FERNANDO BUSTAMANTE

El congreso, que clausuró el Rey Felipe VI, sirvió para poner sobre la mesa las debilidades, pero también las fortalezas de la economía española y de las empresas. Àngel Simón, por ejemplo, afirmó que, gracias a la innovación y la digitalización en la compañía, se ha podido mantener el servicio y grandes dosis de "innovación social".  También Reynés y Álvarez-Pallete destacaron el compromiso social de las compañías.  

Sin quitar importancia a la salud, el fundador y presidente de Mercadona, Juan Roig, insistió en proteger también la economía. Claro y contundente sentenció: "entre respirar y comer, lo primero es respirar, pero si se respira mucho pero no se come, se acaba por no respirar". Y, recogiendo el guante que arrojó José Ignacio Goirigolzarri, en cuanto a que no hay que "hablar tanto de la vacuna" por que "generará expectativas frustradas" que no permiten "focalizarnos en las capacidades que tenemos", sentenció:“No hay que hablar tanto de la vacuna y trabajar más, coger más el pico y la pala" .