35º Congreso de Gran Consumo

Aecoc eleva a 90.000 los cierres previstos en la hostelería por la pandemia

La organización de fabricantes y distribuidores considera injustificado que se culpe a bares y restaurantes del auge de contagios

La organización reivindica el papel de sus asociados en las estrategias a definir para revitalizar la actividad económica

Tiendas y bares cerrados en Lleida.

Tiendas y bares cerrados en Lleida. / JORDI V. POU

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La organización empresarial de fabricantes y distribuidores Aecoc considera que la hostelería está siendo de manera injusta señalada como culpable de la crisis sanitaria y con restricciones de apertura injustificadas que van a causar cierres y despidos en España todavía difíciles de predecir. Según el director general de Aecoc, Josep Maria Bonmatí, en los primeros estudios de impacto de la pandemia se apuntaba la posibilidad de 65.000 cierres, cifra que actualmente se ha revisado: "Pensamos que esa cifra puede aumentar hasta los 90.000 cierres con los últimos rebrotes de este mes de octubre, que es una barbaridad en términos de empleo".

Para esta organización empresarial, es evidente que la decisión de decretar el cierre de bares y restaurantes en Catalunya se está haciendo sin datos. "Los únicos datos que hemos encontrado es que el porcentaje de brotes en bares y restaurantes es muy bajo, solo del 3,5%. Lo que pensamos desde Aecoc es que el gran daño que se ha hecho a la hostelería no está sustentado con datos. El cierre de la hostelería es un drama, y también para productores de bebidas o de determinados productos frescos", reafirma. 

Aecoc, que organiza la semana que viene en València el 35º Congreso de Gran Consumo, pretende reivindicar en esta edición la necesidad de implicar a sus sectores representados en la recuperación económica pospandemia y exige que las medidas tomadas por la Administración guarden el equilibrio debido entre la lógica seguridad sanitaria y la revitalización de la actividad de todos los sectores.

"Se han hecho inversiones y no puede ser que tras la mejora de los establecimientos se vuelva a decretar el cierre. Hablamos de 1,7 millones de empleos, pero con más de 300.000 establecimientos. Es decir, con empresas muy pequeñas". Preguntado por las medidas necesarias a tomar, Bonmatí admite la complejidad de la situación pero insiste en que "es evidente que se necesita hacer más test de coronavirus y tomar muchas medidas simultáneas, pero no exclusivamente contra un sector, que se le señala como causante cuando hay más brotes en fiestas particulares o botellones que en un restaurante que cumple las distancias de seguridad en su terraza y tiene un personal bien formado". 

Alimentación y medioambiente

"Nadie sabe cuándo acabará esto. Hay que ser flexible y entender que excepto por el caso de la hostelería y el impacto directo por el cierre, en la parte de alimentación las tendencias de fondo anteriores se mantienen. La preocupación por el medio ambiente, ofrecer soluciones más que productos y la venta 'on line' se van a reforzar. También gana peso la proximidad, entendida no solo en términos de cercanía física, también de confianza", explica Bonmatí. 

En el marco de una incertidumbre patente sobre la evolución sanitaria de la pandemia y las decisiones del Gobierno sobre restricciones a la movilidad o a la actividad económica, fabricantes y distribuidores son conscientes de que la crisis va a suponer cambios en la cesta de la compra. "Lo que va a pasar es que esta crisis sanitaria nos deja una crisis económica muy importante aparejada a una crisis de confianza y posiciones más conservadoras por parte de los consumidores. Muchas familias ya sea por falta de confianza o por una caída de su renta por estar en paro o en erte van a recortar gastos. Y la gestión del presupuesto va a ser fundamental. Habrá cadenas que jugarán a tener un carro completo barato, como los 'discounts', y otros que potenciarán las ofertas y las promociones. Lo que es seguro es que ganará importancia el factor precio".    

  

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Sobre el asunto de los precios Bonmatí ensalza el gran papel de toda la cadena de suministro (productores, fabricantes, distribuidores y logística) a la hora de afrontar la pandemia. Durante estos últimos meses se han producido costes adicionales logísticos para los productores, la industria y la distribución, que no se han repercutido, según Aecoc, en los precios finales. "Se ha entendido que la prioridad era mantener el suministro y los gastos adicionales han sido asumidos. También es cierto que en determinadas líneas de productos no asociadas al canal de bares y restaurantes se han registrado mayores ventas, pero siempre más en ventas que en la línea de resultados del balance", concluye.

Sobre los posibles procesos de concentración de distribuidores o fabricantes, Bonmatí opina que en el caso de los fabricantes deberían producirse para buscar mercados exteriores, ya que las empresas españolas son todavía muy pequeñas. "Pero en el caso del sector de la distribución no tengo muy clara la conveniencia de fusiones, ya que se ha acelerado el auge del comercio de proximidad y los consumidores quieren productos más cercanos, tanto en lo físico como en lo emocional.