La reconstrucción de la economía

El Gobierno resta importancia al posible retraso de los fondos europeos

El Tesoro anticipará la financiación en caso de una demora en las transferencias

Bruselas sopesa que la deuda a cuenta de pagos europeos no compute en el país

Pedro Sánchez saluda a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en Bruselas, el 23 de septiembre.

Pedro Sánchez saluda a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en Bruselas, el 23 de septiembre. / Olivier Hoslet / Pool via REUTERS

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Rosa María Sánchez

El Gobierno español asume que el debate entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE puede retrasar el acceso de España a los algo más de 27.000 millones de euros de los fondos europeos que el Ejecutivo incluirá en su proyecto de Presupuestos del 2021.

Sin embargo, fuentes del Ejecutivo restan gravedad a esta circunstancia. Si se produjera el retraso --explican-- el Tesoro adelantaría la financiación por vía de endeudamiento. Dando por hecho que, aun con cierto retraso, el dinero europeo llegaría como muy tarde en la parte final del año, esas cantidades volverían a minorar el endeudamiento del ejercicio.

En todo caso, añaden que en la Comisión Europea se está valorando la posibilidad de que el endeudamiento en que pudieran incurruir los estados en el 2021 a cuenta de la recepción futura de fondos europeos no compute como deuda de cada país, sino de la Unión Europea.

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De esta manera, el Gobierno asume que cualquier posible retraso en la definitiva aprobación del nuevo esquema de fondos europeos y del marco financieo plurianual no afectará a la puesta en marcha de los planes de inversión vinculados al dinero de la UE.

La tensión entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE que puede acabar retrasando la definitiva aprobación del esquema de los fondos europeos tiene que ver con el mecanismo de vigilancia para cumplir el Estado de derecho, que cuestionaría el acceso al dinero europeo de países como Hungría. Este país rechaza este condicionamiento que pretende reforzar el Parlamento Europeo y por ello podría acabar obstruyendo la nueva normativa sobre recursos propios, con la introducción de nuevos tributos, en el que se asienta el nuevo marco financiero plurianual. Y es esta tensión la que puede acabar retrasando la puesta en marcha de los nuevos fondos europeos de reconstrucción.