30 oct 2020

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Nueva economía: transformación sí o sí

El covid ha evidenciado que la economía española necesita cambios profundos para ser más robusta, resiliente, competitiva y moderna

Barcelona acogerá del 6 al 9 de octubre el BNEW, un evento promovido por el CZF, con el objetivo de conectar sectores de futuro estratégicos

EL PERIÓDICO

De izquierda a derecha, en primera fila, Josep Maria Recasens (Seat), Pere Navarro (CZF), José Manuel Casas (Telefónica) y Manu Tresànchez (Banc Sabadell). Detrás, Troni Brunet (Cellnex Telecom), Ismael Clemente (Merlin Properties), Montserrat Baldomà (moderadora del debate) y Blanca Sorigué (CZF).

De izquierda a derecha, en primera fila, Josep Maria Recasens (Seat), Pere Navarro (CZF), José Manuel Casas (Telefónica) y Manu Tresànchez (Banc Sabadell). Detrás, Troni Brunet (Cellnex Telecom), Ismael Clemente (Merlin Properties), Montserrat Baldomà (moderadora del debate) y Blanca Sorigué (CZF). / JORDI COTRINA

La nueva economía no es nueva (el concepto se acuñó en la década de los 90 del siglo pasado) ni se refiere solo a las empresas tecnológicas. Es un cambio de paradigma, una nueva forma de producir y de consumir en la que la conectividad y las nuevas tecnologías permiten una mejora en la eficiencia y la productividad. El concepto abraza también el compromiso medioambiental y social de las empresas.

¿Cómo ha impactado el covid y qué cambios ha impulsado?, ¿qué prioridades se deben abordar desde el plano empresarial para impulsar el crecimiento y el consumo de la nueva economía?, ¿cuál es la receta para la transformación económica que necesita España?

Estas son algunas de las cuestiones abordadas en el debate organizado por EL PERIÓDICO y el Consorci de la Zona Franca (CZF) a pocos días de la celebración del BNEW y en el que han participado Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZF y presidente de BNEW; José Manuel Casas, director general de Telefónica Mediterráneo; Manu Tresànchez, director general adjunto de márketing y estrategia de Banc Sabadell; Josep Maria Recasens, director de estrategia de Seat; Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties; Toni Brunet, director de asuntos públicos y corporativos de Cellnex Telecom; y Blanca Sorigué, directora general del CZF y de BNEW.

Ni feria ni salón, disrupción

Barcelona, en palabras de Pere Navarro, se propone ser la capital mundial de la nueva economía del 6 al 9 de octubre, días en los que se celebrará BNEW (Barcelona New Economy Week), un innovador evento que conectará, de forma presencial y digital, actividades en los sectores logístico, inmobiliario, industria digital, ‘e-commerce’ y zonas económicas, unidos bajo un denominador común: la nueva economía.

"No es una feria ni un congreso. Es un evento muy disruptivo que seguramente va a cambiar la forma de generar negocios dentro del ámbito de los evento", afirmó su directora general. El ADN del BNEW, explicó Sorigué, es generar negocio por lo que, gracias a la plataforma tecnológica que se ha diseñado, el ‘networking’ "está garantizado" incluso desde antes de que empiecen las actividades el día 6.

Comprometido e implicado con los objetivos de desarrollo sostenibles (ODS) de la ONU, el BNEW nace con voluntad de permanencia. "Creemos que aporta mucho valor", subrayó Navarro.

Un acelerador de tendencias

La pandemia y, especialmente el confinamiento, ha sido una aceleración de tendencias, tanto en el tejido empresarial como a nivel social, según coincidieron en afirmar los ponentes con ejemplos en sus respectivos sectores. "¿Qué hubiera sido de este confinamiento sin internet de alta velocidad?", se preguntó Casas, tras poner en valor el esfuerzo inversor de las compañías de telecomunicaciones en los últimos años. "Ciudades como Reus o Sabadell tienen más fibra que Berlín, capital de Alemania, motor de Europa", agregó. A su juicio, hay que aprovechar el despliegue de esta infraestructura para correr un poco más en la transformación. "Los mimbres existen", añadió. Brunet secundó estas afirmaciones, apuntando a cómo la conectividad y las telecomunicaciones han mitigado, y en parte “nos han salvado” de un impacto aún mayor de la crisis, añadiendo que "el reto fundamental es la transformación digital y estructural de las pymes aportado por el binomio más dimensión y productividad".

Para Tresànchez, la pandemia ha evidenciado que no habíamos progresado tanto como pensábamos. "Tenemos mucho por progresar", sentenció.

Valentía y determinación

Las recetas para la transformación que necesita la economía española y superar la crisis que ha generado el covid deben huir de las soluciones cortoplacistas empleadas en anteriores crisis, defendió Recasens. El objetivo, dijo, es lograr una economía más robusta, resiliente, moderna y competitiva "no para mañana, sino para las nuevas generaciones". A su juicio, "no hay que inventar la rueda", sino mirar a los países líderes, que tienen más progreso y mejor calidad de vida. Y este crecimiento, prosiguió, se basa en un peso industrial importante. De ahí que defendiera potenciar el sector industrial, en tanto que generador de empleo, y empleo de calidad, para lograr el ansiado cambio estructural del PIB. Para Tresànchez, el modelo actual ha demostrado "unas vulnerabilidades extraordinarias" y cambiarlo va a requerir de "determinación". "Y valentía", agregó el directivo de Seat. "O corregimos o vamos hacia una sociedad no sostenible desde el punto de vista social. Tenemos que saber escoger cuáles son los sectores ganadores y los que van a perder relevancia. Lo peor que puede ocurrir es que no decidamos", apostilló Tresànchez.

Los 140.000 millones de euros que corresponden a España del plan de recuperación de la UE son, a juicio de Brunet, una oportunidad para hacer ese cribado.

La hora de la cooperación

Para llevar a cabo esta necesaria transformación del modelo económico, la colaboración se presume del todo indispensable. Entre empresas, pero también entre el sector público y el privado. La emergencia sanitaria lo puso de relieve, destacaron todos los ponentes. El BNEW es también un ejemplo de esta cooperación, agregó Navarro, quien explicó que el sector público no hubiera podido sacar adelante la iniciativa sin el concurso del sector privado. "Es colaboración tiene que proseguir", advirtió.

Para el CEO de Merlin Properties, "lo inteligente" es ahora esta colaboración público-privada. Los recursos, argumentó, están en el sector privado, puesto que familias y empresas "han hecho los deberes y se han desendeudado", mientras que al sector público ya no le quedan mecanismos de actuación. El Estado, pues, debería apoyarse en estos recursos privados para la reconstrucción nacional, aunque Clemente mostró su pesimismo en que esto suceda.

En este punto, todos insistieron en la necesidad de que haya un consenso de país potente. "Estamos en una etapa que me atrevería a decir constituyente; necesitamos generar consensos políticos", enfatizó Navarro.

Sin educación no hay futuro

En este proceso de transformación no puede olvidarse la formación, materia en la que todos los ponentes observaron deficiencias. Después de subrayar la capacidad de empoderamiento que tiene la tecnología en este campo, el director general de Telefónica Mediterráneo abogó por hacer una apuesta por la formación porque redunda en la productividad y competitividad. Por su parte, el representante del Banc Sabadell recordó que Alemania, gracias a un modelo de colaboración universidad-empresa, tiene unos espectaculares itinerarios de formación. El directivo de Seat defendió un "plan holístico" de formación.

Pero, sin duda, el más crítico con la situación actual fue Clemente. "La educación es la base de todo, habría que elevar los niveles educativos, y para eso no hace falta gastar dinero, sino ser más exigentes", sentenció, para agregar a renglón seguido: "O elevamos los niveles educativos o estamos condenados a la irrelevancia como sociedad".

Hacia la sostenibilidad

El futuro será sostenible o no será, convinieron los participantes, que detallaron algunas de las iniciativas que tienen en marcha en materia de sostenibilidad. "No podemos hacer una transformación digital sin que vaya acompañada de la transición ecológica o hacia modelos de sostenibilidad. La una va con la otra", resumió Brunet, para quien debería haber una "discriminación positiva" por parte del sector público hacia aquellas empresas que apuesten por modelos de sostenibilidad social y ambiental.

Los fondos del proyecto de recuperación de la UE ayudarán, en opinión de los ponentes, a cribar los proyectos que apuesten por la transformación digital y la ecológica. "El mundo, con pandemia o sin pandemia, tiene que evolucionar hacia los objetivos de sostenibilidad", concluyó Navarro.

Gestado en confinamiento

Pere Navarro y Blanca Sorigué diseñaron el BNEW durante el confinamiento. Día a día, cada uno desde su casa, fueron dando forma a un evento que, en palabras de su presidente, ya nace "vacunado" al tener carácter híbrido: combina formatos presenciales y digitales. El evento, al que se espera que se inscriban unas 10.000 personas, se retransmitirá en directo a Europa, Asia y América. En Casa Seat, la estación de Francia y el Movistar Center de plaza Catalunya se ubicarán cinco platós para estas retransmisiones. El evento contará con 300 ‘speakers’ internacionales.

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