21 oct 2020

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OCIO NOCTURNO

"El erte es un balón de oxígeno que nos permite adaptarnos"

Con seis pubs y discotecas en Murcia, Jesús Jiménez ha reconvertido dos de sus locales en cafeterías

Sara Ledo

Jesús Jiménez cuenta con seis locales de ocio nocturno en Murcia.

Jesús Jiménez cuenta con seis locales de ocio nocturno en Murcia.

Jesús Jiménez cuenta con seis pubs y discotecas en Murcia: 'Alter Ego', '609', 'Luminata', 'Mytika', 'Believe' y 'Vayvén'. Los seis cerraron el 14 de marzo tras la declaración del estado de alarma y, con ellos, sus 132 trabajadores se vieron abocados a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (erte). En la actualidad, muchos no siguen en plantilla, no por despidos --según precisa-- sino porque se han cambiado de sector para evitar estar parados debido a que el ocio nocturno son solo dos o tres jornadas de trabajo a la semana. "La gente se piensa que un trabajador puede estar con el 70% de su sueldo sin hacer nada. La gente tiene que vivir y no se puede vivir con el 70% del sueldo", explica.

No obstante, Jiménez mantiene 56 trabajadores, de los cuales 38 todavía siguen en erte. Cuando comenzó la desescalada, algunos empezaron a reincorporarse al trabajo de forma progresiva, pero los rebrotes provocaron la prohibición de abrir cualquier local de ocio nocturno y, por ende, la vuelta de todos los trabajadores del sector a los erte. "Sería inconcebible sin ir a la quiebra haber tenido que recuperar esos trabajadores el 30 de septiembre", añade, aunque considera que el 31 de enero "tampoco es una solución". A su juicio, la medida debería extenderse en el caso del turismo y la hostelería como mínimo hasta la Semana Santa "o incluso hasta después del verano". "Se han quedado cortos", remacha.

"El erte es un balón de oxígeno que nos permitirá ir adaptándonos a la actividad", explica. En su caso, la única posibilidad que le quedaba para sobrevivir era tirar de ingenio. Y eso ha hecho,  al transformar dos de sus locales –'Vayvén' y 'Alter Ego'— en cafeterías gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento de Murcia. Ha devuelto a la actividad a 7 trabajadores de uno de los locales y a 11 del otro. No obstante, la policía ha denunciado  a sendos locales --según explica-- porque el problema no es la licencia, sino la actividad, y ya han iniciado las conversaciones con la Consejería de Salud para encontrar una solución. "Parece ser que los gin-tonics contagian más que una botella de vino o un bocadillo", ironiza.

A la espera de que esta fórmula "funcione", reconoce que nunca será como antes de la pandemia, "pero sí sería un alivio". "Si no, no habrá forma (de sobrevivir)", añade.