27 oct 2020

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Relaciones laborales

El limbo legal del teletrabajo facilita el empleo de saldo

Empresas de recursos humanos ofrecen deslocalizar puestos de trabajo, desde psicólogos, hasta desarrolladores web, por entre 379 y 799 euros al mes

El Ministerio de Trabajo y los agentes sociales se reúnen este lunes para tratar de cerrar definitivamente la nueva normativa de trabajo a distancia

Gabriel Ubieto

Una mujer teletrabaja desde su segunda residencia.

Una mujer teletrabaja desde su segunda residencia. / Miguel Lorenzo (El Periódico)

De la misma manera que el teletrabajo permite a determinados profesionales abandonar el bullicio de la ciudad y escaparse al bucólico campo, también habilita a las empresas para llevarse ciertos puestos de trabajo a otros países a precio de saldo. Las empresas de recursos humanos o 'outsourcing' que ofrecen a otras compañías deslocalizar empleos por un coste ínfimo están aprovechando la experiencia de la pandemia para expandir su mercado. No es el único nicho de negocio que determinados empresarios están explotando con la extensión generalizada del teletrabajo, y es que en las últimas semanas se están multiplicando las ofertas de empleo que exigen al candidato que sea este el que aporte el equipo de trabajo.

"El teletrabajo crece en España y es una necesidad. Disminuye los costes de nómina en más de un 60% contratando empleados desde América Latina, altamente capacitados y motivados", así comienza un correo electrónico enviado hace unos días a una empresa barcelonesa. El ofrecimiento de Efiempresa plantea deslocalizar puestos de trabajo muy diversos, desde desarrolladores web, psicólogos, traductores, diseñadores gráficos o auxiliares de seguros. ¿Coste para el contratante? De 379 euros a 799 euros mensuales. Fuentes sindicales consultadas afirman que, de momento, no han detectado que esta tendencia sea generalizada.

Ofertas para empleados que aportes sus equipos de trabajo

A la espera de que el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales acaben de consensuar la nueva ley del teletrabajo, hay empresas que están aprovechando ese interregno para cargar ya no sobre la actual plantilla los costes del mismo, sino sobre los futuros candidatos. En portales de empleo como Infojobs no escasean estos días ofertas de trabajo con requisitos especialmente habilitados tras la pandemia.

"Requisitos equipo de trabajo: Ordenador completo: i3 con 4 Gb RAM, HD 128 Gb, Win 10 Actualizado, IE 11, tarjeta de sonido. Pantalla mínimo 19, recomendada 22 o 24 pulgadas, antivirus actualizado", así de detallado lo dispone una oferta de empleo en un ‘call center’ con un salario de 600 euros brutos al mes. En UGT de Catalunya ya han presentado denuncia por un ofrecimiento de este tipo, entendiendo que vulnera la obligación empresarial de la responsabilidad de disponer de los medios de producción. "Hay un riesgo de que este tipo de ofertas se extiendan a otros sectores", reconoce la secretaria de política sindical de la central, Núria Gilgado.

Semana decisiva para el futuro del teletrabajo

El teletrabajo improvisado durante los últimos meses, bajo la presión de la pandemia, se alarga en la vuelta a la oficina tras el parón veraniego. Las empresas siguen planificando, a la espera de la nueva ley que ultima el Ministerio de Trabajo y que lleva dos semanas pendiente del redactado final. Este lunes vence la vigencia del real decreto que establece el teletrabajo como la modalidad preferente para desarrollar la actividad.

Y este lunes también está prevista una reunión entre Trabajo y los agentes sociales que puede ser clave para desatascar la aprobación de esa nueva ley para el teletrabajo. Uno de los elementos que está embarrando las negociaciones es la voluntad de la CEOE de introducir una cláusula que deje en suspenso la ley si vuelve a haber un confinamiento generalizado como lo hubo en marzo; según explican fuentes presentes en las negociaciones. El proceso de adaptación de la ley, que ha venido para quedarse, pero que le ha tocado bailar con las prisas de la pandemia, está lastrando las conversaciones.

A la espera de si se acaba concretando o no esa nueva normativa en el Consejo de Ministros del martes, desde patronales como Pimec recomiendan "prudencia" a sus afiliados en cuanto a negociar acuerdos de empresa con sus trabajadores. Las nuevas condiciones pueden obligarles a renegociar algunos términos, tal como explica la directora del área jurídica de la entidad, Estrella Rincón

Desde los sindicatos tienen detectado en ese interregno dos tipos de reacciones empresariales. Por un lado, las compañías que alargan el trabajo a distancia "improvisado" y sin apenas compensación de gastos u ordenación formal. Y, por el otro, aquellas que están llamando a sus empleados a reincorporarse totalmente a la oficina a partir del 22 de septiembre.

LAS CLAVES DEL ÚLTIMO BORRADOR PARA REGULAR EL TELEBRABAJO  

Mínimo, el 30% de la jornada 

Los trabajadores que podrán acogerse a la nueva norma serán aquellos que, durante un periodo mínimo de tres meses, ejerzan el 30% o más de su jornada a distancia. En una jornada de 40 horas semanales, eso equivale a más de un día. La modalidad de trabajo a distancia es estrictamente voluntaria, es decir, niguna de las dos partes puede decidir implantarlo sin consenso. También tendrá un carácter reversible, por lo que las partes pueden revisar el acuerdo.

Acuerdo por escrito con la empresa

La empresa y el trabajador deben dejar por escrito los detalles del teletrabajo. Este ‘contrato’ debe especificar elementos como el inventario de medios que necesita el empleado para operar o cuales serán los gastos fijos y sobrevenidos. También el  horario de trabajo y las franjas de disponibilidad que deberán guardar el empleado. Otro punto es cuántos días se hará trabajo presencial y cuántos trabajo a distancia. Y los plazos para renovar posteriormente dicho acuerdo.

Gastos a negociar en el convenio

El trabajo a distancia no puede significar gastos extras para el trabajador, tal como dispone el último borrador. El empleado debe acordar con la empresa la organización de las herramientas, ya sea poniendolas él y luego ser compensado económicamente por ello, o bien exigiendo a la empresa que las habilite. Aquí el convenio colectivo de aplicación es la clave para determinar cuánto deberá abonar la empresa en compensaciones y deberá adaptarse a la nueva norma.

Conciliación familiar

La normativa que prepara el Ministerio de Trabajo concede los mismos derechos a un teletrabajador que a cualquier otro en caso de necesitar una reducción o adaptación de jornada por responsabilidades familiares, entre otros. Es decir, la dirección de la empresa no puede aducir que el trabajar a distancia ya permite al trabajador adaptar su jornada y debe mantener las mismas disposiciones contempladas en la normativa laboral. Especialmente para no discriminar a las mujeres.