29 oct 2020

Ir a contenido

Coronavirus

El Banco de España empeora sus previsiones para este año

El supervisor bancario prevé una caída del PIB de entre el 10,5% y el 12,6% a finales de 2020

El organismo alerta de una pérdida de dinamismo de la recuperación a partir de mediados de julio

Sara Ledo

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. / David Castro

La recuperación económica se aleja. El Banco de España empeora sus previsiones con una caída del PIB de entre el 10,5% y el 12,6% a finales de 2020, frente al 9% y el 11,6% estimado en junio. El supervisor financiero constata un repunte de la actividad en el tercer trimestre tras la parálisis de la actividad que provocó el confinamiento, pero alerta de una "pérdida de dinamismo de la recuperación" a partir de mediados de julio debido a los rebrotes y las restricciones impuestas desde otros países a los viajes a España.

Así lo precisa en su informe económico publicado este miércoles bajo el título de 'Proyecciones macroeconómicas de la economía española (2020-2022)' en el que descarta que se puedan superar los niveles previos a la crisis en el año 2022.

El banco analiza dos escenarios diferentes, aunque ambos parten de la hipótesis de tener una solución médica efectiva (tratamiento o vacuna) a partir de la segunda mitad de 2021. El primer escenario, el más positivo, traza una recuperación temprana con rebrotes que requerirán medidas de contención limitadas que solo afectarán de forma directa al ocio y a la hostelería. En este caso prevé un repunte de la actividad económica del 7,3% en 2021 y del 1,9% en 2022. El segundo escenario, el más negativo, prevé rebrotes de más intensidad y de mayor alcance que implicarían medidas más severas y afectarían a otras ramas de actividad más allá de los servicios de interacción social. Entonces, el rebote sería del 4,1% y del 3,3% en 2021 y 2022, respectivamente.

El paro podría alcanzar en 2021 entre el 19,4% y el 22,1% si desaparecen los expedientes de regulación temporal de empleo (ertes) al que todavía están sujetos 800.000 personas. Es decir, el paro crecería el año próximo por la desaparición de esta figura y porque la tasa de este año incluye los dos primeros meses de 2020 en los que la actividad económica fue normal. Además, la deuda pública podría alcanzar el 120,6% en el peor escenario (116,8% en el plano más favorable). La inflación se mantendría en negativo este año y rondaría el 1% en 2021 y 2022, lejos del 2% que recomienda el Banco Central Europeo para garantizar la estabilidad de los precios.

"En el tercer trimestre hemos asistido a una recuperación gradual aunque hemos constatado que la recuperación perdía intensidad conforme avanzaba el trimestre", ha explicado en un encuentro con medios el director general de economía y estadística del Banco de España, Óscar Arce. Tanto los indicadores coyunturales --matriculación de vehículos o el índice de PMI— como los "indicadores de alta frecuencia" –estadísticas de movilidad de Apple y Google— apuntan hacia esa interrupción de la senda de recuperación en agosto. Además, el banco también señala a los bajos progresos de la afiliación a la Seguridad Social en ese mes.

Los rebrotes y el deterioro del sector turístico derivado de las restricciones impuestas a los viajeros españoles desde otros países europeos condiciona la evolución del PIB durante un periodo en el que la economía rebotará entre un 16,6% y un 13% en términos intertrimestrales. No obstante, esto no supondría recuperar en el mejor de los casos poco más de la mitad de la actividad perdida en el primer semestre de 2020.

La incertidumbre de la pandemia, ante la posibilidad de que haya rebrotes más intensos o retrasos en el hallazgo o difusión de la vacuna, hacen que los riesgos para el crecimiento económico estén orientados a la baja sin descartar un peor comportamiento de lo que se plantea en el informe. "Hay posibilidades de que la economía vaya a peor que lo que establecen estos escenarios que de que vaya a mejor", ha expuesto Arce. Además, el banco alerta sobre la entrada de nuevos riesgos procedentes del exterior como la posibilidad de que el 'Brexit' culmine sin acuerdo y un posible aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

En cualquier caso, el banco destaca la importancia de la puesta en marcha del plan de recuperación europeo dotado con 140.000 millones para España, cuyos efectos no se incluyen en las previsiones, pero que podrían ser "potencialmente relevantes". Por el momento se desconoce la cuantía total, así como cómo serán distribuidos y en qué momento. Pero, en el mejor de los casos, podría suponer un incremento de dos puntos del PIB en los próximos dos años.