LA OPERACIÓN EN TRECE CLAVES

Trece preguntas sobre el matrimonio CaixaBank-Bankia

El nuevo 'campeón nacional' será líder en créditos y depósitos en España

El cierre de oficinas y los despidos inquieta a los 46.719 empleados de ambas entidades

Un hombre camina delante de dos oficinas contiguas de Bankia y CaixaBank.

Un hombre camina delante de dos oficinas contiguas de Bankia y CaixaBank. / DAVID CASTRO

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Rosa María Sánchez

La noticia del compromiso para una fusión entre CaixaBank y Bankia llegó de forma atropellada al filo de la media noche del jueves y el viernes despertó en las bolsas con un sonoro aplauso a la operación financiera que, si prospera, dará a luz pronto a la primera entidad española por volumen de activos, de créditos, de depósitos, de oficinas y empleados en España. 

La menor de las dos entidades, Bankia, fue acogida en la bolsa con una espectacular subida de casi el 33%. CaixaBank también anotó una subida notable (12,37%), contradiciendo la tradición de que la entidad que absorbe siempre es penalizada en la bolsa. El festín bursátil llegó a todas las demás entidades medianas, con subidas de dos dígitos (Sabadell subió el 13,81%), como un preludio de que pronto podrán correr la misma suerte que Bankia. Las dos mayores entidades también anotaron alzas importantes, aunque no tan abultadas (BBVA, el 5,23% y Santander, el 3,4%)

Los inversores parecieron entender que, una vez roto el hielo de las fusiones, pronto vendrán otras y que todas ellas permitirán a las entidades ganar eficiencia y a ellos, ganar más dinero en forma de dividendo.

1.-¿Por qué una fusión y qué tiene que ver la pandemia?

Desde que el Banco Central Europeo (BCE) inició la senda de bajos tipos de interés a partir del 2012, empezaron las dificultades de las entidades financieras para ganar dinero con el crédito. Las entidades han ido perdiendo rentabilidad. Los inversores demandan rentabilidades de entre el 10% y el 12%, pero esta ya bajó al 6% en el 2019 y este año se ha hundido por debajo del 2%. Las medidas de estímulo adoptadas por el BCE para hacer frente a la pandemia han seguido empeorando el negocio de los bancos y el mensaje es que los tipos van a seguir muy bajos por mucho tiempo. ¿Si no es por la vía de mayores ingresos, cómo pueden buscar mayor rentabilidad las entidades? Pues recortando gastos. Y la vía más eficaz para ello es una fusión, pues ello permite reducir costes operativos, personal y oficinas con el fin de evitar duplicidades. Y aquí viene la mala noticia para los trabajadores.

2.-¿Qué va a pasar con el empleo y las oficinas?

Nada más conocerse la noticia sobre la posible fusión, los sindicatos expresaron su inquietud por los 46.719 empleados. Un estudio de Barclays estima que del total de 6.279 oficinas que suman ambas entidades, hay 1.411 que podrían solaparse con otras tantas. Eso llevaría al cierre de una de cada cuatro oficinas, aproximadamente.

3.-¿En qué regiones habrá solapamientos? 

Si se mira el mapa con los puntos de oficinas de una y otra entidad, se observa que las mayores duplicidades de oficinas concurren en Baleares y en Valencia, donde ambas entidades copan ya lo dos primeros puestos en cuanto a cuota de mercado. En Catalunya, la presencia de Bankia es relativamente pequeña. En Madrid ambas tiene una presencia importante. La nueva entidad se consolidará como la principal en comunidades con gran potencia económica (Catalunya, Madrid, Valencia y Baleares). Pero habrá despidos y cierre de oficinas. En este punto, fuentes de CaixaBank subrayan que “esta casa siempre ha hecho las cosas con mucho cuidado” y los sindicatos ya han empezado a reclamar salidas voluntarias incentivadas.

4.-¿Qué papel han jugado Calviño y Fainé?

Todo hace pensar que va a ser «una operación bastante ordenada, rápida y ágil», según una de las partes implicadas. La clave está en que en cada una de las dos entidades hay un accionista dominante. El Estado, a través del FROB, vinculado a la vicepresidenta económica, Nadia Calviño ostenta el 61,8% de Bankia. Por su parte, la Fundación Bancaria La Caixa, que preside Isidro Fainé, posee el 40% de CaixaBank, a través de Criteria. «Si ambos accionistas tan relevantes lo ven claro, el efecto arrastre de la operación es muy importante», añaden. Tanto que se prevé que el acuerdo pudiera estar firmado en un plazo aproximado de 10 días, aunque el proceso para completar todos los trámites administrativos podría llevar hasta finales del primer trimestre del año próximo. Si se firma un acuerdo en tan solo 10 días o si se tarda algo más, dependerá de las difíciles negociaciones sobre el precio.

5.-¿Y cuál es el precio que va a pagar CaixaBank?

La operación se ha planteado como una fusión por absorción, en la que la entidad mayor, CaixaBank, absorberá a la menor, Bankia, mediante un canje de acciones. En principio, no habrá pago metálico a los accionistas. La clave está en lo que se llama “ecuación de canje”, que es cuántas acciones de Bankia equivaldrán a una de La Caixa. Ahí reside el quid de la cuestión. Ayer la acción de Bankia subió el 33%. Si CaixaBank consolidara ese valor, sería como otorgar una prima similar a los accionistas de Bankia en la operación de canje. Eso es lo que parecían descontar ayer los mercados financieros. Pero eso puede ser interpretado por CaixaBank como un precio demasiado caro. Ahí estará el tira y afloja entre los negociadores de Calviño y los de Fainé, como principales accionistas.

6.-¿Estará la sede en  Valencia o en Barcelona?

Todo apunta a que se podría mantener la sede donde ahora la tienen cada una de ellas, que es en Valencia. La Generalitat de la Comunidad Valenciana defiende que sería “un hito muy positivo” para la comunidad. Su presidente,  Ximo Puig ha mantenido contactos en los últimos días con ambas entidades ante la posibilidad de esta fusión, informa Nacho Herrero. El vicepresidente del Govern catalán y ‘conseller’ de Economía y Hacienda, Pere Aragonès, por su parte, subrayó que sería «bueno» que la sede de CaixaBank retornara a Cataluña.

7.-¿Quién será el presidente y cuál la marca? 

Según fuentes de la negociación, está acordado que el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, asuma la presidencia de la nueva entidad fusionada. No suele ser lo normal que la entidad más pequeña, en una fusión, mantenga su presidente. En esta concesión ha podido pesar la excelente relación entre Fainé y Goirigolzarri. El actual consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, conservaría esta función, mientras que el actual presidente de la entidad, Jordi Gual, quedaría apartado. No se conoce aún cuál será la marca definitiva de la nueva entidad, pero probablemente se impondrá la de Caixabank, según fuentes conocedoras de las conversaciones

8.-¿Se recuperarán los 24.069 millones del rescate?

El Estado rescató a Bankia en el 2012 con una inyección de 24.069 millones de euros de dinero público. Hasta el momento sólo se han recuperado unos 3.000 millones, en concepto de dividendos y de ventas parciales de acciones. En la actualidad, el FROB aún posee el 61,8% del capital de Bankia, pero su valor al inicio de la semana apenas era de 2.000 millones de euros, muy lejos de la inyección inicial de dinero público. Con el repunte de la bolsa de ayer, la valoración subió a 3.000 millones. En la nueva entidad fusionada, la actual participación pública del 61,8% en Bankia quedará diluida hasta el entorno del 15% (pues la nueva entidad es mucho mayor). Ya no será una entidad nacionalizada, pues el Estado habrá perdido su mayoría de control. Calviño siempre ha reafirmado el compromiso de vender en bolsa la participación pública. De momento, la fecha tope para cumplirlo es diciembre del 2021, aunque siempre podría volver a retrasarse, como ya se ha hecho en dos ocasiones previas. La expectativa de formar parte de una entidad más rentable, con un mayor atractivo en bolsa, abre la puerta a una mejor venta del paquete accionarial que en solitario. De ahí que se haya optado por la fusión y no por la venta de la participación estatal. En todo caso cuesta mucho trabajo pensar que los 2.000 millones de ahora se puedan multiplicar por 12 veces para poder recuperar la cifra el rescate.

10.-Por qué con CaixaBank y no, Sabadell?

Durante años se ha especulado con distintas posibilidades de fusión a partir de Bankia. La opción del Sabadell parecía ganar enteros a finales del año pasado. Finalmente ha sido CaixBank quien ha materializado una operación que ya intentó el propio Fainé con el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. No se da por cerrado el proceso de consolidación en el sector español, sino todo lo contrario. Se esperan más fusiones y entidades medianas como Sabadell o Bankinter están en el foco de las quinielas.

11.-¿Qué opina de esto el BCE?

El Banco Central Europeo (BCE) viene animando a las entidades a acometer fusiones desde hace tiempo. Esta misma semana, su vicepresidente y exministro español de Economía, Luis de Guindos, lanzó un mensaje de apremio a las entidades de la zona euro durante su intervención en un seminario de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Visto desde hoy, cabe pensar que ya entonces, Guindos estaba al tanto de la operación anunciada dos días después. En ese mismo seminario también estaba el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que se mostró hermético en las preguntas relativas a posibles planes de fusión en el mercado español, aunque con total certeza estaba al tanto del anuncio posterior. Cuanto se le preguntó si el mercado financiero español estaba en condiciones de soportar una inversión sin incurrir en oligopolio, dijo que no existía tal riesgo.

12.-¿Habrá un problema de competencia?

Los datos muestran que, a nivel global, la nueva entidad se hará con una cuota de mercado en el entorno del 23% tanto en el negocio del crédito como en el de depósitos, según estimaciones de Analistas Financieros Internacionales (AFI). A nivel global, no parece una cuota excesiva. Lo que sucede es que en determinados territorios, la cuota puede llegar a superar el 40%. Es ahí donde las autoridades de competencia pueden obligar a reducir la presencia de la nueva entidad, si no lo ha hecho antes ella misma, dentro de su plan de reducción de duplicidades y de gastos.

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13.-¿Subirán los precios de los servicios financieros?

La asociación en defensa de los consumidores Asufin opina que esta fusión supone un importante movimiento de concentración bancaria que es preocupante y que limita la competencia y representan además un riesgo para el consumidor. Asufin subrayó ayer que ambas entidades reúnen una alta litigiosidad por la comercialización de sus hipotecas y otros productos financieros con cláusulas que han sido declaradas nulas en los tribunales. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) mostró su preocupación por el efecto que pueden tener esta y otras fusiones en el precio de los servicios financieros, la OCU pide al Gobierno que antes de autorizarla imponga medidas que garanticen un adecuado nivel de competencia. H