Aumentar los impuestos verdes y a la propiedad, la receta de la OCDE para financiar la recuperación

El organismo vaticina importantes desafios fiscales para salir de la crisis económica desatada por la pandemia

La OCDE invita a sus miembros a reforzar la cooperación fiscal y evitar las guerras comerciales

El actual secretario general de la OCDE, José Angel Gurria.

El actual secretario general de la OCDE, José Angel Gurria.

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Irene Casado Sánchez

La advertencia es clara: “los países han reaccionado con decisión a la crisis de la Covid-19, pero se enfrentarán a importantes retos fiscales”. Con este epílogo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aplaude la rápida movilización de los poderes públicos para hacer frente a una crisis sin precedentes, antes de invitarles a “construir una economía más ecológica, más inclusiva y más resiliente”. Una reconstrucción en la que los gravámenes sobre la propiedad y las ganancias del capital, así como los impuestos verdes, serían una herramienta indispensable.

“Elevar los impuestos sobre el trabajo o sobre el consumo, como se hizo tras la crisis global de 2008, podría ser difícil políticamente y, en muchos casos, no deseable desde un punto de vista de equidad”, estima la OCDE en su último informe Tax Policy Reforms 2020. El organismo también alerta de los riesgos ligados a “la implantación de reformas fiscales más estructurales”, cuya “prematura” puesta en marcha podría “amenazar la recuperación económica”. Así, la OCDE invita a sus socios a buscar nuevas fuentes de financiación para reconstruir las arcas públicas.

'Reconstruir mejor' la economía mundial

En lugar de conformarse con alcanzar el viejo status quo, el organismo apuesta por impulsar la fiscalidad medioambiental, un elemento central que aún tiene mucho camino que recorrer. “Hoy en día, los impuestos sobre los combustibles contaminantes no se acercan a los niveles necesarios para fomentar el cambio hacia la energía limpia (…) El 70% de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía de las economías avanzadas y emergentes no están gravadas en absoluto y algunos de los combustibles más contaminantes siguen estando entre los menos gravados”, condena la OCDE, instando a sus socios a acelerar y reforzar sus políticas fiscales en la materia.

Junto a la subida de los impuestos verdes, el organismo aconseja aumentar los impuestos sobre la propiedad y las ganancias del capital, dos fuentes de ingresos que jugarán “un papel importante” en la reconstrucción económica, especialmente “en el contexto de mejoras significativas en la transparencia fiscal internacional”.

La crisis desatada por la pandemia de coronavirus se erigiría como una ocasión única para repensar el sistema económico a nivel mundial, promoviendo no sólo la ecología, sino también la colaboración entre los Estados. “La cooperación mundial es más importante que nunca. La crisis ha puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad colectiva, pero también la importancia crítica de la colaboración multilateral (…) En lugar de limitarse a volver a la normalidad, el objetivo debería ser ‘reconstruir mejor’ y abordar las debilidades estructurales que la crisis ha puesto al descubierto”, estima la quinta edición del informe Tax Policy Reforms. 

Reforzar la protección social

Ante la dimensión internacional de la crisis económica, las guerras comerciales ligadas a las diferentes políticas impositivas, unas más favorables que otras, “dificultarían la recuperación en un momento en que la economía mundial claramente no puede permitírselo”, alerta el organismo. Un asunto que concierne especialmente a la fiscalidad digital, un verdadero caballo de batalla para la OCDE que promueve un reparto más justo de las cargas fiscales del sector.

Las reformas estructurales serán indispensables para la consolidación de la economía, pero también para la protección de los más afectados por las secuelas económicas de la pandemia. Los trabajadores más precarios, las mujeres y los jóvenes son, según el informe, las principales víctimas colaterales de la crisis. En este contexto, la OCDE recomienda a sus Estados miembros fortalecer la protección social de los empleos más precarios y apostar por un reparto más justo de las cargas fiscales. “La crisis ha exacerbado las desigualdades existentes (…) Varios países han ampliado temporalmente las bajas por enfermedad o las prestaciones por desempleo (…) pero se debería considerar la posibilidad de reforzar su protección social a largo plazo”, aconseja.

Tendencias globales

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Más allá de las reformas y medidas de urgencia destinadas a reducir las secuelas de la Covid-19 en la economía, el organismo pone el foco en las tendencias fiscales anteriores a la pandemia. La bajada de impuestos sobre la renta de las personas físicas en los hogares con ingresos bajos y medios, la estabilización de los tipos de IVA y la reducción de los impuestos sobre las sociedades, marcarían la pauta en la mayoría de los 40 países analizados en el informe.

Las reformas destinadas a asegurar la recaudación del IVA sobre las ventas en línea, los servicios y los bienes intangibles habrían experimentado un importante progreso a lo largo de los últimos meses. Una evolución observada también en la implantación de medidas dedicadas a proteger la base imponible de las empresas contra las agresivas prácticas de optimización fiscal.