25 oct 2020

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Las altas de nuevos pensionistas se desploman el 14,4% desde el inicio de la pandemia

Las dificultades administrativas y el aumento de la mortalidad entre los jubilados explican la caída histórica en los registros

El mes de julio experimenta un repunte en las nuevas altas del 7,1%, aunque todavía inferior a la etapa pre covid

Gabriel Ubieto

Dos pensionistas sentados en un banco, en Valencia.

Dos pensionistas sentados en un banco, en Valencia. / Miguel Lorenzo (Archivo)

La pandemia del coronavirus ha provocado, por primera vez en la historia de la Seguridad Social, una caída del número de pensionistas y los registros todavía no ha recuperado los niveles previos al virus. En el mes de agosto la Seguridad Social ha pagado menos pensiones de las que pagaba en febrero. El desplome de las nuevas altas, marcado por las dificultades administrativas para realizar el trámite, y el repunte del número de bajas, influidas por la alta letalidad del virus entre el colectivo de personas mayores, explican este histórico registro. La leve recuperación que constatan los datos publicados este viernes por el Ministerio de Inclusión no logra compensar todavía los primeros meses de pandemia. 

Entre los meses de marzo y julio, los trabajadores del INSS tramitaron un total de 203.362 nuevas pensiones, una cifra el 14,4% inferior a la que registraron en el mismo periodo del año anterior. En paralelo al desplome de las altas, las bajas se dispararon. Un total de 225.258 pensionistas causaron baja entre marzo y julio, lo que representa un aumento del 23,1% respecto a las registradas en el mismo periodo del año anterior. Ese balance ha provocado que en la nómina de agosto se hayan abonado un total de 9.777.556 pensiones contributivas, un número todavía inferior al que se pagaba antes de la llegada del virus.  

En estos datos influyó, según ha argumentado la Seguridad Social, "la evolución de la pandemia del covid-19, tanto por el cierre de oficinas en los meses de estado de alarma, que dejaron de prestar atención presencial durante algunas semanas, como por la propia situación de confinamiento, que hizo que muchos ciudadanos postergasen sus gestiones con la Seguridad Social". Otro elemento que marcó la estadística fue la mayor mortandad en el colectivo de las personas de más edad, concluye la nota.

Déficit de plantilla

Desde el sindicato CSIF reconocen que las oficinas de la Seguridad Social acumulan un retraso en la gestión de prestaciones. De momento no lo califican de "significativo", según apunta el responsable de la central, José Manuel Moreno. Pero sí "preocupante". La carga de trabajo adicional asumida por el INSS para gestionar el nuevo Ingreso Mínimo Vital, sumado a las bajas por enfermedad entre la plantilla y el periodo vacacional, está retrasando la tramitación de nuevas prestaciones. "Si antes gestionabamos una pensión de jubilación en 15 o 20 días ahora nos vamos a un mes, mes y medio", explica Moreno. 

Ese déficit de plantilla en el que coinciden desde los sindicatos hasta el propio ministro José Luís Escrivá está pendiente de una inyección de 1.250 interinos. Estos, específicamente demandados para desatascar el colapso en la gestión del Ingreso Mínimo Vital, llevan mes y medio pendientes del 'ok' de Hacienda para ser contratados. "Es imprescindible convocar nuevas oposiciones para no seguir perdiendo efectivos", coinciden fuentes consultadas de UGT. 

La pensión media sigue creciendo

Para costear esa nómina, la Seguridad Social destinó el presente mes de agosto 9.904 millones de euros al pago de pensiones contributivas. Unas partida que, pese a venir marcada por la covid, sigue creciendo debido al mayor importe de las nuevas pensiones. Pues si la pensión media se sitúa actualmente en los 1.012,94 euros; una recién registrada asciende a los 1.379,9 euros al mes. Para asumir ese crecimiento de las pensiones, el erario público ha destinado este agosto el 2,3% más de recursos que en el mismo mes del 2019.  

Más de dos tercios de la nómina de julio se destinaron al abono de las pensiones de jubilación, que sumaron un importe de 7.092,19 millones de euros, casi un 2,9% más que en agosto del año pasado. A las pensiones de viudedad, se destinaron 1.710,3 millones de euros, un 1,5% más que hace un año, mientras que a las prestaciones por incapacidad permanente se dedicaron 936,2 millones de euros (-0,34%). Por su parte, al pago de las prestaciones de orfandad se destinaron 139,8 millones (+1%), y a las prestaciones a favor de familiares, 25,4 millones de euros (+3,08%).

La pensión media de jubilación alcanzó en agosto los 1.164,31 euros, el 2,1% más que el año pasado, mientras que la pensión media de viudedad fue de 727,04 euros al mes (+2%). La pensión media del sistema, que comprende las distintas clases (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares), aumentó un 2,1% interanual, hasta situarse a 1 de agosto en 1.012,94 euros mensuales.

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