26 oct 2020

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Guerra fría tecnológica

TikTok demanda el veto impuesto por el gobierno de EEUU

La red social china denuncia que Trump le ha negado su derecho democrático a defenderse y que pueden perderse 10.000 puestos de trabajo

El presidente firmó una orden ejecutiva que prohíbe las transacciones con la plataforma y la fuerza a ser vendida a manos estadounidenses

Carles Planas Bou

El presidente de EEUU, Donald Trump.

El presidente de EEUU, Donald Trump. / BRENDAN SMIALOWSKI (AFP)

La pugna por TikTok se decidirá en los juzgados. Como era de esperar, la famosa red social de vídeos cortos, propiedad de la empresa china ByteDance, ha presentado este lunes una demanda ante los tribunales federales de Estados Unidos una denuncia contra la decisión de Donald Trump de vetar a la plataforma y forzar su venta a manos estadounidenses.

En un comunicado publicado en su blog, TikTok denuncia que la administración estadounidense pasase, el pasado 6 de agosto, una orden ejecutiva firmada por el presidente que prohíbe "cualquier" transacción con ByteDance "sin ninguna evidencia que justifique una acción tan extrema y sin el debido proceso". El 15 de agosto Trump firmó una segunda orden ejecutiva en la que fijaba un plazo de 90 días para que ByteDance finalice sus operaciones en EEUU y se deshaga de los datos recabados.

En la demanda interpuesta en los tribunales, TikTok remarca que Washington ha ignorado sus propuestas para poder resolver la disputa y que no ha respetado los procedimientos legales. "Al prohibir TikTok sin aviso u oportunidad de ser escuchado (ya sea antes o después del hecho), la orden ejecutiva viola las protecciones del debido proceso de la Quinta Enmienda", apunta.

Acusación sin pruebas

 Desde hace meses, Trump acusa a la red social de ser una amenaza para la seguridad nacional, un espía al servicio de China que cede al régimen comunista los datos de los más de 100.000 usuarios que tiene en EEUU. La realidad, sin embargo, es distinta. TikTok almacena sus datos en un centro de Virgina, con copia de seguridad en Singapur. No hay pruebas que muestren una relación de subordinación con el gobierno chino. La plataforma ha reiterado que no ha recibido ninguna petición para ceder esos datos y que no lo haría ni de haber sucedido.

En su denuncia, TikTok sostiene que el personal clave de la compañía son ciudadanos estadounidenses residentes en el país, con lo que "no están sujetos a la ley china". Eso afecta tanto a su consejero delegado como al director de seguridad global, entre otros.

Aún así, el ultimátum de Trump sigue su cuenta atrás. TikTok tiene hasta el día 15 de septiembre para haber acordado la venta de su negocio estadounidense a una compañía nacional. Microsoft Oracle ya negocian desde hace días para hacerse cono ese jugoso objetivo que les podría abrir la puerta del mercado de las redes digitales y competir así contra la todopoderosa Facebook.

Las amenazas de Trump van más allá de la aparente banalidad de esta 'app' e ilustran una batalla mucho mayor: la creciente pugna contra China por el control del mercado tecnológico mundial, una guerra fría virtual con implicaciones geopolíticas y económicas que marcará los próximos meses. Quien lidere las redes tendrá un acceso privilegiado a la industria del futuro. Y, en plena campaña electoral, Trump no quiere ceder espacio a un rival que empieza a sacarle ventaja.