10 ago 2020

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tributos

El Congreso avala las tasas Google y Tobin

La entrada en vigor se retrasa tres meses desde su publicación en el BOE, con los votos en contra del PP y Vox

Los textos dque regulan ambos gravámenes tendrán que ser ahora ratificados por el Senado

El Congreso avala las tasas Google y Tobin

El Congreso ha aprobado los nuevos impuestos digital y financiero, cuya tramitación pasa ahora al Senado con la intención de que entren en vigor en el 2021, toda vez que el Gobierno ha pactado con el PNV que 3 meses antes de su puesta en marcha se reúnan las comisiones con los gobiernos vasco y navarro para hacer el reparto de los impuestos.

La Comisión de Hacienda del Congreso, con competencia legislativa plena, ha aprobado con los votos a favor del PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV y PRC entre otros, la denominada 'tasa Google', que gravará con un 3% los ingresos de empresas tecnológicas con más de 750 millones de euros de facturación en el mundo o de 3 millones de euros sólo en España, mientras que JxCAT y Cs se han abstenido y PP y Vox han votado en contra.

El impuesto financiero o 'tasa Tobin', que gravará con un 0,2 % las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas con una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros, ha sido apoyado por PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, JxCAT y PRC y ha registrado la abstención de Cs y los votos en contra del PP y Vox.

El principal debate en ambos tributos se ha centrado en la entrada en vigor de los impuestos, que las fuerzas de izquierda consideran urgente y que los partidos de derecha ven contraproducente al no ser homogénea con el resto de países de la OCDE o de la Unión Europea ya que podría generar pérdida de competitividad de las empresas españolas.

Sin embargo, el texto de ambos impuestos incide en que entrará en vigor 3 meses después de su publicación en el BOE y una vez negociado el reparto de la liquidación de las tasas con las haciendas forales vasca y navarra, lo que supone que será a partir de enero de 2021 ya que hasta septiembre no volverá a debatirse y votarse en el Senado.

Con respecto al impuesto financiero, el proyecto de ley ha incluido este jueves una enmienda pactada con el PSOE, PP, Vox y Ciudadanos que elimina la declaración anual y eleva a Reglamento el desarrollo normativo de las autoliquidaciones.

Según esta enmienda el periodo de liquidación coincidirá con el mes natural y la deuda tributaria correspondiente a este impuesto no podrá ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento.

La 'tasa Tobin', además, no gravará la adquisición de acciones propias o autocartera, para mantener el principio de igualdad entre socios y además establecerá el devengo del impuesto en el momento en que se lleve a cabo la anotación a favor del contribuyente de los valores objeto de la adquisición.

PP, Vox y Ciudadanos han alertado de la escasa recaudación que tendrán los dos impuestos y del riesgo de que se produzca una doble imposición con el impuesto sobre sociedades que ya pagan empresas españolas y han advertido del riesgo de que ambos impuestos se repercutan en los consumidores.

Unidas Podemos ha reconocido que puede producirse una doble imposición y ha argumentado que por ello han apoyado unos impuestos "cautos", al tiempo que ha señalado que su intención en la 'tasa Tobin' era gravar también los derivados y dejar exentos a los planes de pensiones, pero que para el primer caso había que cambiar el diseño y "el tiempo apremia" y para el segundo se producía una distorsión con el procedimiento de la Unión Europea.

En cuanto al impuesto digital, todos los partidos creen que se deben adaptar impuestos a la nueva fiscalidad, pero mientras PNV argumenta que es urgente tras la crisis que ha provocado la covid-19 en autónomos y pymes y que ha generado desigualdad con las empresas tecnológicas, el PP, Vox o JxCAT están convencidos de que repercutirá en las pequeñas empresas que tienen parte de su negocio vinculado a internet y han afirmado que se trata de un impuesto indirecto.

ERC había pedido valentía para subir el tipo impositivo del 3% al 5%, aunque su propuesta no ha salido adelante, al igual que la que pedía que las autonomías se quedaran con la mitad de la recaudación.

Ciudadanos ha señalado el peligro de que esta tasa agrave las relaciones de EEUU y España y se imponga aranceles en el sector primario.