07 ago 2020

Ir a contenido

empesas

La irrupción de las pymes en el parlamento

La intervención de Pimec, un nuevo impulso en favor de la llquidez de las pymes

Agustí Sala

El presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, Antoni Cañete, en la sede de El Periódico, en una imagen de archivo.

El presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, Antoni Cañete, en la sede de El Periódico, en una imagen de archivo. / Elisenda Pons

Las pymes han logrado tener esta vez voz en el CongresoLa elección del secretario general de Pimec y presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), Antoni Cañete, como uno de los 20 miembros del grupo de trabajo para la reconstrucción en el parlamento ha sido decisiva para resucitar la necesidad de un régimen sancionador contra la morosidad. La cuesti'ón volviñó a entrar en la afgenda de sus señorías.

En su intervención en el Congreso el pasado 8 de junio planteó al Gobierno acelerar la aprobación de la normativa -pendiente de trámite desde la pasada legislatura- para penalizar la morosidad entre compañías, dotar así de liquidez al tejido empresarial y evitar cierres masivos ante el impacto económico de la pandemia. Según cálculos de Pimec, la letalidad de negocios porovocada por la crisis del coronavirus será del 20% entre las pymes.

La aprobación de un régimen sancionador de la morosidad es una reiterada reivindicación de la patronal de las pymes catalanas desde hace años. Según sus barómetros internos, tres de cada cuatro pymes sufren problemas de liquidez, especialmente acusados estos tras la irrupción del coronavirus. "Obligamos a las empresas a endeudarse a través de créditos ICO, cuando la solución sería eliminar la morosidad", declaró. Es escasez de efectivo en caja es por por falta de pago. Cañete cifró en más de 136.000 millones de euros los que las pymes en toda España tienen pendientes de cobro; entre los adeudados por la Administración (14.000) y los de empresas cotizadas (122.000); según sus cifras.

Y ello se explica, según argumentó, por la falta de una penalización ante el incumplimiento por el retraso en los pagos entre privados. Incumplimiento que acaba beneficiando mayoritariamente a las grandes firmas y perjudicando a las pequeñas. "¿Cómo se puede permitir que nuestro Ibex, que cobra a 58 días de sus clientes, pague a 180 días de media sus facturas, saltándose los plazos legales?", sostuvo. 

Temas Congreso