25 sep 2020

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sistema financiero

La gran banca europea pone en marcha una plataforma común de pagos

CaixaBank, Santander y BBVA participan en el proyecto, junto a otras 13 grupos financieros

El Periódico

Un cliente realizando un pago con un tarjeta en un comercio.

Un cliente realizando un pago con un tarjeta en un comercio. / Ferrán Nadeu

Varios grandes bancos europeos (16 de momento) de cinco países (Alemania, Bélgica, España, Francia, y los Países Bajos) han sentado este jueves las bases para el futuro lanzamiento de la Iniciativa de Pagos Europea (EPI). Entre los bancos participantes se incluyen los españoles CaixaBankSantander y BBVA. Y entre las otras entidades financieras, cabe menciona al Deutschebank, INGBNP Paribas o Unicredit. "Dominará el mercado quien sea capaz de poner en marcha un sistema universal de pagos. Algo parecido a lo que representas el Wahtsapp para los mensaje y esta es una iniciativa que se mueve en esa línea", explican fuentes bancarias. 

El sistema financiero europeo intentas poner un pie una plataforma capaz de competir con las 'bigtech', la compañías tecnológicas --Apple o Google-- que también han desarrollado sus sistemas de pago. El sistema financiero español se avanzo con la plataforma Bizum que permite transferencias y pagos a través dle móvil, pero hasta ahora, no se ha puesto en marcha un sistema similar para Europa. El objetivo de esta iniciativa es crear una solución de pagos integral paneuropea que mediante al sistema de pagos instantáneos SEPA (Instant Credit Transfer, SCT Inst') incluirá una tarjeta de pagos común para los consumidores y comercios de toda Europa, un monedero electrónico y funciones de pago entre particulares (P2P). La solución se añadirá a las ya existentes ofrecidas por los sistemas de pago internacionales y pretende convertirse en el medio de pago de referencia para los consumidores y comerciantes europeos en todo tipo de transacciones, tanto las realizadas de forma presencial o en línea, como las retiradas de efectivo y los pagos electrónicos entre particulares.

La iniciativa se propone ofrecer una solución de pago digital que pueda usarse en toda Europa y que contribuya a eliminar la fragmentación actual. "Con ello, los fundadores de EPI dan respuesta a la petición de comerciantes y consumidores para el desarrollo de iniciativas de pago con un enfoque más paneuropeo", destacan estas entidades en un comunicado. Más del 50% de las transacciones de pago minoristas en Europa aún se realizan en efectivo. El sistema también aportará beneficios tangibles a los comercios, puesto que "les ofrecerá una solución de pagos integral, competitiva y unificada para toda Europa que también estará disponible para todos los consumidores europeos". 

Los ciudadanos europeos no siempre pueden pagar digitalmente. Además, la crisis de la covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de una solución digital europea unificada. En este sentido, la plataforma también pretende alinear el ecosistema europeo de pagos de los bancos, comercios, adquirientes y prestadores de servicios de pago, con lo cual contribuirá al fortalecimiento del Mercado Único y a la Agenda Digital europea.

Fase de implementación

El inicio de la fase de implementación se materializará durante las próximas semanas mediante la creación de una compañía transitoria en Bruselas (Bélgica), que establecerá unos objetivos claros, entre los cuales se incluyen la definición de la hoja de ruta técnica y operativa y el inicio del desarrollo de una solución que ofrezca la mejor experiencia de usuario. Cada banco evaluará el desempeño de esta compañía antes de incorporarse a la sociedad definitiva que lanzará EPI al mercado.  

CaixaBank lidera la participación española en el proyecto y es uno de los grupos más importantes de Portugal, donde controla el 100% de BPI. También es la entidad líder en tarjetas y medios de pago a través de CaixaBank Payments & Consumer. El grupo, presidido por Jordi Gual, tiene 15,5 millones de clientes en el mercado ibérico; la mayor red comercial de la península, con más de 4.500 oficinas; y sigue reforzando su liderazgo en banca digital con 6,5 millones de clientes digitales.