13 ago 2020

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infraestructuras

La caída de la construcción en Catalunya puede alcanzar el 25% en el 2020

Foment pide a las administraciones que aumenten la inversión para compensar la paralización impuesta por la crisis sanitaria

Max Jiménez Botías

Obras del túnel de la plaza de las Glòries de Barcelona.

Obras del túnel de la plaza de las Glòries de Barcelona. / ALBERT BERTRAN

La caída de la actividad de la construcción en Catalunya puede estar entre el 20% y 25% del PIB del sector en el 2020 si no se recupera el ritmo de inversión y ejecución presupuestarias de antes de la crisis sanitaria, según considera la patronal Foment del Treball, que ha presentado este jueves la evolución de la inversión en infraestructuras en Catalunya. Según el vicepresidente de Foment, Joaquim Llansó, durante las primeras tres semanas tras la instauración del estado de alarma, el  PIB de la construcción retrocedió un 8%, mientras que las dos semanas siguientes lo hizo el 17%. "Desde ese momento, no todas las obras se han reanudado a un ritmo normal, lo que "puede hacer que la caída supere el 20%, si las administraciones no actúan para acelerar las inversiones," ha comentado Llansó.

"Es importante que se aceleren los procesos de inversión en infraestructuras durante el resto del año para compensar el parón que se ha producido por la crisis sanitaria", ha comentado el secretario de la Comisión de Infraestructuras de la patronal, Salvador Guillermo. Foment considera que pese a esfuerzo extraordinario que puede realizarse, lo cierto es que muchas obras previstas no podrán finalizarse durante el presente ejercicio, con lo que es previsible una caída de la inversión mayor que la registrada en el 2019.

La patronal constata que la inversión pública ya fue extraordinariamente baja durante el ejercicio del 2019, lo que, en su opinión, "limita la inversión empresarial, pues la inversión pública actúa de complemento y catalizador de la privada; perjudica la competitividad de la economía catalana y la calidad de vida de sus ciudadanos; hace perder oportunidades de crear puestos de trabajo, riqueza y bienestar". Así lo han constatado la presidenta de la Comisión de Infraestructuras, Anna Cornedó

El peso de la inversión pública en el 2019 respecto al PIB fue en España de 2,0%, el tercero más bajo después del 2016 y 2017, y uno de los más bajos de la Unión Europea (media 3,0%). Esta disminución de la inversión pública en España en un momento de expansión económica se debe a que la reducción del déficit se ha realizado en detrimento de ésta. Así, el peso de la inversión pública en el total del gasto público ha pasado del 12% en el 2007 a menos de la mitad, el 5%, en el 2019. Esto ha ocasionado que los presupuestos
de infraestructuras y equipamientos estén en mínimos históricos.

Foment destaca que la menor inversión se produce a pesar de que la Comisión Europea admite más déficit presupuestario si la inversión se efectúa en ámbitos prioritarios, tales como, construcción y rehabilitación de viviendas, energías renovables o infraestructuras en ferrocarriles.

El Estado invirtió más

En cuanto a la ejecución de las inversiones realizadas por la Administración General del Estado en Catalunya, en el 2019 (con presupuestos prorrogados),  ascendió a 811,8 millones de euros (670,8 millones corresponden a infraestructuras de transporte), un 7,3% más que el año anterior. Este importe representa el 7,9% del total de las obligaciones reconocidas y el 10,8% de las regionalizables (Galicia 16,6%, Madrid 14,7%, Castilla y León 11,9%, y Andalucía 9,1%).

La Administración de la Generalitat, por su parte, ejecutó en el 2019 el 83% (76% en el 2018) de
las inversiones reales, 366 millones (448 en el 2018), y realizó el 95% (93% en el 2018) de las transferencias de capital, 697 millones (467 millones en el 2018).

Las administraciones locales catalanas efectuaron en el 2018 inversiones reales (2019, pendiente de publicar) por un importe de 1.361,7 millones (con una ejecución presupuestaria del 94% del crédito inicial, o al 39% según el crédito definitivo). La inversión, en el 2017, fue de 1.107,8 millones. Las administraciones locales españolas mantenían en el 2018 un remanente de tesorería para gastos generales de 17.841 millones de los que no pueden hacer uso debido a las normas de estabilidad presupuestaria, sostenibilidad financiera y regla de gasto.

Lejos de la media de 20 años

La licitación oficial de obras en Catalunya aumentó un 17%, en el año 2019, alcanzando 1.947 millones de euros. La actividad de la obra civil, que representa el 57% del total, se incrementó en un 20%, y la de la edificación, un 13%. Este importe, sin embargo, está lejos todavía de la media de los últimos 20 años, de unos 3.750 millones de euros anuales, a precios constantes. La inversión en infraestructuras debería acercarse al 2,2% del PIB (aproximadamente, unos 5.400 millones anuales) que es la media de los principales países europeos en los últimos veinte años, y realizar una inversión adicional para secar el déficit existente. Por ello, el bajo volumen de licitación agrava el crónico déficit de inversión en infraestructuras.

Fomento reclama que, ante una situación de recursos públicos limitados, se seleccionen de forma cuidadosa las
inversiones más productivas, sostenibles y socialmente beneficiosas con criterios objetivos y transparentes, priorizando  las inversiones sanitarias y verdes, utilizando metodologías que sistemáticamente evalúen los proyectos y que permitan compararlos entre ellos, a fin de sacar el máximo provecho de los recursos públicos.