25 sep 2020

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Cierre de plantas

Los trabajadores de Nissan, en el Parlament: "Las ayudas que habéis dado han caído en saco roto"

La dirección de la empresa no acude a comparecer en la cámara catalana y alega que lo hace para no enturbiar las negociaciones del ere

Gabriel Ubieto

Los representantes del comité de empresa de Nissan, Miguel Ruiz (izquierda) y Juan Carlos Vicente (derecha), en el Parlament de Catalunya.

Los representantes del comité de empresa de Nissan, Miguel Ruiz (izquierda) y Juan Carlos Vicente (derecha), en el Parlament de Catalunya. / Aina Martí (ACN)

El 'caso Nissan' se ha expuesto en la mañana de este lunes en el Parlament de Catalunya. Han acudido los trabajadores, para exigir a sus representantes políticos una mayor implicación de la que han mostrado hasta ahora para evitar el cierre de las tres factorías catalanas. Pues los sindicatos también han reprochado el modelo de política industrial que han mantenido las diferentes administraciones hasta la fecha. "Las ayudas que habéis dado han caído en saco roto. Y eso no se puede permitir en Nissan ni en ningún sitio", ha declarado el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Vicente. No ha acudido la dirección de la empresa, pues ha alegado que sus explicaciones en el Parlament de Catalunya enturbiarían las negociaciones del ere que comienzan este martes.

Nissan ha recibido, según datos del Ministerio de Industria y de la 'conselleria' de Empresa, 125 millones de euros de fondos públicos en la última década. "Nos ha mentido a todos", ha afirmado el representante del comité de empresa Miguel Ruiz. "Y las administraciones, todas en general, van tarde", ha añadido. "Nissan abandona 40 años de proyecto en Catalunya, 100 años de historia en España. ¿Por qué? ¿Por qué los trabajadores no nos hemos partido la cara? No, porque la legislación se lo permite", ha declarado.

La modificación del artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores está siendo una de las bazas que están reclamando las centrales. Este, antes de ser reformulado por la última reforma laboral del PP, permitía a la autoridad laboral vetar un despido colectivo si consideraba que este no reunía las causas objetivas que lo justificaran. Las centrales entienden que mediante este mecanismos tendrían una posición de mayor fuerza en las negociaciones para evitar el cierre de las plantas catalanas de Nissan. Más de 20.000 empleos, entre directos e indirectos, dependen del futuro de esas factorías.

Frank Torres, el encargado de echar el cierre y finiquitar a los 3.000 trabajadores que tiene actualmente Nissan en Catalunya, ha declinado acudir este lunes al Parlament; al igual que Gianlucca de Ficchy, vicepresidente de Nissan en Europa, Genís Alonso, vicepresidente de Nissan Motor Ibérica, y Juan Luís Pla de la Rosa, director de relaciones institucionales. Una ausencia que les han reprochado todos los partidos políticos presentes en la comisión y que la compañía no ha descartado revertir en un futuro. 

Rumbo a Cantabria

Nissan y sindicatos comenzarán a negociar este martes las condiciones del expediente de regulación de empleo (ERE) que finiquitará a los 3.000 trabajadores que emplea la firma en sus tres factorías en Catalunya. Su idea, tal como hizo  público junto al anuncio de cierre, es tener las plantas clausuradas entre finales de año y principios del 2021. Comienzan las negociaciones, pero la empresa no ha presentado todavía oficialmente el expediente, según confirman fuentes del Departament de Treball. Lo que iniciaría la cuenta atrás de un mes que marca la ley para que la compañía pueda cerrar unilateralmente las condiciones de salida de los trabajadores.

Los tiempos son una arma de negociación que los trabajadores también pretenden utilizar. Es por ello que el mismo día que comienzan las conversaciones una delegación de empleados de Nissan en Barcelona está convocada a movilizarse hasta Cantabria, con el objetivo de paralizar allí las producciones. El objetivo, tal como han recordado este lunes en sede parlamentaria, es bloquear la cadena de suministros de la factoría de Nissan con las plantas de Renault, su socio en la alianza. Pues las centrales entienden que sus opciones de futuro pasan por la incorporación de las fábricas catalanas en el sistema productivo de Renault.