11 jul 2020

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Cuenta atrás para el cierre

Nissan insiste que sin diálogo el cierre de BCN no acabará de forma satisfactoria para nadie

Frank Torres, encargado de pilotar la negociación, espera que los sindicatos se sienten pronto a negociar y espera el apoyo de las administraciones

El directivo español reafirma que la decisión de cerrar llega después de un estudio detallado y obedece al exceso de capacidad productiva mundial

Xavier Pérez

Frank Torres es el encargado de negociar el cierre de Nissan BCN.

Frank Torres es el encargado de negociar el cierre de Nissan BCN. / EFE / MARTA PÉREZ

El próximo martes 30 de junio empieza la cuenta atrás de un mes para finalizar el plazo de negociaciones y buscar un acuerdo en el cierre de las plantas de Nissan en Catalunya (Zona Franca, Montcada y Sant Andreu). A partir de ese día, Frank Torres, vicepresidente de Nissan en Rusia, responsable de operaciones industriales de Nissan Motor Ibérica y persona designada por la matriz de Japón para pilotar la negociación, tendrá que buscar un entente con los 13 miembros de la representación sindical en una mesa de negociación que se anuncia complicada.

El directivo, que aterrizó tras el anuncio de Nissan de finiquitar sus plantas catalanas, se ha mantenido, en un encuentro con los medios de comunicación, en la postura que ya argumentara hace unas semanas Gianluca De Ficchy, presidente de Nissan Europa a El Periódico"El cierre de las plantas de BCN es inevitable". Torres recalca que su presencia "se produce con la mejor intención de llegar a un acuerdo con los trabajadores. Cerrar no es una decisión de Frank Torres, ni tan siquiera del chairman. Hay que entenderlo en un escenario global en el que tenemos un exceso de capacidad productiva".

Los sindicatos no han recibido bien la llegada de Torres, de hecho hoy tenían previsto ir a protestar en frente de su domicilio. Para el directivo "el hecho de que en la negociación haya una persona de aquí es positivo para buscar un mejor acuerdo. Mejor tener alguien de aquí que una persona de Japón, Inglaterra o Alemania". Confiesa que la decisión es muy dura "y no gusta a nadie", tampoco a las administraciones (Gobierno de España y Generalitat de Catalunya). "Entiendo que sea complicado para ellos, no tienen una posición sencilla, pero ya hemos trasladado que es una decisión fruto de un estudio detallado. Necesitamos de su colaboración para establecer un buen diálogo por el interés de todos", argumenta Frank Torres.

El Prat se salvó de la 'quema'

Nissan quiere cerrar cuanto antes esta negociación, de la que el pasado lunes salió de la ecuación el Centro de Recambios de El Prat de Llobregat"con 114 trabajadores. Hemos hecho entender a la compañía que no era positivo impactar en el centro de recambios. Tiene unos retos distintos a los de la planta, y dentro de las sinergias con la Alianza  hemos conseguido que no se encuentre afectado", explica Torres.

El responsable de Nissan Motor Ibérica (que sustityó a Genís Alonso el día del anuncio del cierre) ha recalcado que "sin diálogo no se puede acabar de forma satisfactoria para nadie. Reitero que es una decisión difícil de asumir, pero el cierre no es consecuencia de la planta sino de un entorno global. Tenemos que encontrar la fórmula que sea lo menos traumática posible". Torres señala que no temen un cambio de normativa laboral que afectara a la negociación "y por eso iniciamos el trabajo con el Comité Europeo -que tiene 49 días para dar su opinión no vinculante- y ahora pasamos a trabajar las consultas a nivel local, como marca la ley".

Torres está dispuesto a "hablar con todo el mundo y escuchar las propuestas para encontrar la mejor solución dialogada. No quiero pensar que en que no se quieran sentar a negociar". El cierre de las plantas catalanas "no significa que Nissan se vaya a ir de España ni de Catalunya. Seguimos contando con los centros de Avila y Cantabria -que están en negociaciones-, con el centro de recambios de El Prat que he mencionado y mantenemos toda nuestra área comercial y de márketing en la sede de Barcelona (en total unas 1.200 personas)", dirección ésta última que recae en manos de Marco Toro.

El directivo no da por finiquitada ninguna opción de diálogo. Es consciente de que el cierre no gusta a nadie y que "es importante sentarse a dialogar para tratar de hallar soluciones".

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